Universidad de Costa Rica - Sede Occidente - Coordinación de Investigación - Vol 25 - No. 45 - junio 2025 – noviembre 2025 - ISSN Electrónico 2215-3586
Consejo editorial de la Sede de
Occidente
Doctora María Fernanda Vargas González
Coordinador de Investigación
Doctor Minor Herrera Valenciano
Editor de la Coordinación de Investigación
Doctora Damaris Madrigal López

Doctor Héctor Mauricio Barrantes Gonlez
Departamento de Ciencias Naturales
Doctor Mynor Rodríguez Hernández
Departamento de Ciencias de la Educación
Doctor Juan Diego García Castro
Departamento de Ciencias Sociales
Doctor Mario Álvarez Guadamuz



gister Andrey Gómez Jiménez
Universität Osnabrück
Comisión editorial internacional
Mag. Ada Priscilla del Cid
Universidad de San Carlos, Guatemala
Dr. Joselito Fernández Tapia
Universidad de la Sierra Sur, México
Dr. Mario Palencia Silva
Universidad Industrial de Santander, Colombia
Dr. Leonel Cosme Ruiz Mayares
Centro de Lingüística Aplicada, Santiago de Cuba,
Cuba
Dr. Werner Mackenbach
Profesor de estudios literarios y culturales
Cátedra Wilhelm y Alexander von Humboldt en
Humanidades
Dr. Aurelio Alberto Horta Messa
Instituto de Investigaciones Esticas,
Universidad Nacional de Colombia, Bogotá
Colombia
Dr. Miguel Flores Castellanos
Coordinador Académico Depto. de Letras y

Facultad de Humanidades Universidad Rafael
Landívar de Guatemala, Guatemala
Dr. Ángel Cano Cordero
Universidad Autónoma de México, Instituto de
Matemáticas, campus Cuernavaca, México
Dra. Natalia Salas Guzmán
Facultad de Educación. Universidad Diego
Portales, Santiago de Chile, Chile
Dr. Rafael Lara Martínez
New Mexico, Institute of Miningand Technology,
Estados Unidos
Mag. Marcela Valdeavellano Valle
Las Palmas de Gran Canaria, Profesora externa,
Master Internacional en Turismo, Guatemala
Dr. Eugenio Enrique Cortes-Ramírez
Universidad de Castilla - La Mancha, España
Dr. José Carlos Vázquez Parra
Instituto Tecnológico de Monterrey, Campus
Guadalajara, México
Dr. Luis Ernesto Troccoli Ghinaglia
Universidad de Oriente. República Bolivariana de
Venezuela, Venezuela
Dr. Juan Luis Conde Calvo
Universidad Complutense de Madrid, España
Dr. Juan Luis Arcaz Pozo
Universidad Complutense de Madrid, España
Dr. Gerardo Alberto Isea Ferndez
Universidad de Zulia, República Bolivariana de
Venezuela, Venezuela
Dra. María Calzada Pérez
Universitat Jaume I de Castelló, España
Dr. Stéphane Vinolo

Ecuador
Dr. Juan Antonio Gonlez de Requena Far
Universidad Austral de Chile
Dra. Victoria D’hers
Universidad de Buenos Aires, Argentina.
Dr. José María Fernández Batanero
Universidad de Sevilla, Espa
Mag. Kolima Peña Calzada
Universidad de Sancti Spíritus José Martí, Cuba
Dr. Rubén Darío Guevara Gutiérrez
Centro Universitario de la Costa Sur, Universidad
de Guadalajara, México, México
Dr. Omar Amador Muñoz,
Centro de Ciencias de la Atmósfera Universidad
Nacional Autónoma de México, México
Mag. Silvia Corigliani
Universidad Nacional de Córdoba, Argentina,
Argentina
Dra. Tania Tagle Ochoa
Universidad Católica de Temuco, Chile
Dra. Francia Elena Goenaga Olivares
Universidad de los Andes, Colombia
Director
Doctora María Fernanda Vargas González
Coordinador de Investigación,
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente
Editor
Doctor Minor Herrera Valenciano
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente

Magíster Andrey Gómez Jiménez
Universität Osnabrück, Alemania

Doctor Minor Herrera Valenciano
Mag. Andrey Gómez Jiménez
Correctores de pruebas
Doctor Minor Herrera Valenciano
Mag. Andrey Gómez Jiménez

Bach. Valentina Castellón Arguedas
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente

Pedro José Mena Rostrán

Contacto: pedromenaa@gmail.com
Teléfono: +506 5008-1520
Portada

Contraportada

Tels. 2511-7094 / 2511-7019 / 2511-7064
Coordinación de Investigación
http://www.so.ucr.ac.cr/
http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/pensamiento-actual/index
Correo: pensamientoactual.so@ucr.ac.cr
Portal de la revista UCR-LATINDEX: http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/pensamiento-actual
Facebook: https://www.facebook.com/pages/category/Magazine/Revista-Pensamiento-
Actual-103058214654783/
378
Revista Pensamiento Actual. Vol. 25, No. 45,
2025, San Ran, Alajuela: Coordinación de
investigación, Sede de Occidente, Universidad
de Costa Rica, 2025.
V.
Periodicidad: semestral
ISSN impreso: 1409-0112
ISSN electrónico: 2215-3586
ENSANZA SUPERIOR
UNIVERSIDAD DE COSTA RICA
EDUCACIÓN I. TÍTULO
Pensamiento Actual
La revista Pensamiento Actual es una publicación
semestral impresa y electrónica de la Coordinación
de Investigación de la Sede de Occidente de la Uni-
versidad de Costa Rica, se divulga los meses de junio
y diciembre. Su objetivo general consiste en divulgar

Occidente y en la comunidad académica nacional e

ensayos, producción artística, entre otros, con ca-
rácter original, novedoso y de acceso libre. No tiene
ningún tipo de costos o cargas de publicación por
parte de los autores.
Las áreas en que publica son las siguientes:
Artes y Letras
Cultura y Pensamiento
Educación y Lengua
Sociedad y Políticas Públicas
Economía y Administración
Medio Ambiente y Salud
Ciencias Agroalimentarias
Ciencias Básicas
Ciencias Sociales
Ingeniería
Salud
Acepta trabajos originales e inéditos, relaciona-
dos con diversas disciplinas, producto de la activi-
dad académica, con el objetivo de difundir conoci-
mientos y experiencias desarrolladas en la Sede de
Occidente o fuera de ella.
En Pensamiento Actual se reconoce y valora la dignidad de todas las personas, hombres y mujeres, en sus
diversos ámbitos de desarrollo social, laboral, académico, familiar, legal y existencial. Se parte de la convic-
ción de que toda persona humana es portadora de los más altos valores, emociones y sentimientos.
En coherencia con este principio y atendiendo a los criterios normativos del español en el ámbito académico,
todos los artículos publicados han sido revisados y editados conforme a la norma gramatical establecida
por la Real Academia Española. Por ello, se ha optado por el uso de un lenguaje no marcado, conforme a los
estándares del español general culto y a las recomendaciones lingüísticas vigentes.
0.pdf
Período Junio 2025-Noviembre 2025 Vol. 25 Núm. 45
ISSN Impreso: 1409-0112, ISSN Electnico 2215-3586, DOI:10.15517/pa.v25i45.
Tabla de contenidos
Ciencias Sociales
Estudio sobre la percepción de la diversidad de género en
secundaria, San Ramón, Costa Rica
Sebastián Fallas Leitón - Estefany Rodríguez Acuña - Jeisson Gutiérrez Pizarro
10
Ciencias Naturales
Aplicación de índices vegetativos en la Reserva Ecológica Sede de
Occidente (RESO)
Juliette Bédat - Cindy Rodríguez Arias - Carlos Rojas Alvarado
24
Un método por cromatografía de gases para la determinación de
etanol en gel sanitizante de manos
Tammy Ulloa Esquivel - Esteban Pérez López
36
La sensibilización temática como estrategia de alfabetización sobre
el recurso hídrico en el Corredor Biológico Pájaro Campana

50
Filosofía, Artes y Letras
Transhuman contexts: AI, among others, in the School of Changes
José Turpín Saorín
61
Educación
Aspectos que inciden en el rezago estudiantil del Bachillerato en la
Enseñanza del Inglés, Universidad Nacional
Mildred Alpízar-Alpízar - Priscilla Carranza-Marchena
85
Resiliencia en la educación superior: afrontamiento de cambios y
disrupciones desde narrativas biográficas
Cynthia Orozco Castro
103
Ensayo
Ciberostracismo: un fenómeno del siglo XXI. Implicaciones
socioemocionales y conductuales
Brizuela Villarreal Arielka Esteysin - González Victor Daniela
117
¿Está la humanidad acercándose a su propia extinción?
Marco D. Barquero
127
Producción Artística (Filosofía, Artes y Letras)
El viento sabe nuestros nombres: cuento ganador del Certamen
Literario Arturo Agüero Chaves, 2025
Fiorella Trejos Molina
140
Hortensia: Poemario ganador del Certamen Literario Arturo Agüero
Chaves, 2025
Brizuela Villarreal Arielka Esteysin - González Victor Daniela
145
Reseña (Producción editorial)
En traje de fuego: Memoria, género y resistencia
Marian Montero Jiménez
149
Minor Herrera Valenciano (comp.). Nuevos horizontes de la
investigación Volumen II: Clásicos en Occidente: desde la
Antigüedad hasta Hispanoamérica. Prólogo de Francisco García
Jurado, San Ramón, Alajuela, Coordinación de Investigación, Sede
de Occidente, Universidad de Costa Rica, 2025, 427 pp. ISBN:978-
9930601297
Andrey Gómez Jiménez
155
8
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
evidencian el potencial de estas herramientas para la

misma sección, el artículo Un método por cromato-

gel sanitizante de manos, de Tammy Ulloa Esquivel
y Esteban Pérez López, valida un método analítico

-
trol de calidad. A su vez, el artículo 

-
pana-

de un taller teórico-práctico sobre siembra de agua
en estudiantes de zonas con fuerte estacionalidad
hídrica, demostrando la efectividad de estrategias
didácticas contextualizadas para promover la con
-
ciencia ambiental.
En la sección de  se pre-
senta el artículo Transhuman contexts: AI, among
, de José Turpín Saorín,
-

de sujetos y entornos educativos contemporáneos.
El autor plantea la necesidad de comprender estas
transformaciones para reformular enfoques peda-
gógicos que orienten a las nuevas generaciones a
-
micas tecnológicas y antropotécnicas.
La sección de Educación incorpora dos investi-

la formación universitaria. El artículo Aspectos que

Enseñanza del Inglés, Universidad Nacional, de Mil
-
dred Alpízar-Alpízar y Priscilla Carranza-Marchena,

institucionales asociados al rezago estudiantil y pro-
pone acciones para su atención, como programas de
mentoría y ajustes en la programación académica. A
su vez, el artículo 
La Coordinación de Investigación de la Sede de
Occidente de la Universidad de Costa Rica presenta
el volumen 25, número 45 de la revista Pensamiento
Actual, el cual reúne una valiosa selección de traba-
jos académicos desarrollados en diversas áreas del
conocimiento. Esta edición integra investigaciones
que abordan, desde múltiples perspectivas discipli-
narias, temas vinculados con la educación, la cultu-
ra, la tecnología, el ambiente, la creación artística y

número abarcan Ciencias Sociales, Ciencias Natura-

Producción Artística, Ensayo y Reseña, lo que eviden-
cia la naturaleza interdisciplinaria y el compromiso
institucional con la producción de conocimiento per-
tinente para la realidad nacional y regional.
En la sección de Ciencias Sociales se incluye el
artículo 
, de
Sebastián Fallas Leitón, Estefany Rodríguez Acuña
y Jeisson Gutiérrez Pizarro. Este trabajo analiza las
percepciones de estudiantes de la sección 8-3 del
Liceo Experimental Bilingüe de San Ramón sobre
temas como identidad de género, orientación se-
xual y equidad, mediante un diagnóstico aplicado
a dieciséis estudiantes. Los resultados revelan una
comprensión generalizada y actitudes predominan-
temente favorables hacia la diversidad, lo que cons-
tituye un insumo valioso para promover entornos
educativos más inclusivos y respetuosos.
La sección de Ciencias Naturales reúne tres in-
vestigaciones que dialogan entre sí en torno al es-
tudio del ambiente y la aplicación de metodologías


Occidente (RESO), elaborado por Juliette Bédat, Cindy
Rodríguez Arias y Carlos Rojas Alvarado, evalúa la
utilidad de tres índices de vegetación para monito-
rear un sistema forestal en recuperación, integrando
análisis satelital y trabajo de campo. Sus hallazgos
Presentación
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
9
López como símbolo de lucha, memoria y resistencia
cultural. Junto a ella, se presenta la reseña del volu-
men 

Hispanoamérica, compilado por Minor Herrera Va-
lenciano y reseñado por Andrey Gómez Jiménez, el
cual analiza, desde una perspectiva interdisciplinaria,
la presencia del mundo grecolatino en las literaturas
e imaginarios de Hispanoamérica.
En su conjunto, este volumen de Pensamiento
Actual ofrece al público lector una mirada amplia y
rigurosa sobre diversos temas que atraviesan la vida
social, educativa, cultural y ambiental de nuestro

de Occidente con la generación y difusión de cono-
cimiento al servicio del país y la región.
afrontamiento de cambios y disrupciones desde narra-
, de Cynthia Orozco Castro, analiza, a

de afrontamiento utilizadas por estudiantes ante si-
tuaciones disruptivas, como el ingreso a residencias
estudiantiles y la virtualización académica duran-
te la pandemia, destacando la importancia de los
apoyos formales e informales para la permanencia
universitaria.
En la sección de -
nes que problematizan fenómenos contemporáneos
desde perspectivas críticas. El artículo -
-
cioemocionales y conductuales, de Arielka Esteysin
Brizuela Villarreal y Daniela González Víctor, analiza
cómo las dinámicas digitales pueden generar exclu-
sión y afectar la autoestima y el sentido de perte-
nencia, subrayando la urgencia de promover una
convivencia digital ética y empática. Asimismo, el
ensayo ¿Está la humanidad acercándose a su propia
, de Marco D. Barquero, discute los efectos
de la acción humana sobre la biodiversidad y plan-
tea interrogantes sobre la continuidad de la especie
humana ante procesos de degradación ambiental,
proponiendo alternativas para mitigar los riesgos
ecológicos.
La sección de  destaca la
creación literaria contemporánea de la región. El
cuento El viento sabe nuestros nombres: cuento ga-

2025, de Fiorella Trejos Molina, recrea un ambiente
de realismo mágico en un pueblo montañoso de Occi-
-
nencia. Por su parte, el poemario Hortensia: poemario
-
ves, 2025, de Natali Franciny García Trejos, aborda,
desde una voz lírica íntima y crítica, temas como la
migración, la memoria rural y la dignidad popular,
articulando tradición oral y corporalidad poética.
Por último, en la sección de Reseña se incluye
,
de Marian Montero Jiménez, un análisis de la obra

DOI 10.15517/9p9w5n13
Sebastián Fallas Leitón, Estefany Rodríguez Aca,
Jeisson Gutiérrez Pizarro
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Ciencias Sociales
10
Estudio sobre la percepción de la diversidad de género en secundaria, San
Ramón, Costa Rica
Study on the perception of gender diversity in secondary school, San Ramón, Costa Rica
Sebastián Fallas Lein
Universidad de Costa Rica, San Ran, Costa Rica
sebastian.fallasleiton@ucr.ac.cr
https://orcid.org/0000-0002-6582-2676
Estefany Rodguez Acuña
Universidad de Costa Rica, San Ran, Costa Rica
estefany.rodriguezacuna@ucr.ac.cr
https://orcid.org/0000-0001-9399-5892
Jeisson Gutrrez Pizarro
Universidad de Costa Rica, San Ran, Costa Rica
jeisson98g@gmail.com
https://orcid.org/0009-0009-6647-3496
Fecha de recepción: 13-3-2025
󰨠
Resumen
Este artículo tuvo como objetivo principal conocer la percepción que tienen los y las estudiantes
de la sección 8-3 del Liceo Experimental Bilingüe de San Ran sobre el tema de la diversidad
de género. Para la realización de este, se elaboró un diagnóstico que estaba compuesto por 11
preguntas relacionadas a temas como la identidad de género, orientaciones sexuales, equidad y
diversidad sexual. En él participaron 16 de los 24 estudiantes que conformaron la sección. Los 8 que
no formaron parte del proyecto fue debido a la falta de autorización sus padres. Para procesar los

que estos adolescentes tienen sobre el tema en estudio, en donde se evidencia que la gran mayoría
tiene conocimiento sobre esta temática. Este trabajo se llevó a cabo en el año 2022.
Palabras clave: identidad, orientación, diversidad, género, equidad, secundaria.

This article had objective is to know the perception students from 8-3 section of the Liceo
Experimental Bilingüe de San Ramón have about genre diversity. For this, a study composed by 11
questions about topics like gender diversity, sexual orientation, equity, and sexual diversity was
made. A total of 16 of the 24 students participated in the project, and the other 8 did not get the
authorization from their parents. We included charts and graphics that summarize the information
about the knowledge these students have about the topics studied, where we can observe that the
majority of them do have this knowledge. This investigation was made on 2022 as a bachelor honors

 identity, orientation, diversity, gender, equity, high school.
11
Ciencias Sociales
En tercer lugar, D’Antoni y Sancho (2019) exa-
minaron la educación sexual en Costa Rica desde el
siglo XIX hasta la actualidad y evidenciaron cómo
la heteronormatividad ha sido promovida por el
sistema educativo público. A través de encuestas
a estudiantes de distintas regiones, concluyeron
que la escuela reproduce estereotipos de género
cisnormativos y roles subordinados para las mu-
jeres, ignorando otras identidades y orientaciones
sexuales. Este alisis permitió comprender cómo
la educación ha sido un vehículo para perpetuar
discursos conservadores e intolerantes.
Finalmente, Jiménez (2021) propuso una revisión
crítica de los indicadores de género utilizados por el
Ministerio de Educación Pública. El estudio reveló
que el sistema educativo aún opera bajo una lógica
binaria que excluye identidades trans y no binarias.
Como respuesta, se planteó una propuesta de indi-
cadores más inclusivos que visibilicen la diversidad
de género en la matrícula estudiantil.
Luego de contextualizar cómo se ha abordado la
temática de la diversidad de género en la academia
costarricense, la relevancia de este estudio radicó en
su contribución al conocimiento sobre cómo adoles-
centes en etapa formativa comprenden y valoran la
diversidad sexual y de género en un contexto educa-
tivo costarricense. A partir de los resultados se evi-
denció que la mayoría del estudiantado participante
posee nociones claras sobre conceptos clave como
identidad de género y orientación sexual. Asimismo,
se exploró el nivel de familiaridad con categorías
identitarias y orientaciones menos conocidas, así
como la actitud frente a expresiones afectivas entre
personas del mismo sexo dentro del entorno escolar.
2. 
Estudiar el tema de la percepción que tienen
los jóvenes en la actualidad sobre la diversidad de
género es necesario y relevante, pues las genera-
ciones han cambiado a lo largo de la historia. De

el estudiantado de secundaria sobre elementos bá-
sicos de su vida y sobre las distintas identidades
1. Introducción
El presente estudio tuvo como propósito analizar
la percepción que poseen los y las estudiantes de
la sección 8-3 del Liceo Experimental Bilingüe de
San Ramón en torno a la diversidad de género. Esta
investigación se enmarcó en un enfoque cualitativo
con diseño descriptivo, lo que permitió recopilar y
analizar datos mediante un diagnóstico estructura-
do compuesto por once preguntas relacionadas con
identidad de género, orientaciones sexuales, equidad
y diversidad sexual. La muestra estuvo conformada
por dieciséis estudiantes, cuyas respuestas fueron

facilitaron la interpretación de los hallazgos.
En Costa Rica se ha buscado abordar este tema
de diversas maneras. En primer lugar, el estudio
de Calvo (2018) aborda la relación entre exclusión
social y suicidio en personas homosexuales y les-
bianas en la Gran Área Metropolitana. Mediante
entrevistas a profundidad, evidenció las vivencias
de ocho personas sexualmente diversas y destacó
los espacios de marginación que enfrentan en ám-
bitos como la familia, la educación, el trabajo y los
medios de comunicación. El estudio subrayó cómo
la invisibilización de estas realidades contribuye
a consecuencias psicosociales graves como la au-
tolesión y el suicidio en un contexto marcado por
discursos de odio y estructuras sociales excluyentes.
En segundo lugar, Jiménez (2019) analizó el dis-
curso estructural de la sexualidad en Costa Rica, es-
pecialmente desde una perspectiva histórica y moral

partir de un análisis del discurso, el autor evidenció
cómo la heterosexualidad y la blanquitud han sido
promovidas como normas sociales desde el siglo XX,

políticos y religiosos. Este discurso ha permeado
espacios como el arte, la literatura y la educación,
consolidando estereotipos que excluyen a quienes
se desvían de la norma.
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
12
Cabe señalar que, para un mejor entendimiento
de los conceptos relacionados con la identidad de gé-
nero y las orientaciones sexuales, se presenta la ta-
bla 1, que contiene una serie de ejemplos concretos.
y orientaciones que se presentan en las personas.
Por esta razón, para comprender los conceptos que
integran esta investigación y para determinar la
percepción que los y las participantes tienen al res
-

como lo son identidad, identidad de género, orien-
tación y equidad sexual, los cuales fueron los focos
centrales del diagnóstico aplicado a la sección 8-3
del Liceo Experimental Bilingüe de San Ramón, en
Alajuela, Costa Rica.
Para el caso de la identidad, se tomó como refe-
rencia el término estipulado por Giménez (2019),
quien menciona que la identidad se entiende como
la idea que tiene cada persona de sí misma y de los
otros con relacn a su persona y con el resto, lo que
hace que la persona se sienta o no parte de un grupo
o varios, compartiendo gustos, pensamientos y com-
portamientos que la hacen sentirse parte de algo.
La identidad se puede estudiar desde varios pa-
metros, y uno de ellos es el del género. En este
sentido, puede comprenderse como la percepción
y la vivencia interna e individual que una persona
tiene del género, el cual puede o no coincidir con el
sexo asignado al nacer. También incluye las vivencias
del cuerpo, como transformaciones corporales o de

género, como la vestimenta, el modo de hablar y las
formas de expresarse (Gonlez, 2017).
Además de la dinámica propia de la diversidad
de género, también se presentó un concepto interre-
lacionado, el de orientación sexual, que se entiende
como la característica propia de la persona mediante
la cual las atracciones emocionales, románticas y se-
xuales se sienten y expresan hacia hombres, mujeres
o ambos (López, 2018). Puede determinarse que la
orientación sexual es una atracción erótica que se
relaciona con la capacidad de mantener relaciones
íntimas y sexuales sin importar el género (Ramírez,
Ojeda, Flores, Santana y González, 2016).
13
Ciencias Sociales
Tabla 1
-
entaciones sexuales
Identidades de Género Orientaciones Sexuales
Cisgénero: Relación entre la expectativa social del
género y el sexo de nacimiento.
Heterosexual: Atracción por el sexo opuesto.
Bigénero: Persona que se haya entre el género
masculino y femenino.
Homosexual: Atracción por el mismo sexo.


Bisexual: Atracción por ambos sexos.

en la identidad de género en el tiempo.
Pansexual: Atracción a las personas sin importar
el sexo.
-
ro asignado a su sexo de nacimiento y/o con cual-
quier otro.
Asexual: Atracción emocional más no sexual por
otras personas.
Transgénero: Personas que se perciben así mismas
como pertenecientes al género opuesto.
Intergénero: Persona que experimenta relaciones
entre lo masculino y femenino, fuera de las no-
ciones convencionales de hombre y mujer.
Pangénero: Atracción a las personas sin importar
el género.
Nota. Elaboración propia, Fallas, Gutiérrez y Rodríguez (2022), basada en Ramírez, Ojeda, Flores, Santana
y González (2016).
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
14
En la actualidad, a las personas que no están den-
tro del parámetro de lo cisgénero y/o heterosexual
se les asocia con el concepto de las “minorías”, el cual
suele referirse a quienes no cumplen con lo esperado
o establecido por la sociedad. En muchos casos, estas
personas sufren discriminación al no pertenecer
a lo “normativo”. De esta manera, se intuye que lo


vivido amargas luchas políticas por su control, y es
que “en este sistema sexual, las sanciones econó-
micas, las presiones familiares, el estigma erótico,
la discriminacn social, la ideología negativa y la
falta de información sobre conductas eróticas sirven

convencionales” (2014, p. 202).
Estas personas suelen presentar una identidad
distinta al resto, por ejemplo, diferencias identita-
rias relacionadas con los órganos genitales al na-
cer, como ocurre con las personas trans, así como
orientaciones hacia otras personas de su mismo
sexo, como los gays y las lesbianas. Es común que
muchas personas en la sociedad no conozcan o no

cuestiones religiosas, sociales o políticas, o bien por
el hecho de no querer aceptarlo.
Ante ello, se siguen violentando las diversas for-
mas de expresión que presentan las personas que
rompen con el molde que la sociedad ha impuesto,
lo que provoca discriminación, rechazo e invisibi-
lización en su contra. La Comisión Internacional
de los Derechos Humanos (2018) hace énfasis en
la necesidad de velar por el cumplimiento de los
derechos de las personas sexualmente diversas, ya
que la discriminación y el rechazo que sufren las
lleva a vivir en un ciclo de pobreza, limitaciones y
necesidades que es menester combatir.
Ante este panorama, surgió otro concepto: el
de la equidad sexual. Este término nació como una
propuesta del grupo investigador ante la necesidad
de generar una educación más inclusiva en torno
a los grupos que históricamente han sido discri-
minados. Se entiende como la reivindicación de los
diversos sectores excluidos históricamente, bajo
los nuevos designios que las luchas sociosexuales
han conseguido con el paso del tiempo, en los cuales
la sexualidad deja de ser un elemento controlado
por las élites para convertirse en parte de un trato
común en la sociedad en su conjunto. Deja así los
discursos estigmatizadores y el odio a un lado, de
modo que todas las personas sean tratadas por igual,
sin importar sus orientaciones sexuales, identidad,
cultura y posición socioeconómica. Por lo tanto, este
concepto se vuelve relevante ante la necesidad de
promover una visión más coherente con los valores
democráticos que respeten los derechos sexuales de
cada sector poblacional.
-
nicn y la diferencia con el concepto de equidad
de género, este último, según Navarro y Ramírez
(2014), presenta elementos como características
relacionadas con la condición dada por los sexos, la
búsqueda de equidad entre hombres y mujeres, las
simbolizaciones esperadas para lo “masculino” y lo
femenino”, las diferencias anatómicas y los códigos
culturales que gan el comportamiento de ambos.
En pocas palabras, la equidad de género se re-
laciona, en gran medida, con las diferencias entre
hombres y mujeres, donde se buscan formas alter-
nativas para su resolucn. En este sentido, se posi-
ciona como una postura antítesis frente al discur-
so tradicional hegemónico, tratando de equiparar
ambos sexos en una misma balanza, como señalan
Navarro y Ramírez (2014).
Además, se puede entender lo sexual como un
elemento que no ha tenido “libre albedrío”, sino que,
por el contrario, ha experimentado las relaciones
de poder que se le atribuyen, las cuales dictaminan
lo que se debe o no hacer en todos los ámbitos de
la sociedad. Esto produce una manipulación de los
cuerpos y de las expresiones que estos puedan ma-
nifestar, tanto en la vida privada como en la pública.
De esta manera, se comprende la relevancia de
la sexualidad en materia educativa, la cual no debe-
ría verse como un elemento de disputa y exclusn
15
Ciencias Sociales

a quienes son denominados como “otros”. Por ello,
se pretende desarrollar una visión más inclusiva en
el sistema educativo mediante la conjunción de la
equidad sexual como una terminología facilitadora
e incluyente de los grupos históricamente margi-
nados.
3. 
Para efectos del marco metodológico, el estudio
fue de tipo cualitativo con un alcance descriptivo
transversal. Según Hernández, Fernández y Baptista
(2014), este tipo de diseño se caracteriza por descri-
bir el comportamiento de la población investigada en
un momento único respecto del problema planteado
en la investigación.
En ese sentido, se seleccionó una sección del gru-
po de octavo año de secundaria, la sección 8-3 del
Liceo Experimental Bilingüe de San Ramón, con-
formada por 24 personas estudiantes con edades
entre 14 y 15 años. En cuanto al tipo de muestra,
esta fue no aleatoria y estuvo conformada por 16
personas estudiantes.
La muestra anterior se obtuvo a partir del criterio
de inclusión, puesto que se tomó en consideración
únicamente a las personas estudiantes que conta-
ban con el permiso de sus encargados legales para
participar en la investigación. El criterio de exclu-
sión consistió en no tomar en cuenta a quienes no
recibieron la autorización de sus encargados legales.
En total, ocho personas estudiantes no formaron
parte del estudio.
El propósito fue caracterizar la percepcn que
posee esta población sobre la diversidad de género
y los conceptos relacionados con ella. Para lograr lo
anterior, se aplicó un diagnóstico que contenía 11
preguntas vinculadas con temas como orientación

homosexualidad y equidad sexual, entre otros.
de las aulas. Por el contrario, debe considerarse un
agente para confeccionar modelos de aprendizaje
contextualizados ante las demandas latentes de los
sectores históricamente excluidos, por lo que sus
principios no pueden entenderse de manera estática,
sino dinámica, dentro de una sociedad en constante
cambio (Gonlez, 2015).
No obstante, se debe conceptualizar lo que se
entiende por equidad. Según De la Cruz (2017),
esta se origina a partir del idealismo de suprimir
la desigualdad para alcanzar la equidad. Es decir, se

sectores excluidos de manera directa disminuye los
índices de disparidad al aplicarse una desigualdad
compensatoria positiva. De esta manera, se com-
prende la pertinencia de aplicar políticas educativas
inclusivas para los grupos marginados, en las que se
de disminuir
los tratos denigrantes y optar por una visión más
equitativa entre los pares.
A partir de lo anterior, se pretende utilizar la
terminología “equidad sexual” como un concepto
que expone de forma integral y visibiliza los vacíos
existentes desde una perspectiva tanto educativa
como social. Resulta preciso rescatar las múltiples
perspectivas que se han desarrollado. Este concepto
innovador va de la mano con la necesidad de que
el respeto por las orientaciones sexuales sea una
temática coherente con los pilares de la educación,
como una manera de incluir temas, hechos y actores
que han sido excluidos por la heteronormatividad.

a la posibilidad de buscar la protección y garantía
de los derechos de las personas, principalmente el
derecho a la libre elección de expresar su orientacn
sexual y su identidad sin experimentar prejuicios o
maltratos de la sociedad, donde se incluye a todas
las personas que presentan orientaciones sexuales e
identidades de género tradicionalmente marginadas.
Estas luchas sociales y los cambios generaciona-
les ponen en evidencia la disputa contra el discurso
dominante y homogeneizador latente en el espectro
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
16
po, es profesor de la Universidad Estatal a Distancia.
El proceso de validación del instrumento se lle
a cabo mediante la consulta a expertos, quienes eva-
luaron cada pregunta del diagnóstico utilizando una
escala basada en tres categorías: redacción, claridad
y pertinencia, con una valoración del 1 al 5, donde 1

En los casos en que la puntuación asignada fuera
inferior a 1, los expertos tuvieron la posibilidad de
emitir observaciones cualitativas orientadas a me-
jorar el contenido del diagnóstico. Según la valora-

promedio de las preguntas fue de 4.5 en claridad
y de 5 en redacción y pertinencia, lo que evidenció
una alta calidad en la formulación del instrumento.

llevó a cabo un plan piloto con la población meta,

las personas estudiantes respecto de la redacción
y la comprensión de las preguntas. A continuación,
se detallan los principales hallazgos.
5. 
de la aplicación de los diagnósticos a


Los resultados de los diagnósticos aplicados mos-
traron variaciones según los conocimientos base
de cada persona estudiante, de modo que algunas
tenían más claros ciertos conceptos que otras.
En cuanto a la segunda parte del diagnóstico, esta
se centró en determinar el conocimiento del estu-
diantado sobre la identidad de género y la orienta-
ción sexual. Con respecto a la primera, se determinó
que más del 70 % de las personas entrevistadas tie-
ne una noción bastante clara sobre lo que es la iden-
tidad de género. Algunas de sus respuestas fueron

independientemente de su sexo biológico”, “Es como


Se decidió realizar esta investigación en estu-
diantes de octavo nivel porque, en este nivel, duran-
te las clases de Educacn Cívica, se aborda el tema
“Reconstruimos nuestras identidades de género
para la equidad e igualdad” en el segundo semestre
del año. Por ello, se aprovechó dicha temática, ya es-
tipulada en el programa del curso, para indagar con
mayor profundidad acerca de lo que estos jóvenes
piensan sobre la diversidad de género.
4. 
diagnóstico aplicado a los estudiantes

Bilingüe de San Ramón sobre la
percepción de la diversidad de género
En cuanto al diagnóstico aplicado al estudian-
tado, este se implementó mediante un cuestiona-
rio semiestructurado que constó de tres partes. La
primera parte estuvo relacionada con preguntas
generales sobre el sexo y la edad. La segunda parte
englobó preguntas sobre la identidad de género y
las orientaciones sexuales, siendo algunas de ellas:



comprender la percepción que el estudiantado tenía
sobre la diversidad sexual en la institución. Algunas
de las preguntas fueron: ¿Cómo percibe usted que

es su reaccn al ver que parejas del mismo sexo se

que se aborde el tema de diversidad y orientaciones

Dichas preguntas permitieron entrever las opi-
niones que el estudiantado tiene respecto de este
tema. Con relación al procedimiento de validez del
instrumento, se realizó la consulta a dos profesiona-

a una historiadora de la Universidad de Costa Rica,
Sede de Occidente. Por otra parte, se eligió a un do-
cente en la Enseñanza de los Estudios Sociales y la
Educacn Cívica, quien imparte clases en un centro
educativo de la región de Occidente y, al mismo tiem-
17
Ciencias Sociales
nes fueron: cisgénero, queer, homosexual y bisexual.
Las personas entrevistadas podían marcar más de
una categoría, y entre la cantidad de respuestas re-
colectadas (ver Figura 1).
Figura 1.



identidades de género
Nota. Elaboración propia, Fallas, Gutiérrez y Ro
-
dríguez (2022).

sabe cles son las identidades de género (cisgéne-
ro y queer), lo que coincide con lo planteado ante-
riormente y demuestra que el estudiantado no solo
domina el concepto, sino también las tipologías. El
restante 23 % se relaciona estrechamente con el
grupo que confunde la cuestn sexual con la cues-
tión de género. En este caso, es muy probable que
estas personas se equivocaran porque las otras dos

lo asociaron de esa manera. Estas otras opciones
corresponden a orientaciones sexuales y son térmi-
nos que se suelen escuchar con mayor frecuencia;
sin embargo, a pesar de ello, no todas las personas

entre identidades u orientaciones.
En cuanto a la pregunta sobre las orientaciones
sexuales, López (2018) indica que la orientacn
sexual es una característica personal en la que las
atracciones emocionales, románticas y/o sexuales
Según lo expuesto por Gonlez (2017), la iden-
tidad de género es la vivencia interna e individual
del género tal como cada persona la percibe, la cual
puede corresponder o no con el sexo asignado al
momento del nacimiento, e incluye la vivencia del
cuerpo, que puede abarcar la transformación corpo-

de género que pueden incluir la vestimenta, el modo
de hablar y ciertas formas de expresarse. Como se
observa, las respuestas dadas por el estudiantado
demostraron que, para la gran mayoría, la identi-
dad de género tiene que ver con la forma en que la
persona se siente, vive y lo expresa.
No obstante, el otro 30 % presentó una nocn
s ligada al concepto de diversidad sexual, enten
-
dido como las posibilidades que tienen todas las
personas de vivir, sentir y expresar su sexualidad,
orientaciones e identidades. En este marco, se re-
conocen todos los cuerpos, sensaciones, derechos
y deseos de existir y manifestarse, siempre dentro
de los límites permitidos por las otras personas
(López, 2018). Algunas de las respuestas fueron:



por su propio sexo”.
Esta confusión es comprensible, pues es común
que muchas personas asocien la identidad de gé-
nero con una percepción más sexual. Esto ocurre
porque la identidad de género y la diversidad sexual
se relacionan dentro de un marco en el que cada
persona puede expresar lo que siente, lo que es y lo
que desea, siempre dentro de los límites del dere-
cho y el respeto hacia las des. En este sentido, se

distinciones, ya que cada persona se expresa, vive
y disfruta de manera diferente (López, 2018). Por
ello, para algunas personas la connotación de género
se asocia erróneamente con una cuestión del sexo,
cuando en realidad no es así.
Aunada a esta pregunta, se formuló otra con op-
ciones de respuesta para determinar cles identi-
dades de género conocía el estudiantado. Las opcio-
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
18
de una persona pueden sentirse o expresarse tan-
to hacia hombres, mujeres o ambos sexos. En este
caso, aplicando la misma metodología anterior, se
determinó que más del 90 % del estudiantado de
la sección 8-3 domina el concepto de orientación
sexual. Algunas de las respuestas dadas fueron:
“Es la orientación de cada persona, si a una mujer
le gusta otra mujer o si a un hombre le gusta otro
hombre o le gustan los dos géneros”; “Característica
con la cual una persona expresa hacia cuál o cles
sexos siente atracción sexual”; “Como una persona

Como se puede observar, las respuestas incluyen
palabras clave como “gustos” y “atracción, elemen-


término orientación sexual. A su vez, se evidencia
que solo una mínima parte del estudiantado no tiene
claro qué es la orientación sexual y que, al mismo
tiempo, suele confundirla con la identidad de género.
Con relacn con la pregunta siguiente, que trató
sobre las categorías de orientaciones sexuales, en-
tre las opciones dadas a las personas participantes
estuvieron: homosexual, asexual, persona trans e
intersexual. La selección de estas opciones respon-
dió, en gran medida, al propósito de incluir concep-
tos menos conocidos por la sociedad para observar
cuánta variedad de orientaciones sexuales podía

Figura 2.


-
taciones sexuales
Nota. Elaboración propia, Fallas, Gutiérrez y Ro
-
dríguez (2022).

las primeras preguntas, en las que un 77 % del estu-
diantado participante en esta investigación domina
y conoce bien las categorías de orientaciones se-
xuales, mientras que el restante 23 % las confunde,
fenómeno que ya se discutió con anterioridad. No
obstante, resulta llamativo el entendimiento que la
gran mayoría posee sobre ambos conceptos (iden-
tidad de género y orientación sexual), lo que indica
que sus bases teóricas son sólidas. Esto sugiere que
sus aprendizajes previos, ya sea con sus padres, sus
pares o en la institución, les han permitido diferen-
ciar uno del otro.

solo una persona de las 16 participantes no com-

El resto de las personas tiene la noción de que este
acrónimo representa a la comunidad y a las orienta-
ciones sexuales y géneros que simbolizan la diver-
sidad sexual existente en la sociedad humana. Esto
se debe a que dichas siglas son representativas del
colectivo de lesbianas, gays, bisexuales, personas
trans, queers, intersexuales, asexuales y otras di-
19
Ciencias Sociales
versidades incluidas en el símbolo “+”, que agrupa
a todas las identidades comprendidas dentro de la
comunidad asociada con el acrónimo en estudio.
Asimismo, el estudiantado forma parte de una
sociedad que ha presenciado y experimentado las
luchas por los derechos de esta comunidad, así como
una creciente visibilización a nivel social que busca
el respeto y reconocimiento de sus derechos. Ade-
s, este tema es ampliamente representado en las
-
ce con frecuencia y constituye uno de los símbolos
s reconocibles. En Costa Rica, el matrimonio igua-
litario se aprobó en 2018, hecho de conocimiento
público, aunque aún no de aceptación total, razón
por la cual sigue siendo un tema en debate.
La interrogante siguiente se enfocó en determi-
nar si el estudiantado conocía el término equidad se-
xual, concepto que surgió dentro de la construccn

incorporar lo sexual como una temática coherente
con los pilares de la educacn, de manera que inclu-
ya temas, hechos y actores que han sido excluidos
por la heteronormatividad.
Entre las respuestas obtenidas se encontró que
este concepto no era dominado por las personas
estudiantes. Algunas de sus respuestas se relacio-
naron con la igualdad de derechos, la equidad entre
hombres y mujeres, la igualdad entre parejas o la
igualdad sexual. Otras personas manifestaron no
entenderlo del todo. Sin embargo, esto era de espe-
rarse, ya que se trata de un término que nació en el
marco de esta investigación.
En este caso, es necesario retomar la termino-
logía del concepto. Lo que se busca con la equidad
sexual es la inclusión de todas las personas en el ám-
bito sexual bajo el principio del libre albedrío, donde
se respeten los gustos y las preferencias sexuales
de todas las personas por igual, sin relaciones de
poder ni manipulación de los cuerpos, y en el que se
acepten las expresiones sociales tanto en el ámbito
privado como en el público, sin que ello implique
discriminación. Por ello, se propone este concepto
como una forma de comprender las diversidades
y fomentar la aceptación de todas las personas en
igualdad de condiciones dentro del contexto educa-
tivo y social costarricense.
En cuanto a la tercera sección de este diagnósti-
co, esta se centró en determinar cuánto conocía el
estudiantado sobre el tema de la diversidad sexual
en la institución. Con respecto a esta pregunta, se
ofrecieron dos opciones posibles; de las 16 personas
participantes, 12 respondieron correctamente y 4

la tabla 2.
Tabla 2



es la diversidad sexual
Opciones Cantidad
Las posibilidades que tienen to-
das las personas de poder vivir,
sentir y expresar su sexualidad,
orientaciones e identidades. Aquí
se reconocen todos los cuerpos,
todas las sensaciones y todos
los derechos y deseos a existir,
a manifestarse, siempre dentro
de los límites permitidos por las
otras personas. (López, 2018).
12
Característica personal, en donde
las atracciones emocionales,
románticas y/o sexuales de una
persona, se pueden sentir o ex-
presar tanto hacia hombres,
mujeres o ambos sexos. (López,
2018).
4
Nota. Elaboración propia, Fallas, Gutiérrez y Ro
-
dríguez (2022).
Como se muestra en la tabla anterior, la gran ma-
yoría del estudiantado tiene conocimiento de que
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
20
la diversidad sexual se enfoca en las posibilidades
y oportunidades que tienen todas las personas de
vivir, sentir y expresar su sexualidad, identidad y
orientaciones, sean cuales sean. En el caso de Costa
Rica, según el Estado de la Educación (2021), se hace
una leve referencia a nivel estudiantil: el 89 % de

heterosexual, y la proporción de población autode-

un 88 %. Estos datos permiten visualizar que existe
una minoría de estudiantes que no se incorporan
dentro de la heteronormatividad estructural e his-
tóricamente establecida por la mayoría poblacional,
lo que refuerza la necesidad de profundizar en estos
conceptos y su comprensión para promover la em-
patía y el respeto de todas las personas dentro del
entorno educativo y en la sociedad en general.
Es importante destacar que, antes de la aplica-
ción de este diagnóstico, el estudiantado no había
recibido información relativa a los temas abordados
en la encuesta. Esto demuestra que la gran mayoría
ya conocía previamente algunos de los conceptos y
los comprendía de manera adecuada. De esta forma,
se abre la posibilidad de investigar cómo las perso-
nas jóvenes adquieren estos conocimientos fuera

la educación recibida por parte de sus padres con-
tribuye a dichos aprendizajes.
La interrogante siguiente se centró en conocer
la percepción del estudiantado en relacn con las
parejas homosexuales dentro de la institucn. Un
81 % manifestó que no le causa ningún problema
ver a parejas del mismo sexo en el colegio, y un 19
% indicó que le parece positivo que existan parejas
de este tipo en el centro educativo. Ninguna persona
estudiante consideró negativo o inadecuado que
existan estas parejas, lo que evidencia que, para mu
-

la presencia de personas homosexuales en el entorno

3).
Figura 3.



Nota. Elaboración propia, Fallas, Gutiérrez y Ro
-
dríguez (2022).
Esto puede deberse a que las generaciones más
recientes se han formado con una mayor visibili-
zación de las parejas homosexuales en la sociedad,
gracias a la aprobacn del matrimonio igualitario
en varios países del mundo durante el presente siglo.
Además, estas generaciones han tenido un acceso
amplio a medios como internet, donde los temas
relacionados con la comunidad se han vuelto más
visibles. Como menciona Vergara Madonado (2017):
"el medio que más utilizan las personas pertene-

su identidad sexual y encontrar respuesta a sus in-
quietudes, es el internet" (párr. 4).
La siguiente pregunta se enfocó en conocer la
reacción del estudiantado cuando observa a pare-
jas gays o lesbianas demostrándose muestras de
afecto o cariño en el aula o en algún otro espacio
del colegio. Los resultados muestran que el 63 %
del estudiantado pasa inadvertidas a estas pare-


que se queda observando porque considera que no
le parece del todo bien.
Entre los comentarios del 31 % que no seleccio
ninguna de las opciones propuestas en la encuesta
se encuentran: “Los dejo en paz; “Solo lo veo y sigo
21
Ciencias Sociales

para un 13 %, innecesario, y un 19 % registró otras
respuestas.
Figura 4.
Opinión de los y las estudiantes participantes de la
sección 8-3 del Liceo Experimental Bilingüe de San
Ramón sobre que se hable del tema diversidad y
orientaciones sexuales en el colegio
Nota. Elaboración propia, Fallas, Gutiérrez y Rodrí-
guez (2022).
Entre las respuestas dadas por ese 19 % se men-
cionan opiniones como: “No me afecta”; “Creo que es
algo más hogareño, algo que se debe hablar en casa,
aunque no lo veo innecesario; “Está bien para quie-
nes lo necesiten y, si alguien no lo requiere, puede
no recibir esa lección”. Estas opiniones evidencian
con mi vida. No lo veo ni bien ni mal”; “Me parece
súper bien que ellos se sientan libres de hacer eso”;
“Miro discretamente (muestras no inapropiadas),
me parece tierno”; “No hago nada, ya que lo veo nor-
mal”. Estas respuestas evidencian que una parte del
estudiantado no tiene problemas con que las parejas
del mismo sexo se demuestren amor y cariño den-
tro de la institución; por el contrario, a algunos les
parece un gesto positivo o tierno, lo que demuestra
una notable aceptación del tema de la diversidad de
género dentro de esta sección.
En cuanto a la penúltima pregunta, sobre si el
estudiantado considera necesario e importante que
se aborde el tema de la diversidad y las orientaciones
sexuales en la asignatura de Educacn Cívica, la
que algunas personas consideran necesario que este
tema se aborde y se refuerce desde los hogares, con-
virtiéndose en un asunto imprescindible que debe
normalizarse en la sociedad costarricense. Esto po-
da contribuir a que la visibilización y la aceptación
hacia esta minoría social sean más fuertes.
En este sentido, la asignatura de Educación Cívica
puede desempeñar un papel fundamental, ya que su
-
dadanía. Mediante esta formación, el estudiantado
puede adquirir y aplicar valores como la justicia, la
equidad, el respeto y el aprecio por la diversidad
(MEP, 2014).
Por último, la última interrogante buscó cono-
cer la opinión del estudiantado sobre las relaciones
entre parejas del mismo sexo, pero en un ámbito
general y no exclusivamente dentro de la institución.
Entre las respuestas recolectadas, un 81 % manifes-
tó que les parecen “bien, “tiernas” o “lindas, que
“no tienen problema” o que “les da igual”. Mientras
tanto, un 19 % indicó que “no les parece cómodo” y

en sus respuestas algunas de las creencias que aún
imperan en la sociedad costarricense. No obstante,
también se evidencia un porcentaje considerable
de jóvenes que consideran este tema aceptable y lo
perciben de manera positiva.
6. 
En primer lugar, se evidenció coherencia concep-
tual entre la teoría y la experiencia estudiantil. En

conceptos clave como identidad de género, orien-
tación sexual y equidad sexual, los cuales fueron
abordados en el diagnóstico aplicado. Los resultados
mostraron que la mayoría del estudiantado com-
prende adecuadamente los tipos de identidades de
género y orientaciones sexuales, lo que evidencia
una correspondencia directa entre los fundamentos
teóricos y el conocimiento expresado por las perso-
nas participantes.
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
22

con respecto al concepto de equidad sexual. Este
se introdujo como una propuesta innovadora para
superar la heteronormatividad en el ámbito edu-
cativo. Sin embargo, los resultados del diagnóstico
revelaron que dicho término no es conocido por el
-
tinencia de incluirlo como eje formativo en futuras
intervenciones pedagógicas. Esta brecha entre teo-
ría y práctica señala un área de oportunidad para
fortalecer la inclusión desde el lenguaje y la con-
ceptualización.
Por último, se evidenciaron actitudes positivas
hacia la diversidad en el entorno escolar. Los re-
sultados del diagnóstico respaldan esta visión: el
81 % del estudiantado no presenta rechazo hacia
las parejas del mismo sexo en el colegio y la mayo-

de diversidad. Esto sugiere que las actitudes hacia
la diversidad están cambiando favorablemente, lo
que valida la posibilidad de establecer un sistema
educativo más comprensivo e inclusivo.
7. 
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

. (mero espe-
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-
 [Tesis
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Miradas de los grupos LGBT en Chile para diseñar
un programa de educación sexual a través
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DOI 10.15517/79jz9e66
Juliette Bédat, Cindy Rodguez Arias, Carlos
Rojas Alvarado
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Ciencias Naturales
24
Aplicación de índices vegetativos en la Reserva Ecológica Sede de Occidente
(RESO)
Application of Vegetation Indices in the Reserva Ecológica Sede de Occidente (RESO)
Juliette Bédat
Centro de Investigaciones sobre Diversidad Cultural y Estudios Regionales, Universidad de Costa Rica,
Sede de Occidente, San Ramón, Costa Rica
juliette.bedat@agroparistech.fr
https://orcid.org/0009-0009-9165-2621
Cindy Rodríguez Arias
Centro de Investigaciones sobre Diversidad Cultural y Estudios Regionales, Universidad de Costa Rica,
Sede de Occidente, San Ramón, Costa Rica

https://orcid.org/0000-0002-4074-8094
Carlos Rojas Alvarado
Centro de Investigaciones sobre Diversidad Cultural y Estudios Regionales, Universidad de Costa Rica,
Sede de Occidente, San Ramón e Instituto de Investigaciones en Ingeniería, Universidad de Costa Rica,
San José, Costa Rica
carlos.rojasalvarado@ucr.ac.cr
https://orcid.org/0000-0002-7968-4833
Fecha de recepción: 29-8-2025
Fecha de aceptación: 4-11-2025
Resumen
Los índices vegetativos son fundamentales para el estudio y monitoreo de sistemas forestales en
proceso de recuperación; sin embargo, no se han utilizado de manera sistemática en el contexto de

de tres índices de vegetación en la Reserva Ecológica Sede de Occidente, junto con su validación
en campo y la comparacn del desempeño forestal de este sitio con otro sistema sucesional de
edad similar. La investigación se desarrolló mediante una metodología mixta que incluyó análisis
de informacn satelital, levantamiento de variables forestales en campo y evaluación estadística.
Los resultados evidenciaron una fuerte relación entre los parámetros satelitales y las mediciones
validadas en campo, ades de mostrar que los parches boscosos de esta reserva corresponden
a sistemas sucesionales tempranos que se están recuperando con mayor lentitud en comparación
con otros sitios cercanos. Esta dinámica podría estar asociada al manejo y la manipulación de la
vegetacn en los últimos años. Los hallazgos de este estudio demuestran que el monitoreo satelital
constituye una herramienta valiosa para continuar investigando la reserva, por lo que se recomienda
su incorporación en un futuro plan de manejo.
Palabras clave:
25
Ciencias Naturales
determinada por la validacn en campo, o “ground

calidad que se le aplica al análisis de teledetección
satelital (Jensen, 2007).
En el contexto costarricense, el uso de los IV ha
ido incrementándose en el tiempo (Vega-Araya,
2019) pero su aplicación al monitoreo forestal no
está todavía institucionalizada. Consecuentemente,
en el caso de la Red de Áreas Protegidas (RAP) de
la Universidad de Costa Rica todavía no se hace un
uso extendido de este abordaje para estudiar, eva-
luar y determinar acciones de cumplimiento de los
objetivos para los cuales se protegen las diferentes
zonas. Si bien cada área protegida se administra en

IV puede servir como metodología de monitoreo
general con implicaciones en la toma de decisiones
(Vélez et al., 2023).
La Reserva Ecológica Sede de Occidente (RESO)
comprende un área protegida de 9.28 hectáreas
que está localizada dentro de la Sede de Occiden-
te de la Universidad de Costa Rica, el objetivo de
protección incluye facilitar la recreación y esparci-
miento de la comunidad universitaria y local (Sede
de Occidente-RAP UCR, 2022). Por ello, a pesar de
que también se pretende documentar y conservar
la biodiversidad local, no existe un enfoque directo
Abstract
Vegetation indices are essential for the study and monitoring of forest systems in recovery; however,
they have not been systematically applied in the protected areas of the University of Costa Rica.


performance of this site with another successional system of similar age. The research was conducted

and statistical evaluation. The results revealed a strong relationship between satellite parameters

early successional systems that are recovering more slowly than other nearby sites. This slower

demonstrate that satellite monitoring is a valuable tool for the continued study of the reserve, and
its incorporation into a future management plan is therefore recommended.
 afforestation, Costa Rica, forest ecology, remote sensing, urban planning.
1. Introducción
La teledetección es una metodología moderna
de monitoreo global (Jensen, 2007) que facilita la
toma de decisiones relacionadas con los diferentes
ecosistemas del planeta. Este abordaje, en términos
sencillos, se centra en la obtención de datos de for-
ma remota sobre los sistemas bajo estudio usando
las características del espectro electromagtico
(Fussell et al., 1986). El enfoque metodológico puede
incluir el uso de tecnologías mediadas por satélites,
radares, láseres, ultrasonidos, entre otros (Camp-
bell et al., 2022), sin embargo, el uso de información
satelital es el más ampliamente difundido a nivel
mundial.
Bajo este último abordaje existen una serie de
algoritmos sencillos, denominados colectivamen-
te como vegetativos o IV (Bannari et al.,
1995), que sirven para interpretar la informacn
satelital en función de la respuesta de las plantas
-
rrestre. Estos índices, por ejemplo, son muy útiles
para evaluar la dinámica de sucesión natural en sis-
temas ecológicos que han sido sujetos a procesos de
reforestación natural o asistida (Reddy et al., 2022).
Los IV son insumos primarios para la toma de deci-
siones relacionadas con la conservación forestal. La
aplicabilidad real de estos datos, sin embargo, está
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
26

excepción del humedal conocido como El Laguito,
todas las otras zonas de RESO fueron incluidas en el
presente análisis al representar sistemas forestales
en sucesión.
Tras esta primera caracterización rápida, y para
efectos analíticos, RESO se dividió en cuatro seccio-
nes. La primera es un parche boscoso en sucesión
temprana (bosque aislado) de alrededor de 0.6 hec-
táreas cercano a la zona general de estacionamiento
del campus universitario. Esta sección, denominada

-
camente de las otras tres secciones consideradas
en este estudio, que representan un continuum de
sucesión (Fig. 1).
Las otras tres secciones se encuentran en una
zona de alrededor de 6 hectáreas que está localizada
justo en la parte oeste de la cancha de futbol, hacia
el oeste del campus universitario. Estas secciones
fueron denominadas P2, P3 y P4 y representan, res-
pectivamente, una zona arbustiva acharralada en
sucesn muy temprana (tacotal), un parche boscoso
sucesional sin reforestación manejada (bosque de
los congos) y un parche boscoso sucesional con re-
forestación manejada (bosque demostrativo). Este
último es, además, el parche boscoso más viejo de

década de 1980-1989 a partir de un diso inicial
propuesto en 1986 (González-Paniagua y Barran-
tes-Lobo, 2018).
Para cada una de las cuatro secciones conside-
radas se calcularon tres IV durante seis periodos
correspondientes a los años 2004, 2008-2009, 2012-
2013, 2016, 2019 y 2023. La seleccn de los años
se basó en la disponibilidad de imágenes para el
periodo completo. En el caso de P1 se usó un polígo-
no más pequeño que el tamaño del parche boscoso
porque el parqueo cercano afecta grandemente las
señales espectrales en el perímetro (Jensen, 2007).
En el caso de las otras secciones, se usaron polígonos
de análisis correspondientes al tamaño real de las
mismas. En todos los casos se usaron dos imágenes
por periodo para capturar la informacn de las épo-
de monitoreo forestal que involucre, por ejemplo, el
abordaje con los IV. Sin embargo, el aporte potencial
de este enfoque puede contribuir con la necesidad
-
tando la fragmentación y la pérdida de conectividad
ecológica mediadas por la reserva. Más allá, los IV
pueden ayudar a mostrar de forma sencilla, el pro-
greso mostrado por la sucesión natural que se da en
algunas de las zonas de esta reserva (Reddy et al.,
2022) y con ello contribuir también con los aspectos
de educación ambiental y proyección comunitaria
que se han incluido en el actual Plan de Manejo (Sede
de Occidente-RAP UCR, 2022).
Así, el presente trabajo se ha centrado en el ob-
jetivo de hacer un levantamiento de tres índices ve
-
getativos en cuatro localizaciones dentro de RESO
para el periodo comprendido por los 
años y en realizar el proceso de validación en campo
utilizando variables de monitoreo forestal. Con este
abordaje, se pretende contribuir con un elemento
cnico que previamente no ha sido incluido en la
-

para la toma de decisiones futuras. En el contexto
de conservación funcional y cambio climático, la
generación de este tipo de datos es muy valiosa y
dentro del entorno de manejo de RESO, esta inicia-
tiva contribuye con los procesos universitarios de
documentación de sus propias áreas protegidas.
2. 
El presente trabajo se llevó a cabo en la Reserva
Ecológica Sede de Occidente (RESO), en San Ran,
Costa Rica, durante el año 2024. Esta reserva está
localizada dentro del campus de la Sede de Occidente
de la Universidad de Costa Rica.
En primer lugar, se hizo una delimitación es-
pacial de las diferentes zonas de la reserva con base
tanto en una ortofoto de alta resolución, como en
la información forestal obtenida en una valoración
rápida de campo. La ortofoto se obtuvo a partir de
un sobrevuelo con un dron DJI Phantom 4 Pro cuya
cámara de 20 megapíxeles log una resolución es-
27
Ciencias Naturales
Tras la determinación de los valores de los
IV durante los periodos de evaluación se llevaron a
cabo dos tipos de análisis estadísticos. El primero
de ellos comparó los valores entre épocas de pre-
cipitación, independientemente del año delculo,
mientras que en el segundo se compararon los va-

correspondieron a los años 2004-2009, 2012-2016 y
2019-2023. Con este enfoque se calcularon tanto las
diferencias en los valores de cada índice entre época
lluviosa y época seca, como entre tres periodos a lo
largo de 20 años. En ambos casos, teóricamente, se
esperarían diferencias en la magnitud de los índices
debido a que los valores de los IV son normalmente
s altos en las épocas lluviosas y normalmente
aumentan en el tiempo si el proceso sucesional se ha
llevado a cabo efectivamente. En todos estos casos,
la determinación de diferencias se realizó por medio
de pruebas Mann Whitney para épocas y pruebas
de Kruskal Wallis para la progresión en el tiempo,
en cuyo caso, se tomaron en cuenta los resultados
de pruebas post-hoc de Dunn, para la determina-
ción de diferencias. Todas las pruebas estadísticas
y análisis han sido llevados cabo según las últimas
recomendaciones de Smeeton et al., (2025).
De forma paralela al análisis satelital, se
llevaron a cabo una serie de actividades de valida-
ción de campo (Jensen, 2007) en RESO y una com-
paración de los valores de NDVI con una segunda
zona, en la misma región climática, donde existe un
proceso sucesional de similar edad (~35-40 años;
Rodríguez-Arias, 2023). Para lo primero, inicial-
mente se levantaron parcelas de 30x20 m en cada
una de las secciones bajo estudio. En cada parcela
se determinaron: a) el diámetro a altura de pecho
de todos los elementos leñosos con grosor mayor
a 10 cm (DAP), b) la altura de los árboles, c) la dis-
tancia entre árboles y d) la apertura de dosel. Los
-

hemisféricas que fueron procesadas en el software
Gap Light Analyzer v 2.0 (Frazer et al., 1999). Para
la comparación con una segunda zona, se calcularon
los valores del NDVI en siete localizaciones geográ-
cas seca y lluviosa (enero a abril y julio a noviembre,
respectivamente) de cada intervalo. Los datos sa-
telitales utilizados correspondieron a imágenes de
Landsat 7 (United States Geological Survey [USGS],
2025), debido a que este satélite permitió tener da-
tos homogéneos durante el periodo completo con
una resolución espacial de 15x15m.
Los IV seleccionados fueron el NDVI, el SAVI y

-
sa (Jensen, 2007). El primero de ellos se conoce como
Índice Normalizado de Vegetación Diferenciada y
normalmente es un buen indicador del desempeño
forestal al determinar el “verdor” del follaje, que
puede interpretarse como concentración o densidad

Índice de Vegetación Ajustado al Suelo y es muy si-
milar al primero pero su formulación cuenta con
un factor de corrección del suelo sin vegetación. El
tercero de ellos es el Índice Normalizado de Agua
Diferenciada y se puede usar para determinar el
contenido de agua líquida en un sistema vegetativo
o forestal, como en este caso.
Estos tres índices se calculan a partir de las ban-
das rojas e infrarrojas de los datos satelitales y se
expresan numéricamente en un rango entre valores
de -1 y 1. Los valores bajo cero representan cuan-


donde el factor está presente. Entre más cercano sea
el valor experimental al máximo de 1, hay más rele-
vancia o presencia del factor bajo estudio (Jensen,
2007). Las fórmulas de los índices usadas fueron:
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
28
asociación de las variables ha sido determinado con

en cualquier otra correlación, valores cercanos a
0 indican la carencia de asociación matemática y

muy fuerte de asociación, positivo o negativo. Este
abordaje ha sido usado en el presente estudio de
forma experimental y para efectos de evaluar po-

establecer relaciones conclusivas.
3. Resultados
En términos generales, tanto el NDVI como el
SAVI mostraron que las diferentes secciones de RESO
representan un gradiente de magnitud del valor de
estos indicadores en la dirección P2<P3<P1<P4 (Cua-
dro 1). El NDWI fue más alto en P2. Sin embargo,
las diferencias entre valores por sección forestal
fueron tan bajas que no se encontraron diferencias

Al analizar los datos por época climática, se ob-
servaron valores más altos para todos los IV en la
temporada lluviosa (Cuadro 2). Estas diferencias

todas las pruebas de Mann Whitney) y representa-
ron incrementos de 53% para el NDVI y el SAVI y de
100% para el NDWI.
Cuadro 1.


de RESO
Índice Sección de RESO
P1 P2 P3 P4
NDVI 0.28
(0.07)
0.28 (0.10) 0.28 (0.10) 0.31 (0.06)
NDWI 0.06
(0.05)
0.07 (0.04) 0.06 (0.03) 0.06 (0.04)
SAVI 0.43
(0.09)
0.42 (0.14) 0.42 (0.15) 0.47 (0.10)

en Palmares a 4.8 km de distancia, para los mismos
periodos de evaluación en RESO y se compararon
con los valores de cada sección de este último sitio
por medio de pruebas de Kruskal Wallis y post-hoc
de Dunn (Smeeton et al., 2025). La comparación de
valores de NDVI para cada sección de RESO con los
observados en otra reserva permiten además una
interpretación contextual de la dimica sucesional
en la primera. En la Reserva Natural Madre Verde
ya existen datos puntuales de sucesión boscosa en
diferentes estados iniciales de cobertura forestal
que permiten tal comparacn.
Figura 1.



en RESO
Si los datos satelitales funcionan adecuadamente
para un potencial monitoreo remoto en RESO, enton-
ces se esperaría que los parámetros de validación
-
caciones satelitales (Jensen, 2007). Para ello, se ha
usado un abordaje en donde cada variable forestal
se ha correlacionado con los valores de los IV en
cada seccn de la reserva. Lo anterior se ha llevado

Spearman dada la baja cantidad de puntos espacia-
les (Smeeton et al., 2025). Sin embargo, el grado de
29
Ciencias Naturales
Al estudiar los valores de los IV en el tiempo,
se encontró que para ninguno de ellos existieron

analíticos (P>0.05 para todas las pruebas de Krus-
kal Wallis). Esta observación fue reforzada con el
hecho de que tanto el NDVI como el SAVI tuvieron

(Cuadro 3). En ambos casos, los valores más altos
se observaron para los años 2012-2016. El NDWI no
mostró crecimiento en el tiempo.
Cuadro 2.

para cada época climática en RESO
Índice Época climática
 Seca
NDVI 0.35 (0.05) 0.23 (0.06)
NDWI 0.08 (0.04) 0.04 (0.03)
SAVI 0.52 (0.06) 0.34 (0.09)
Cuadro 3.

para cada periodo en RESO
Índice
Periodo
2004-2009 2012-2016 2019-2023
NDVI 0.27 (0.10) 0.31 (0.06) 0.28 (0.07)
NDWI 0.06 (0.03) 0.05 (0.02) 0.06 (0.05)
SAVI 0.41 (0.15) 0.47 (0.10) 0.42 (0.10)
Cuando se analizó la progresión de los tres IV
en el tiempo, pero por sección forestal, lo que se
observó fue que en el caso del NDVI y el SAVI, los
valores asociados con el periodo 2012-2019 fueron
generalmente mayores (Fig. 2). Sin embargo, los da-
tos parecieran indicar que la historia de progresión
es diferente en cada sección forestal. En el caso de
P1 no hubo mucha diferencia entre ningún valor y en
el caso de P2 y P3 se observó un aumento del índice

periodos 2012-2016 y 2019-2023. En el caso de P4
existió un aumento entre los primeros periodos,
pero un retroceso a un valor aún más bajo que el

un aumento del índice en P1 y en P4 y se registraron
retrocesos en P2 y P3.
En la fase de validación de campo, los valores más
altos para el diámetro a altura de pecho y altura de
los árboles, así como los más bajos para distancia en-
tre árboles y apertura de dosel estuvieron asociados
con la sección P4. Todos los valores inversos fueron

P3 fue en todos los casos intermedia con respecto a
P2 y P4 indicando que hay un gradiente para todas
las variables en la sección forestal de RESO que tie-
ne continuidad vegetal. La sección P1 fue la que no
mostró un patrón particular y para cada variable
most valores intermedios entre los documentados
para P2-P3 o P3-P4.
Figura 2.
-

de RESO y periodo de análisis
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
30
Finalmente, al comparar los valores generales
de NDVI entre Madre Verde y RESO, se observó
que en la primera zona todos los valores fueron
más altos que en la segunda (Cuadro 5). Esto se
observó para cada periodo de análisis y resultó

por sitios (z=5.09, P<0.001) pero no por peri-
odos. De esta forma, también se observó que
los valores promedio y el rango de valores del
NDVI que estuvieron asociados con las difer-
entes secciones de RESO fueron más bajos y con
menor variación que los siete sitios evaluados en
la Reserva Natural Madre Verde (Fig. 4) a pesar
de que la historia de restauración ecosistémica
de ambos tiene más o menos el mismo tiempo
de haber iniciado. Los valores de NDVI entre
secciones de RESO y sitios de Madre Verde si

P=0.00005), excepto por dos secciones de esta
última (Dunn post hoc P>0.05, secciones som-
breadas en Fig. 4).
Cuadro 5.

-
rante los tres periodos de estudio
Sitio Promedio Periodo






RESO 0.29
(0.04)
0.27
(0.04)
0.32
(0.03)
0.28
(0.03)
Madre Verde 0.36
(0.08)
0.36
(0.10)
0.35
(0.07)
0.38
(0.07)
Promedio
general
0.33
(0.07)
0.32
(0.09)
0.33
(0.05)
0.34
(0.07)
Cuadro 4.



Sec-
ción
Variables de validación

(cm)

(m)
Distancia
(cm)

(%)
P1 24.5
(18.1)
11.8
(2.1)
273 (101) 13.2 (0.2)
P2 20.4
(7.3)
10.3
(2.4)
326 (183) 14.5 (0.2)
P3 31.1
(9.2)
11.7
(2.2)
285 (181) 12.2 (0.1)
P4 31.8
(8.5)
14.6
(3.0)
160 (57) 11.6 (0.1)
Al evaluar las relaciones lineales esperadas entre
los IV y los datos de validacn en campo, en todos
los casos se observaron buenos ajustes. Para el NDVI,
-
terminación para todo el grupo de variables fue de
0.88 (Fig. 3). Este valor fue de 0.71 para el NDWI y

de Spearman fueron de 1 para NDVI-DAP, 0.8 para
NDVI-altura de árboles, -0.8 para NDVI-distancia
entre árboles y -1 para NDVI-apertura de dosel.
Figura 3.



31
Ciencias Naturales
no hay tanto suelo desnudo expuesto como para
que la correccn del SAVI impacte la magnitud de

El uso del NDWI en el caso de RESO debería de
ser evaluado con mayor detalle y quis con datos
del satélite Sentinel-2, que ofrece mayor resolución
espectral y espacial que la del programa Landsat.
Recientemente, una evaluación similar en zonas
templadas del centro europeo reveló las bondades
de ese abordaje (Sturm et al., 2022). Con este IV,
los datos presentados no han mostrado un patrón
-

sequía podría ser útil en el caso de analizar la res-
puesta de RESO ante el fenómeno ENOS – El Niño
Oscilación del Sur.
Desde el punto de vista metodológico, la valida-
ción en campo fue una herramienta esencial para
poder interpretar los datos obtenidos de los satélites
(Jensen, 2007). Claramente, algunos de los valores
medios para los IV, que normalmente se asocian con

sistemas acharralados con una alta acumulación
de biomasa herbácea por unidad de área, pero con
valores bajos de biomasa leñosa. En este sentido, la
validacn realizada permitió corregir un error de
interpretación potencial al que se hubiera incurri-
do si solo se hubieran tomado en cuenta los datos
satelitales.
De forma análoga, el hecho de que todas las eva-
luaciones de los IV por temporada seca y lluviosa
hayan mostrado diferencias, también ha funcionado

por cuanto estos cambios son muy conocidos y es-
perados también (Bannari et al., 1995). Sin embar-
go, si ha sido sorprendente de alguna forma, haber
-
caciones de los IV en tres periodos dentro del rango
temporal de 20 años evaluado en RESO. Al menos
teóricamente, se hubiera esperado un incremento
sostenido en los valores de NDVI o SAVI en ese pe-
riodo (Pettorelli et al., 2005). Sin embargo, el mismo
patrón observado en este estudio, de incremento
Figura 4.
-


-

con el resto de los puntos de muestreo
4. Discusión
La alta correlación entre variables de creci-

mostradas por los IV es conocida (Vicente-Serrano
et al., 2016), particularmente para el NDVI. De esta
forma, no resulta sorprendente haber encontrado un
patrón similar en las secciones forestales de RESO
evaluadas en el presente estudio. Sin embargo, tal
observacn muestra, como se esperaba, que la es-
trategia de seguimiento remoto de esta reserva es
altamente factible, como ha sido propuesto desde
hace muchos años por los académicos de la telede-
tección (Jensen, 2007).
Es más, la buena validacn de campo ob-
servada para el NDVI, sencillamente representa un
punto más a favor de un seguimiento remoto con
enfoque en el proceso sucesional. Con los datos pre-
sentados se puede hacer tal evaluación tanto con el
NDVI como con el SAVI, ya que, como en otros estu-
dios tropicales ambas son válidas (Vani y Venkata,
2017). Sin embargo, el uso extensivo del NDVI hace
-
cio, con otras evaluaciones. En RESO, en todo caso,
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
32
de 0.37 y tras el ajuste este valor subió a 0.88, lo que
implica un 137% de incremento en el ajuste lineal.
Finalmente, al comparar los valores del NDVI
calculados en RESO con los observados en Madre
Verde, es claro que el proceso sucesional en la pri-
mera lleva un rezago comparativo con respecto a la
segunda. En este caso, es muy posible que el proceso
de reforestación fuertemente asistida registrado
en Madre Verde (Rodríguez-Arias, 2023) pero no
observado en RESO (apenas un manejo débil y so-
lamente en una zona), sea el responsable de tales
diferencias ya que en este último sitio ni siquiera la
zona del bosque demostrativo, denominada P4, fue
sujeta a reforestación asistida (Gonlez-Paniagua
y Barrantes-Lobo, 2018). A pesar de lo anterior, la
alta frecuencia, tanto en RESO como en Madre Verde,
de árboles de Heliocarpus appendiculatus (burío),
 (targuá) y de los géneros 
(guarumos) y  (ratoncillos) sugiere que es-
tos elementos forestales ingresan a los sistemas en
sucesión de forma natural.
En RESO, estos procesos naturales de migración
vegetal que derivan en sucesión dominan sobre los
procesos asistidos y es muy posible que las oscila-
ciones observadas en los diferentes IV en el tiem-
po estén relacionadas con la rápida respuesta de
los sistemas forestales sucesionales a fenómenos
externos (e.g, un vendaval que derriba un árbol y
abre un claro de bosque). Esta observación ha sido
documentada en sistemas sucesionales en la zona
norte del ps (Fallas-Montero y Vílchez-Alvarado,
2021) y no sería extraña en la zona de San Ran.
Sin embargo, para poder evaluar tales hipótesis en
RESO, se requiere de un proceso de monitoreo a
futuro, que puede usar como valor de inicio lo aquí

La investigación constituye un primer paso para
el estudio formal de la dinámica forestal de la Reser-
va Ecológica Sede de Occidente. Esta sienta las bases
para un seguimiento con base en índices satelitales y
abre las posibilidades de estudio de efectos externos
sobre un parche boscoso sucesional en la zona occi-
dental central de Costa Rica. La composición vegetal
inicial seguido de decrecimiento, ha sido documen-
tado en sistemas tropicales anteriormente y ha sido

et al., 2006). Los valores del NDWI para la mayoría
de las secciones estudiadas podrían indicar algún
efecto similar, pero, como ha sido mencionado, este
IV debería de ser estudiado con más detalle en RESO.
Desde el punto de vista de manejo, la sección fo-
restal representada por el tacotal, llamada P2 en
el estudio presente, es el sistema sucesional más
diferente al resto. Con esta observación coincidie-

validaciones de campo. Las mayores desviaciones
en el NDWI para P2 y en la época seca apuntan en
la misma dirección. Sin embargo, es importante
recalcar que, para todas las secciones forestales,
los valores de NDVI y SAVI siempre se encontraron
dentro del rango esperado para bosques tropicales
en sucesión temprana (Jensen, 2007). El bosque de
RESO es estructuralmente similar al documentado
en San Pedro de Montes de Oca por Di Stefano et
al. (1996) tras 30 años de regeneración natural y
así lo mostraron los datos satelitales. Desde este
punto de vista y con base en lo documentado en la
validacn de campo, RESO está realmente repre-
sentado por sistemas sucesionales tempranos, y en
el caso del tacotal, por una seccn muy temprana
en regeneración.
Vale la pena mencionar, en todo caso, que para


en el proceso de validación de campo. Esta estrate-
gia, usada normalmente para efectos de manejo en
sistemas agroproductivos (Gatti et al., 2017) ejem-

documentado con el satélite. En el caso de RESO, la
proximidad del estacionamiento con P1 incrementó
la señal espectral no forestal de la zona general y
por ello fue necesario el uso de un polígono central
reducido para lograr la calibración del modelo. En
este caso, antes del ajuste de cálculo de los IV, el co-

33
Ciencias Naturales
y la estructura de la vegetación se vislumbran como
las siguientes fases de estudio y documentacn. De
esta forma, se podría integrar el trabajo llevado a
cabo en este estudio con las futuras decisiones sobre

del uso de datos y no de manera intuitiva.
5. Conclusiones
En RESO existe una relación observable en el
campo entre la sucesión forestal y los indicadores
vegetativos calculados con información satelital.
Tanto los datos remotos como la validación de cam-
po indicaron que el bosque sucesional con refores-
tación manejada estuvo asociado con los valores de
IV más altos. Esta seccn forestal fue seguida por
aquellas con los bosques sucesionales sin reforesta-
ción manejada y los datos indicaron que la sección
menos compleja en términos de sucesión fue el ta-
cotal o zona arbustiva acharralada. El seguimiento
de procesos sucesionales con índices satelitales tiva
acharralada.
El seguimiento de procesos sucesionales con ín-
dices satelitales en RESO durante las últimas dos
décadas indicó que el desarrollo de los sistemas
forestales en este sitio ha sido más lento que el ob-
servado en otros sistemas en sucesión temprana

relacionado con la falta de un manejo activo, cuya
ausencia afecta todos los indicadores de complejidad
forestal. Esta observación podría ser valiosa para
incorporar actividades de manejo en la reserva en
un futuro cercano.
El seguimiento de los procesos sucesionales en
RESO a partir de actividades remotas de análisis
satelital es factible y altamente recomendado en
un futuro. Estos procesos analíticos, de bajo costo,
pueden servir para evaluar los efectos de fenóme-
nos externos como los periodos ENOS o el cambio
-
nes de manejo en función de los objetivos del área
protegida.
6. 
Este trabajo se ha llevado a cabo en el mar-
co de los proyectos 731-C4-035 y 836-C4-096 de la
Vicerrectoría de Investigación de la Universidad de
Costa Rica. Extendemos un agradecimiento a Pedro
Rojas Camacho, a Marianela Hidalgo Matamoros y
a la unidad de investigación IMARES del Instituto
de Investigaciones en Ingeniería por su ayuda en el


Cooperacn Externa a través del convenio de pa-
santía OAICE-45-2024 con la primera autora.
7. 
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Tammy Ulloa Esquivel
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente - Recinto Grecia, Grecia, Costa Rica
tammy.ulloa@ucr.ac.cr
https://orcid.org/0009-0001-6694-8406
Esteban Pérez López
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente - Recinto Grecia, Grecia, Costa Rica
esteban.perezlopez@ucr.ac.cr
https://orcid.org/0000-0002-6379-7139
Fecha de recepción: 22-4-2025
Fecha de aceptación: 4-11-2025
Resumen
La comercializacn de sanitizantes para manos a base de etanol exige un control estricto de
calidad respecto al contenido de alcohol presente en el producto, lo que requiere la aplicación de




de polietilenglicol, efectuando los ajustes necesarios y evaluando los principales parámetros de
desempeño del método según las guías de validación establecidas. Los resultados demostraron que
el método cumple con los criterios de aceptación relativos a la linealidad, repetibilidad, precisión

del producto para la salud de los consumidores.
Palabras clave:

The commercialization of ethanol-based hand sanitizers requires strict quality control regarding
the alcohol content present in the product, which demands the application of reliable analytical
laboratory methodologies to ensure accuracy and credibility of the results. The objective of this

available hand sanitizing gels. Several tests were performed using gas chromatography with a

evaluating the main performance parameters of the method in accordance with established validation
guidelines. The results demonstrated that the chromatographic method meets the acceptance
criteria for key performance parameters such as linearity, repeatability, intermediate precision,
and accuracy, thereby ensuring the reliability of the obtained results and the safety of the product
for consumer health.
 alcohol gel, gas chromatography, sanitizer, method validation.
DOI 10.15517/5j40b516
Tammy Ulloa Esquivel, Esteban Pérez López
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Ciencias Naturales
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37
Ciencias Naturales
Relacionado con lo anterior, las principales me-
todologías empleadas por los investigadores para
-

Raman y la espectroscopía infrarroja e infrarroja
cercana. En algunos casos, estas técnicas se utili-

frente a otras metodologías menos precisas, como
los alcoholímetros o las técnicas electroquímicas
(Mengana-Trujillo , 2022).

es un método de separación que consta de dos fa-
ses: la fase móvil o gas de arrastre, que traslada
los componentes volátiles de la muestra a lo largo
-
ria, que se encuentra dentro de la columna y puede
ser líquida, adherida químicamente a las paredes,
o sólida. Esta fase estacionaria interactúa con los

-


con mayor rapidez, lo que permite su separación
(Skoog , 2018).
Dado que se trata de un método de separación
de componentes en mezclas gaseosas, es necesario
-
cación de las sustancias separadas. Por esta razón,
resulta común el uso del detector por ionización
de llama (FID), el cual se basa en la detección de
variaciones en la corriente eléctrica generadas por
la ionización y formación de electrones a partir de
los compuestos presentes en la muestra (Skoog et
, 2018).
Diversas investigaciones recientes han empleado

etanol en productos sanitizantes. En Italia, Berardi
 (2020) realizaron una extracción previa del
etanol mediante mic extracción en fase sólida con

de poliacrilato de 85 µm. El método mostró buena
linealidad y reproducibilidad, y permitió determinar
que tres de los siete geles analizados no cumplían
con la concentración mínima de etanol establecida
1. Introducción
-
quido incoloro y transparente, con un punto de
ebullición de 78.5 °C, miscible con agua y con
numerosos líquidos orgánicos. Se utiliza amplia-
mente en la industria, tanto en la elaboración de
bebidas alcohólicas como en la química orgánica

y reactivo. Asimismo, tiene un uso extendido
en la industria farmacéutica, en formulaciones
como lociones o jarabes (Royal Society of Che-
mistry, 2013).
El etanol constituye, además, uno de los princi
-
pios activoss empleados en productos destinados

concentraciones que oscilan entre el 40 % y el 70
% v/v (Park et al., 2015).
A raíz de la aparicn del virus SARS-CoV-2 y de
la necesidad de reducir su transmisión mediante la
-
to ha sido incorporado en múltiples formulaciones
sanitizantes, incluidas disoluciones sinérgicas con
surfactantes aniónicos que han demostrado una
elevada capacidad de inactivación viral (Jahromi
et al., 2020).
El etanol se reconoce, de hecho, como uno de los

coronavirus, con concentraciones comprendidas
entre el 62 % y el 71 % y un tiempo de contacto de
un minuto (Hulkower et al., 2011).
Dada la importancia de este compuesto en el con-
texto de la salud pública mundial y su utilizacn en
la fabricación de diversos productos desinfectantes
(entre ellos el gel hidroalcohólico para manos), resul-
ta fundamental establecer mecanismos rigurosos de
control y evaluación de la calidad. Dichos controles
deben garantizar que el producto cumpla su función
desinfectante y que no contenga cantidades nocivas
de contaminantes, como benceno, metanol u otros
compuestos potencialmente peligrosos (Dicken et
al., 2020).
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
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La CG ofrece la ventaja de poder aplicarse a un
amplio rango de concentraciones. Un ejemplo de ello
es el estudio de Govender et al. (2022), realizado en
Durban, Sudáfrica, donde se evaluó la concentración
de etanol en productos sanitizantes mediante CG/
MS, en un rango de 60 % a 95 %. El método mos-
tró un buen desempeño en términos de linealidad

-
tato de etilo.
Por último, Majorani et al. (2022), en Roma, Italia,
compararon el método HS/CG/MS con una técnica

-

método electroquímico. Los resultados obtenidos
fueron estadísticamente equivalentes a los de la CG.

-
na precisión intermedia, recuperación y linealidad.
En las muestras comerciales analizadas, el promedio
de concentración de etanol fue del 60 % v/v.
En Johannesburgo, Sudáfrica, Matatiele et al.
(2022) evaluaron muestras comerciales de saniti-
zantes de manos previamente diluidas mediante la
cnica de HS-CG/FID. El método mostró un buen
desempeño en cuanto a linealidad y repetibilidad.
Sin embargo, de los 94 sanitizantes analizados, el
41 % presentó menos del 60 % de alcohol en sus
formulaciones. Además, se detectaron contaminan-
tes tóxicos como acetato de etilo, 3-metil-1-butanol
y metanol.
Abrigo et al. (2022), en Estados Unidos, em-

impurezas volátiles en muestras de sanitizantes
de manos. El método fue validado en términos de


robustez, estabilidad, integridad de dilución y recu-
peración de picos, obteniéndose resultados satisfac-

en un rango de 71.5 % a 86.7 %, y se detectó la pre-
sencia de acetaldehído en las muestras analizadas.
por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para
una desinfección efectiva.
En Sudáfrica, Yusuf (2021) validó una metodo-

isopropanol y otros cinco alcoholes. Los resultados
mostraron una excelente linealidad y revelaron que
solo el 42 % de las 50 muestras analizadas cumplía
con el mínimo de 70 % de etanol en su formulacn.
De manera similar, Tse et al. (2021), en Canadá,
evaluaron una metodología CG-FID con extracción
previa de etanol mediante diclorometano en mues-
tras de geles sanitizantes. El método presentó bue-
na precisión, linealidad y recuperación, ades de
detectar contaminantes como acetaldehído, 1-pro-
panol, acetato de etilo, 1-butanol e isobutanol. El
contenido de etanol en las muestras comerciales
analizadas varió entre 63 % y 90 % v/v.
-
drolato de manzanilla y aceite esencial de naranja
en geles sanitizantes mediante CG con detección
por FID. El método presentó un buen desempeño en
términos de linealidad y no mostró picos de interfe-
rencia ni traslapes. Los valores de concentración de
etanol coincidieron entre ambos métodos aplicados:
70 % v/v mediante CG y entre 71.2 % y 73.8 % v/v
mediante alcoholímetro.
En España, Vázquez et al. (2022) separaron y

hidroalcohólicos utilizando CG acoplada a microex-
tracción en fase sólida (SPME). Esta técnica consiste
-
tra líquida en el espacio denominado headspace (HS)
durante un tiempo determinado y, posteriormente,
introducirla en el sistema de CG con detección por
espectrometría de masas (MS). El método fue opti-
mizado y validado en cuanto a linealidad, porcentaje
de recuperación, precisión, límite de detección y de

destacar que el método no presentó efecto de matriz
-
nentes en muestras comerciales reales.
39
Ciencias Naturales
2. 
En primera instancia, mediante pruebas exhaus-
tivas de laboratorio, se acondicionó una metodolo-

por Pérez y Mora (2018) para el análisis de etanol

gases con detector de ionización de llama y columna
de polietilenglicol. Dicho método fue publicado en el
Manual de Laboratorio de Técnicas Instrumentales
de Análisis por la Editorial de la Sede de Occiden-
te de la Universidad de Costa Rica. En el Cuadro 1,
ubicado en el apartado de resultados, se presentan
las condiciones iniciales del método original y los
ajustes alcanzados tras las pruebas realizadas con
geles hidroalcohólicos. Por tratarse de una investi-
gación orientada al desarrollo de una metodología


durante la experimentación.
Para la preparación de las muestras de gel hidro-
alcohólico, se pesó con una exactitud de 0.1 mg, en
un matraz aforado de volumen apropiado, la canti-
dad necesaria del producto. Se consideró la cantidad
equivalente de gel a una determinada concentración
estimada de etanol, según lo indicado en la etiqueta
comercial. Posteriormente, se disolvió el gel en agua
destilada y se realizaron las diluciones requeridas
hasta alcanzar la concentración de trabajo dentro

4.0 % v/v.
Los estándares de trabajo se prepararon a partir
de una disolución madre de etanol en agua destilada.
A partir de esta se efectuaron las diluciones corres-
pondientes para obtener no menos de cinco están-
dares dentro del rango de calibración establecido.
De manera puntual, se realizaron pruebas ana-
ticas tanto con estándares como con muestras, con
el propósito de prescindir del uso de un estándar
interno o, en su defecto, emplear otro con menor

en las temperaturas de la columna y del detector, en

En conjunto, los estudios revisados demuestran

de alcanzar excelentes resultados en la evaluación
de los parámetros de desempeño requeridos para
la validacn de métodos analíticos. Entre estos pa-
metros destacan la linealidad, con valores de R²
entre 0.998 y 0.9999; la precisión, con desviaciones
estándar relativas (RSD) inferiores al 5 % o al 10
%; la recuperacn, con rangos de entre 80 % y 112
%; los límites de deteccn, entre 0.13 % y 0.17 %, o

0.44 % y 0.57 %, o hasta 0.1 ppm; y la precisión
intermedia en diferentes días, con valores de RSD
entre 2.1 % y 10.7 %.

consolida como una metodología indicada para in-
vestigadores que requieren la más alta exactitud y
precisión, especialmente en el alisis de compo-
nentes presentes en niveles de trazas o en amplios
rangos de concentración, dado que la técnica per
-
mite abarcar ambas condiciones (Govender ,
2022; Vázquez , 2022; Merino, 2022; Majorani
, 2022; Yusuf, 2021; Tse, Nelson y Reaney, 2021;
Matatiele , 2022; Berardi , 2020; Ng ,
2021; Abrigo , 2022; Sáenz , 2021).
-
ción de componentes mayoritarios en altas concen-
traciones, como el etanol en los geles sanitizantes, la
CG presenta la ventaja de que el analito de interés no

el cromatograma. Esto se debe a que el etanol pro-
duce el pico de mayor área y altura por encontrarse
en una proporción predominante (Merino, 2022).
Por tanto, resulta indispensable garantizar la
aplicación de una metodología de laboratorio con-
-
nes analíticas para evaluar la calidad del contenido
de etanol presente en los geles sanitizantes de uso
comercial. Con este propósito, el presente trabajo
de investigación tuvo como objetivo desarrollar y
validar una metodología analítica mediante croma-

en geles sanitizantes con contenido de este alcohol.
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
40
-
gias de tratamiento de muestra, incluyendo destilación simple y análisis directo sin destilación.
Una vez ajustado el método para el análisis de etanol en matrices de gel sanitizante, se procedió a la

conforme a los lineamientos establecidos en la Guía para Validación de Métodos y Temas Relacionados de
Eurachem (2016). Los parámetros considerados fueron: selectividad, intervalo de trabajo y linealidad,
veracidad o sesgo, precisión (repetibilidad y precisión intermedia) y robustez.

distinta concentración y al menos dos muestras comerciales aleatorias de gel sanitizante con etanol. Se

de extraccn, separacn y deteccn) es selectivo, es decir, si discrimina el analito de otros compuestos
-
cndolo de compuestos análogos o isómeros (Huerta, 2022).


superpusieron las tres curvas y se realizó el análisis de residuos junto con la prueba de homocedasticidad.
Veracidad. Se efectuaron lecturas de no menos de seis estándares de etanol enriquecidos con el analito
y se estimó el porcentaje de recuperación correspondiente. El mismo procedimiento se aplicó a no menos
de tres muestras de gel hidroalcohólico comercial.
Repetibilidad. Se prepararon tres estándares (bajo, medio y alto) dentro del rango de la curva de calibra-
ción, y cada uno se analizó no menos de seis veces. Se estimó el porcentaje de desviación estándar relativa
(DSR %) en cada nivel de concentración.
Precisión intermedia. Este pametro se evaluó variando el factor tiempo. En días diferentes se repitió el
procedimiento aplicado en la prueba de repetibilidad para los estándares bajo, medio y alto. Posteriormente,
se estimó el DSR % en cada nivel de concentración, considerando las mediciones efectuadas en días distintos.
Robustez. Para evaluar este parámetro se realizaron pruebas que involucraron la variable considerada
s crítica en el análisis, la cual fue evaluada en dos condiciones: con esndar interno y sin estándar in-
terno, siguiendo lo propuesto por Bedregal et al. (2007).
3. Resultados
En el Cuadro 1 se presentan los detalles de las condiciones metodológicas del método base utilizado como
punto de partida para la investigación, así como los principales ajustes realizados durante el desarrollo

validación.
41
Ciencias Naturales
Cuadro 1.


Elemento cromato-

Condición
Inicial (Pérez y Mora,
2018)
Transición Final
Columna
HP Innowax polietilengli-
col 30 m x 0,53 mm x 1,0
µm (temperatura máxima
260°C)
HP Innowax polietilenglicol 30 m
x 0,53 mm x 1,0 µm (temperatura
xima 260°C)

cianopropil, 94% fenil polisiloxano
30 m x 0,3 mm x 1,0 µm (tempera-
tura máxima 260°C)
HP Innowax polieti-
lenglicol 30 m x 0,53
mm x 1,0 µm (tempera-
tura máxima 260°C)
Temperatura inyector
(°C)
175 175 175
Temperatura columna
(°C)
110
Aumentos de 1C partiendo de
110 hasta 200°C, en algunos casos

110
Temperatura detector
(°C)
200 230 230
Gas de arrastre nitrógeno nitrógeno nitrógeno
Flujo (mL/min) 2,0
Aumentos de 0,5 desde 2,0-4,0
mL/min, en algunos casos en
conjunto con la temperatura de la
columna
2,0
Tipo detector FID FID FID
Combustible hidgeno hidgeno hidgeno
Oxidante Aire cero Aire cero Aire cero
Inyección automática
(µL)
1 1 1
Split % 5,0 5,0 5,0
Estándar Interno (SI) N-butanol Sin estándar Acetona
Concentración SI
%v/v
0,2 No aplica 1,0
Analito Etanol Etanol Etanol
Concentración analito
% v/v
0,5-3,0 1,0-3,5 1,5-4,0
Matriz Bebidas alcohólicas Gel hidroalcohólico Gel hidroalcohólico
Tratamiento muestra Dilución Dilución, destilación simple Dilución
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
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En lo que respecta a la validacn del método, en la Figura 1 se presentan los cromatogramas superpues-


Figura 1.


Seguidamente, en la Figura 2 se presentan las tres curvas de calibración utilizadas para la evaluación de
la linealidad del método analítico, las cuales evidencian un comportamiento lineal independiente en cada
una de ellas.
Figura 2.


43
Ciencias Naturales

derivado de la evaluación de la linealidad del método, evidenciándose un comportamiento homocedástico.
Figura 3.


C
B
A
1,751,501,251,000,750,50
Valor p 0,
942
Valor p 0,
894
Comparaciones ltiples
Prueba de Levene
P
rueba de igualdad de varianzas: A; B; C
ltiples intervalos de comparacn para la desviacn esndar, α = 0,05
Si los intervalos no se sobreponen, las Desv.Est. correspondientes son significativamente diferentes.
Por su parte, en lo referente a la repetibilidad del método, en el Cuadro 2 se incluyen los datos obtenidos
para los tres niveles de concentración evaluados, en los cuales se registraron desviaciones estándar rela-
tivas no superiores al 3 %.
Cuadro 2.
-

Réplica Baja (1.50 % v/v) Media (3.00 % v/v) Alta (4.00 % v/v)
1 1,43 2,93 4,01
2 1,49 2,94 4,11
3 1,46 3,02 3,92
4 1,48 2,98 3,82
5 1,48 2,94 3,95
6 1,47 3,07 3,77
7 1,51 3,03 3,93
8 1,52 2,98 3,80
Promedio   
DSR%   
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
44
Valor p 0,330
4. Discusión
En relación con los resultados obtenidos durante
la optimización y el desarrollo metodológico (Cuadro
1) para la determinacn de etanol en gel sanitizante
para manos, entre los principales hallazgos desta-
ca la necesidad de incorporar acetona como están-


analito, situacn común en los análisis realizados
-
-

y el cambio de fase estacionaria, no produjeron los
efectos esperados en la reduccn del tiempo de re-
tención del analito.
6 106,45 -
7 101,54 -
8 97,42 -
Promedio  
Por último, en el caso del pametro de robustez,
en el Cuadro 5 se presentan los resultados obtenidos

interno con aquella efectuada con estándar interno.
Se obtuvieron desviaciones estándar relativas de
5.96 % y 6.67 %, respectivamente.
Cuadro 5.
Robustez del método optimizado para etanol en gel
-

Réplicas %v/v de etanol

INTERNO
%v/v de etanol

INTERNO
1 54,04 51,37
2 49,41 49,50
3 56,62 44,82
4 51,33 52,20
Promedio 52,85 49,47
DSR% 5,96 6,67
En el caso de la precisión intermedia del méto-
do, en el Cuadro 3 se evidencian los resultados que
se obtuvieron, los cuales oscilaron entre 1,39% y
2,69% de desvío estándar relativo.
Cuadro 3.



Réplica Baja (1.50 %
v/v)
Media (3.00 %
v/v)
Alta (4.00
% v/v)
1 1,49 2,93 4,01
2 1,48 2,94 4,11
3 1,48 3,02 3,92
4 1,47 2,98 3,82
5 1,51 2,94 3,95
6 1,52 3,07 3,77
7 1,46 3,03 3,93
8 1,46 2,98 3,80
1,48 2,99 3,97
 1,48 2,96 3,84
11 1,46 3,15 3,84
Promedio   
DSR%   
En cuanto a la validación del parámetro de
veracidad, en el Cuadro 4 se presentan los resultados
de recuperación, los cuales oscilaron entre 96.70 %
y 106.45 % para los estándares, y entre 87.25 % y
104.60 % para las muestras de gel hidroalcohólico.
Cuadro 4.


Réplicas % de recu-
-
dar al 1.5 %v/v
% de recu-
peración con
muestras gel an-
tiséptico
1 99,66 87,25
2 96,70 104,60
3 103,81 88,78
4 100,07 -
5 97,37 -
45
Ciencias Naturales
Respecto a la linealidad del método (Figura 2),
-
cientes de determinación (R²) superiores al valor
nimo aceptado de 0.995 (Staake , 2021), lo

-



etanol en muestras de concentración desconocida
mediante una relación proporcional entre la con-
centracn y la altura del pico. Además, la Figura
3 evidencia estadísticamente la homogeneidad de
varianzas entre las curvas de calibración, lo que
indica un comportamiento homocedástico (Oddi et

igualdad de varianzas requerido para la aplicación
del modelo lineal.
En relación con la repetibilidad (Cuadro 2), se
demostró que en los tres niveles de concentración
evaluados (bajo, medio y alto dentro del rango li-
neal de trabajo) el método presenta una excelente
precisión, cumpliendo con el criterio de aceptación
de una desviacn estándar relativa (DSR) igual o
inferior al 10 % (Brandão , 2022; Staake ,
2021). El mayor grado de variabilidad observado
fue de tan solo 3 %, correspondiente al estándar
de mayor concentración, lo que evidencia una alta

De manera similar, la precisión intermedia (Cua-
dro 3), evaluada en dos días distintos y en tres ni-
veles de concentración, most una variabilidad
inferior al 3 %, cumpliendo con el criterio de acep-
, 2022; Staake ,

de la respuesta analítica y la reproducibilidad del
método entre diferentes jornadas de trabajo.
En cuanto a la veracidad (Cuadro 4), los resul-
tados de recuperación del analito en los patrones
evidenciaron un desempeño sobresaliente, mientras
que las muestras de gel mostraron una recuperacn
6.5 % inferior a la esperada. Sin embargo, estos valo-
res se mantienen dentro del rango de aceptación de
80 % a 110 % establecido para este parámetro (Ma-
En condiciones instrumentales con alta sus-
ceptibilidad a variaciones, se recomienda el uso de

interno, ya que contribuyen a minimizar errores
-
nes propias del método y los errores instrumentales
(SCION Instruments, 2024). Se seleccionó acetona
como estándar interno debido a su similitud estruc-

punto de ebullicn cercano y evita interferencias
en el tiempo total de análisis. Además, se utilizó una

garantizar estabilidad en la detección y reducir la
variabilidad de la señal.
De acuerdo con SCION Instruments (2024), el es-
tándar interno debe presentar un comportamiento
similar al analito y no encontrarse presente en la
matriz de la muestra, requisitos que se cumplieron
en este caso. Así, se determinó que las condiciones

antisépticos son las que se detallan en el Cuadro 1.
Entre dichas condiciones se incluye el aumento de
la temperatura del detector en 30 °C para facilitar
su encendido y eliminar la condensación de agua
(Agilent, 2023). Asimismo, se comprobó que las
muestras de gel no requieren procesos de destila-
ción, dado que no presentan interferencias croma-

En cuanto a la validacn del método, los resulta-
-

-
cuado. En el tiempo de retención correspondiente
al analito no se observa ningún pico interferente, lo
que demuestra la capacidad del método para cuan-

como la acetona (Crubellati , 2009). A pesar
de que las muestras analizadas contienen matrices
complejas con ingredientes variables, el método
mostró una adecuada resolucn de los picos y au-
sencia de interferencias, incluso con la adicn del
estándar interno.
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
46
con el uso de n-butanol del método base, y ofrece
una menor variabilidad, una mejor resolución y una
adecuada simetría.
La metodología desarrollada fue validada me-
diante la evaluación de los principales parámetros

un componente principal, entre ellos la linealidad (R
> 0.998), la repetibilidad (< 3 %), la precisión inter-
media (< 3 %), la exactitud (> 93 % de recuperación),
la selectividad y la robustez. Con la validación se

etanol en una amplia variedad de muestras de geles
sanitizantes para manos, tanto con como sin el uso

sin verse afectado por el día de ejecucn del análisis,
lo que demuestra su precisión intermedia.
7. 
Abrigo, N., Ruzicka, C., Faustino, P., Stiber, N., Ngu-
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https://community.agilent.com/knowledge/
gc-portal/kmp/gc-articles/kp103.troubles-

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 https://doi.
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posee un desempeño adecuado incluso en matrices
con variaciones de formulación.
Por último, en el análisis de robustez (Cuadro 5)
se aplicó una prueba t pareada para comparar los
resultados obtenidos con y sin el uso de estándar
interno. El valor del estadístico (p = 0.330) fue su-

se acepta la hipótesis nula que indica igualdad de
medias entre ambos tratamientos, con un 95 % de
-


aunque se recomienda su utilización para garanti-
zar una mayor homogeneidad en las respuestas y

ía de gases.
5. 
Se agradece a la Universidad de Costa Rica por el
apoyo presupuestario brindado para la realización
de la investigación que dio origen a este manuscri-

de Grecia por facilitar el espacio y el equipamiento
necesarios para la ejecución del proyecto.
6. Conclusiones
Se adecuó un nuevo método analítico mediante

de llama para la determinación de etanol en geles
sanitizantes para manos, el cual permitirá evaluar
la calidad de este tipo de productos de comercializa-
ción masiva de acuerdo con los criterios establecidos
en el reglamento técnico correspondiente. Se deter-
minó que la columna de polietilenglicol presenta
un excelente desempeño para la determinación de
etanol en geles antisépticos, debido a su comporta-
miento adecuado en términos de simetría y resolu-

uso de acetona como estándar interno en el método
desarrollado mejora la determinación del analito, ya
que reduce la duración del análisis en comparacn
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-
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
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Escuela de Ingeniería de Biosistemas, Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica
ronaldesteban.aguilar@ucr.ac.cr
https://orcid.org/0000-0003-4397-3956
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Escuela de Ingeniería de Biosistemas, Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica
soasolis893@gmail.com
https://orcid.org/0009-0009-4692-4309

Escuela de Formación Docente, Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica
wenraqui23@gmail.com
https://orcid.org/0009-0001-3444-6540
Fecha de recepción: 20-7-2025
Fecha de aprobación: 4-10-2025
Resumen

aumento de la escorrentía. Esta alteración del ciclo hidrológico, que disminuye la recarga acuífera,
está presente en todo el país, pero es más intensa en zonas costeras con alto grado de estacionalidad
como en la zona del Corredor Biológico Pájaro Campana. Por ello, el presente trabajo se ha llevado a
cabo para evaluar la efectividad de un proceso de sensibilización en la población escolar de algunos
centros educativos localizados en esa zona. Este proceso se ha centrado en la conceptualizacn y
promoción del tópico llamado siembra de agua y se ha basado en un taller teórico-práctico enfocado
en el manejo del agua de lluvia en infraestructura escolar. El taller se ejecutó utilizando estrategias
didácticas adaptadas a las personas estudiantes y su impacto inmediato fue evaluado con una prueba
pre/post. El resultado fue satisfactorio al evidenciar el reconocimiento de la siembra de agua como

Palabras clave: ciclo hidrológico, conservación de recursos, desarrollo sostenible, precipitación,
suelos.


has increased water runoff. Such alteration of the hydrological cycle, impacting aquifer recharge, is
present across the country, but it is more visible in coastal zones with high seasonality such as the
Corredor Biológico Pájaro Campana area. This work was carried out, in such geographical area, to
evaluate the impact of a sensibilization process on school children based on the conceptualization and
promotion of a topic called water sowing. Activities included a theoretical-practical workshop focused
on rainwater management in school infrastructure whose impact was subsequently evaluated with a
DOI 10.15517/z3kjzd78
Ronald E. Aguilar Álvarez, Sofía Sos Naranjo,
Wendy Quirós Ramírez
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Ciencias Naturales
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Ciencias Naturales
pre/post test. The workshop used didactic strategies adapted to children and resulted in an effective

 hydrological cycle, precipitation, resource conservation, soil, sustainable development.
1. Introducción
El cambio climático tiene un gran impacto en la
distribución anual de las precipitaciones (Trenberth,
2011) y afecta con ello la recarga de los acuíferos en
todo el mundo. Esta situación es también evidente
a nivel nacional (Vargas y Aguilar, 2011) y las pro-

territorio costarricense se verá sujeta a cambios sus-
tanciales en los patrones de la precipitación anual
durante el siglo actual (Alvarado Gamboa, 2021). Es
decir, es altamente probable que persistan periodos
de sequía o de intensa precipitacn en corto tiempo.
El problema radica en que, para una recarga ac-

a través del suelo para alimentar posteriormente
quebradas o ríos (Ordoñez Galvez, 2011). Cuando
la intensidad de la precipitacn es elevada en un



con el aumento de la urbanizacn a nivel nacional,
dado que la impermeabilización del suelo disminuye
-
viales (Zapperi, 2022). Como el agua para consumo
humano depende en gran parte de la recarga de los
acuíferos, toda esta situación impacta directamen-
te el funcionamiento de los sistemas de provisión,
como el caso de las ASADAS (Aguilar et al., 2020).
En la zona hacia el norte del Golfo de Nicoya se
ubica una importante área con relevancia regional
en temas hidrológicos (Villalobos, 2018). Esta zona,
llamada Corredor Biológico Pájaro Campana (CBPC),
se extiende desde la división continental en el cantón
de Monteverde hasta la propia costa en la zona del
golfo, constituyendo un elemento estructural clave
para la conectividad de los ecosistemas en la región
(Morera-Beita, Sandoval-Murillo, & Alfaro-Alvarado,
2021). Los registros de precipitación muestran una
mayor frecuencia de precipitaciones intensas en cor-
tos periodos, conforme ha sido evidenciado en otras
zonas del país. Por ejemplo, durante la tormenta
tropical Nate en el 2017, se registraron 519 l/m
2
de
precipitación en un periodo de solamente 48 horas
(A. Torres Leitón, comunicación personal, 2023).
La elevada intensidad de las precipitaciones li-

su vez contribuye al aumento de la erosión del suelo
y genera problemas de inestabilidad en las laderas.
Estos efectos son especialmente relevantes en áreas
con suelos frágiles o con pendientes pronunciadas,
donde la capacidad del terreno para absorber el agua
se ve comprometida.
Con el objetivo de fomentar la alfabetización so-
bre gestión hídrica en la población infantil del co-
rredor biológico, el presente estudio se centró en el
concepto de siembra de agua, una técnica de manejo
hídrico ancestral (Bardales, Peña, y Gutiérrez-Ojeda,
2020). La elección de este tópico fue estratégica, ya
que la siembra de agua no solo aborda la problemáti-
ca de la escorrentía y la recarga acfera de manera
práctica (Martos-Rosillo & Durán, 2022), sino que
también ofrece un marco conceptual tangible para
enseñar a los estudiantes sobre la intervención po-
sitiva en el ciclo hidrológico local, lo cual es vital
para la resiliencia hídrica del Corredor Biológico
Pájaro Campana. En términos conceptuales, este
enfoque se basa en la construcción de reservorios

de escorrentía generada durante las precipitaciones,
promoviendo así la recarga de acuíferos y la mejo-

el contexto de la infraestructura escolar donde se
ejecutó la intervencn, la siembra de agua se abor-
dó en su aplicacn a pequeña escala, implicando el
uso del excedente de agua pluvial recolectada en
los techos (conocida como cosecha de agua) para
ser dirigida y utilizada en la creación de un jardín
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
claves para el aporte personal hacia la adaptacn
al cambio climático.
2. 
2.1. Diseño y contexto de la
investigación.
El presente estudio se enmarcó bajo un diseño

pretest y postest de un solo grupo. El estudio se
llevó a cabo en tres sitios representativos de la mi-
crocuenca del Corredor Biológico Pájaro Campana
(CBPC), provincia de Puntarenas, durante los días
28 y 29 de setiembre de 2023.
Se seleccionaron tres centros educativos a lo lar-
go de un gradiente altitudinal de cuenca: la Escuela
de Santa Elena de Monteverde (zona alta), la Escuela
Jorge Borbón Castro de Sardinal (zona media), y la

(zona baja). Esta selección fue intencional debido a
que las diferentes elevaciones a lo largo de la cuenca
condicionan la intensidad de las precipitaciones y la
disponibilidad del recurso hídrico, factores direc-
tamente ligados a la problemática de la escorrentía
y la recarga acuífera. Las zonas altas (Santa Elena)
suelen ser áreas de recarga críticas, mientras que
las zonas bajas (Chomes) son más susceptibles a
la escasez en verano y a inundaciones rápidas por


espectro completo de problemáticas hídricas y eva-
luar la conciencia diferenciada de los estudiantes
ante estas realidades locales.
2.2. Población y muestra.
La población objetivo para la intervención fueron
los estudiantes de cuarto grado, con edades com-
prendidas entre los 9 y 10 años. Esta selección se
basó en dos criterios principales: la etapa de desa-
rrollo cognitivo y la pertinencia curricular. Respecto
al desarrollo cognitivo, la edad de 9 a 10 años se
alinea con la etapa en la cual los estudiantes demues-

localizada (Borge-Leandro, 2025). Estas estrategias
no solo contribuyen a la recarga hídrica, sino que
también representan una herramienta educativa
para sensibilizar a la poblacn infantil sobre la ges-
tión sostenible del recurso hídrico.
La problemática hídrica actual, caracterizada

escorrentía, demanda un enfoque que trascienda la
mera ingeniería y aborde la dimensión social de la
gestn del agua. En este contexto, la Alfabetizacn
Hídrica emerge como el marco teórico esencial para
fomentar la resiliencia comunitaria y ambiental. Este
concepto no se limita al conocimiento básico del
ciclo hidrológico (precipitación, evaporación), sino
que implica la comprensión profunda de las inter-
conexiones entre los sistemas naturales y humanos
del agua (Shepardson et al., 2009). La alfabetización
hídrica abarca la conciencia de la escasez, la com-
prensión de las implicaciones socioeconómicas y
políticas del recurso, y el desarrollo de habilidades
para la toma de decisiones informadas que promue-
van la gestión sostenible (Pozo-Muñoz et al., 2021).
Al enfocar la intervención en la población infantil
del Corredor Biológico Pájaro Campana, el presente
estudio busca integrar la técnica de la siembra de
agua en este marco, transformando un concepto
hidrológico en una herramienta pedagógica tangible
que sensibilice sobre la intervención positiva en el
ciclo local, tal como lo promueve la educación am-
biental crítica (Rodríguez & Gómez, 2018).
En este trabajo se exponen las experiencias re-
cabadas en un taller temático de sensibilización
llevado a cabo en varias escuelas dentro del CBPC.
Estas experiencias parten de una base didáctica
que facilita el pensamiento creativo y la innovación,
individual o grupal, en las poblaciones abordadas
(Carrasco-Huamán, 2022). Debido a que la población
escolar representa el grupo de futuros usuarios del
servicio de provisión de agua, el presente trabajo
-
taran su nivel de comprensión del ciclo hidrológico,
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Ciencias Naturales
pondieron a la pregunta generadora: “¿Por qué el

inicial sobre sus percepciones.
Fase 2. Construcción conceptual del ciclo hidro-
lógico: Se implementó una dinámica de aprendizaje
cooperativo, basada en Delgado (2022), centrada en
la explicación del ciclo hidrológico. El rol del perso-
nal encargado del taller fue de ga y facilitador. La
guía fue diseñada para que la construcción del ciclo
hidrológico se realizara de forma inductiva: los estu-
diantes, mediante la interacción con los materiales
y la facilitación de las preguntas, fueron quienes
recordaron e indicaron los conceptos clave (ej. pre-

se abstuvo de nombrar los conceptos principales
de manera explícita, incentivando el recuerdo y la
construcción de la comprensión del ciclo. Esta fase
incluyó el refuerzo de conceptos básicos y la intro-

como elementos cruciales dentro de la dimica
drica local.
Fase 3. Demostración práctica de la siembra de
agua: la intervención culminó con la demostración
experimental del sistema de siembra de agua me-


contrastó dos escenarios simulados. El primero

-
-



se observó que la implementación de sistemas de
siembra de agua invierte los patrones anteriores,

escorrentía. Desde la perspectiva del manejo inte-
grado del recurso hídrico, este segundo escenario
representa la opción preferida y esencial dentro de
un marco de sostenibilidad ambiental.
tran una mayor capacidad para la comprensión de
conceptos abstractos y el establecimiento de rela-
ciones causa-efecto, fundamentales para asimilar

En cuanto a la pertinencia curricular, los estudian-
tes de cuarto grado ya han sido expuestos formal-
mente a los conceptos básicos del ciclo hidrológico
durante el Primer Ciclo de la educación primaria,
lo cual proporciona una base sólida para el proceso
de alfabetización y la introducción de nociones más
complejas, como la siembra de agua.
La muestra estuvo constituida por 96 estudiantes
provenientes de las tres instituciones: 55 de Santa
Elena (distribuidos en el Grupo 1 con 30 estudiantes
y el Grupo 2 con 25 estudiantes), 27 de Sardinal y 14
de Chomes. El muestreo fue de carácter no probabi-
stico intencional (o por conveniencia). La selección
de las instituciones se realizó de forma delibera-


cuenca y la disponibilidad y voluntad de los centros
educativos para participar. Una vez seleccionadas
las escuelas, la muestra se limitó a la totalidad de
los estudiantes de cuarto grado que cumplían con el
rango de edad y la formacn curricular requerida.
Dicha muestra representó un porcentaje de cober-
tura del 15% de la población estudiantil total de las
tres instituciones, lo que se traduce en un margen

2.3. Procedimiento de intervención
(Taller).
El taller de sensibilización, titulado “Siembra
de agua: la gota del futuro que podemos salvar,
se ejecutó en los centros educativos mediante una
metodología activo-participativa con una duración
de 2 horas e implementando estrategias didácticas

promover el aprendizaje por descubrimiento guiado.
El taller se estructuró en tres fases secuenciales:
Fase 1. Activación de conocimiento previo: se
inició con una dimica de opinión donde los par-
ticipantes, organizados en grupos de trabajo, res-
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
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2.4.2. Inferencia estadística.
Para complementar el análisis descriptivo de
frecuencias, se emplearon pruebas de inferencia

cambios observados. Dada la naturaleza de los datos
(dicotómicos y pareados), se utilizó la prueba de

el cambio positivo observado es estadísticamente

proporciones de respuestas positivas y negativas
en cada ítem antes y después de la intervención.
Todos los análisis estadísticos se realizaron utili-

de p<0,05.
3. Resultados discusión
La presentación de los resultados y su discusión
se ha estructurado siguiendo el orden del procedi-
miento metodológico de la intervención, taller de
sensibilización titulado “Siembra de agua: la gota

el impacto de cada componente. Inicialmente, se
analizan los hallazgos según las fases del taller: la
activación de conocimiento previo, la construcción
conceptual del ciclo hidrológico y la demostración
práctica de la siembra de agua. Finalmente, se pre-
senta el impacto del taller a través de una discusión
integral de los resultados obtenidos a partir de la
prueba pretest-postest.
3.1. Fase 1. Activación de conocimiento
previo.
En la primera actividad, se evidenció que las per-
sonas estudiantes tienen muy presente lo importan-
te que es el agua para la cotidianeidad. De los seis
conceptos brindados por los estudiantes (Cuadro
1), los primeros cuatro, de arriba hacia abajo, son
parte de las actividades socioculturales diarias de
la mayoría de los pueblos en esta parte del mundo.
Con base en la frecuencia de aparición, representan
s del 80% en todas las escuelas. La idea de que el
agua es buena para las plantas y el suelo es primaria
bajo el marco de reduccn de escorrentía y aumento
2.4. Instrumento de medición y análisis
de datos: Impacto del taller.
La efectividad inmediata de la intervencn se
evaluó mediante una prueba pretest-postest aplica-
da a la misma población estudiantil. La prueba fue
diseñada para obtener un levantamiento de datos
binarios (“sí” o “no) ante una serie de preguntas
que miden conocimiento y percepción relacionadas
con el recurso hídrico. Las preguntas fueron: 1. ¿De-
pendemos nosotros como seres humanos del agua



¿Ha visto o vivido algún problema relacionado al

¿Puedo utilizar el agua de lluvia en mi casa y escue-


del estudio, la prueba pretest-postest fue sometida a
validación de contenido mediante juicio de expertos
para asegurar la claridad, pertinencia y medicn
efectiva de las variables del estudio. Para el alisis
de los datos obtenidos, se adoptó un enfoque en dos
niveles:
2.4.1. Análisis descriptivo del cambio.
Para evaluar el efecto primario de las actividades
realizadas, se calcularon las frecuencias relativas
de respuestas positivas (“sí”) y negativas (“no”)
tanto antes como después de la intervencn. Pos-
teriormente, se calculó el diferencial de la relación
de respuestas de la forma “valor post – valor pre”,
siguiendo la metodología de evaluación de progra-
mas ambientales (Monroe, M. C., et al., 2007). Es-
tos diferenciales fueron multiplicados por 100 para
obtener el porcentaje de cambio positivo, bajo la
premisa de que el evento de alfabetizacn debía
propiciar un efecto positivo en la comprensión de
los conceptos abordados.
55
Ciencias Naturales

fue muy evidente ya que las personas estudiantes
pudieron construir su conceptualización de forma
dual a partir de los propios conocimientos y aquellos
de sus pares. (Johnson, Johnson, & Smith, 1998; Laal
& Ghodsi, 2012). Desde el punto de vista de recarga
de acuíferos siempre es relevante recordar a las po-
blaciones con las que se trata de que las velocidades
de los distintos componentes del ciclo hidrológico
-
ral del agua de lluvia, que puede tomar minutos en
ciertas condiciones, también puede tomar horas en
algunas otras (Fig. 1).

todo caso es interesante observar que la importancia del agua sobre plantas o animales representan ideas
potencialmente abstractas en la vida de la mayoría de las personas (Pozo-Muñoz et al, 2021), que no tie-

comprenden el peso socioeconómico de tales actividades en una sociedad moderna.
Cuadro 1.
Frecuencias absolutas de los conceptos mencionados por las personas participantes de los talleres, según

Conceptos
Escuela Chomes Escuela Sardinal Escuela Santa Elena G1 Escuela Santa Elena G2
Frec. Porcentaje (%) Frec. Porcentaje (%) Frec. Porcentaje (%) Frec. Porcentaje (%)
Para vivir en general 9 40,9 13 39,4 9 42,9 8 50,0
Para las plantas y el
suelo
3 13,6 7 21,2 6 28,6 2 12,5
Hidratación cor-
poral
4 18,2 4 12,1 2 9,5 3 18,8
Aseo diario 3 13,6 6 18,2 -- 0,0 2 12,5
Consumo de ani-
males
2 9,1 2 6,1 2 9,5 1 6,3
Preparación de
alimentos
1 4,5 1 3,0 2 9,5 -- 0,0
Total de respuestas 22 100,00 33 100,00 21 100,00 16 100,00
Con todas estas respuestas, las personas con las
que se trabajó demuestran a la vez una preocupación
por no tener el recurso hídrico siempre a disposi-
ción, al destacar, en términos generales, que sin agua
no hay vida, en clara alusión a la propia vida humana.
Es decir, que estas personas estudiantes, a pesar de
su corta edad, ya tienen la noción de la dependencia
al agua que tenemos tanto los seres humanos como
los sistemas de vida modernos (Gómez Rodríguez
& Fierros-González, 2018).
3.2. Fase 2. Construcción conceptual del
ciclo hidrológico.
En la segunda parte, las personas estudiantes
dibujaron y explicaron el ciclo hidrológico de forma
creativa. Los conceptos de precipitación, evapora
-
ción y condensación fueron expresados claramente y
-
das en la población estudiada (Fig. 1). El aprendizaje
colaborativo es clave para trabajar en el reforza-
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
56
Figura 1.


En el taller se observó que las personas partici-
pantes de la escuela de Sardinal lograron determinar
de manera satisfactoria las fases correspondientes
al ciclo hidrológico. En la escuela de Chomes se log
determinar las fases con ayuda de los facilitadores
del taller, ya que las personas participantes argu-
mentaron que no recordaban estas etapas de mane-
ra clara. Por último, de forma interesante, en Monte-
verde se observó un desconocimiento completo del
ciclo hidrológico, y a estas personas participantes

En este caso, se necesitó mayor colaboración de los
facilitadores para poder efectuar la actividad. En
todos los casos, sin embargo, es importante recalcar
que se reforzaron dos conceptos nuevos del ciclo


escolar nacional sobre los ciclos globales no incluye
estos términos ni las ideas que ellos conllevan, por
lo que, en los talleres, ades de reforzar las ideas
sicas, se ofreció el elemento extra de alfabetiza-
ción técnica.
3.3. Fase 3. Demostración práctica de la
siembra de agua.
En la última sección del taller, durante la demos-
tracn del sistema de agua por medio de una ma-
queta, se logró demostrar prácticamente cómo se

proporcional a la cantidad de áreas de siembra de
agua implementadas en cada uno de los escenarios.
Con esta actividad se demostla importancia de la
implementación de la técnica de siembra de agua de
una manera lúdica y visual (Fig. 2).
Figura 2.

-


3.4. Impacto del taller: análisis
descriptivo del cambio e inferencia
estadística.
En términos analíticos, los resultados de la prue-
ba pre-post fueron relevantes para contextualizar el
impacto de las actividades realizadas. Por ejemplo,
ante la pregunta ¿dependemos nosotros, como seres


-
guna forma, lo previamente observado en la primera
dinámica del taller, en donde se había observado que
la población estudiada demost conciencia de la im-
portancia del agua (Cuadro 1). La Prueba de McNe-

en las proporciones de respuesta antes y después
de la intervención en ninguna de las escuelas (Santa

57
Ciencias Naturales
tanto en este caso como en el último, las personas
estudiantes de la escuela de Sardinal no comprendie-
ron bien de lo que se estaba hablando en la prueba
pre-post. Es posible, también, que las respuestas
se hayan ofrecido rápidamente, sin algún proceso
racional, por parte de las personas participantes.
Esto último no es raro cuando se hacen este tipo de
pruebas. El mayor porcentaje de cambio observado
en la escuela de Chomes, podría ser indicativo que
en la parte baja de la cuenca existe una mayor con-
ciencia sobre los temas de desabastecimiento. No
obstante, la prueba de McNemar indicó que el cam-
bio porcentual observado no fue estadísticamente

Elena: p=0,13; Chomes: p=0,25; Sardinal: p=0,074).


problemática existente sobre el desabastecimiento
en la cuenca, aunque la tendencia de cambio positivo
en Chomes y Santa Elena es sugerente.
A pesar de lo anterior, fue interesante observar
que el taller si tuvo efecto en relación con pregun-
tas directamente tratadas durante la actividad. Por
ejemplo, ante la pregunta ¿puedo utilizar el agua
-
ciales de cambio en las respuestas fueron positi-
vos, indicando que un mayor número de personas
participantes respondió positivamente (Fig. 3B). El
-
vo en las tres instituciones: Santa Elena (p=0,013),
Chomes (p=0,041) y Sardinal (p=0,0015). En este
caso, irónicamente, el mayor cambio fue observado
en la escuela de Sardinal. De forma general, el taller
pareciera haber fortalecido el conocimiento sobre

embargo, sigue siendo necesario trabajar con la po-

agua de lluvia en actividades que se desarrollen en
las casas y escuelas. (Fundación Canal, 2020). Es muy
conocido que, en estos temas, la accn individual o
grupal es independiente de la racionalización temá-
tica, y para lo primero, hay que trabajar mucho en
temas de empoderamiento sociocultural.
Esto es esperado, ya que la conciencia fundamental
sobre la dependencia del agua es un conocimiento

creencia básica.
Sin embargo, las frecuencias asociadas con otras
respuestas pudieron haber sido más informativas de

socioculturales más profundos (Shepardson et al.,
2009). Por ejemplo, cuando se les preguntó a las
personas estudiantes si conocían el ciclo hidroló-
gico (Figura 3A) los diferenciales de cambio en las
relaciones de respuestas de “si” y “no” mostraron
valores positivos en las escuelas de Santa Elena y
Chomes, pero un registro negativo en la escuela de
Sardinal. Es posible que este último valor demues-
tre algo de confusión en la población estudiantil de
Sardinal a la hora de leer la pregunta porque en las
primeras instituciones, la tendencia fue clara. La
escuela de Sardinal, en todo caso, fue la única en la
que las personas participantes no necesitaron ayuda
de las personas facilitadoras para explicar el mismo
ciclo durante la segunda sección del taller (Fase 2.
Construcción conceptual del ciclo hidrológico). La
prueba de McNemar indicó que el cambio positivo
en la comprensión del ciclo hidrológico fue esta-

Elena (p=0,0001) y de Chomes (p=0,023), mientras

De esta forma, al menos con base en las escuelas de
Santa Elena y Chomes, el taller si pareciera haber
propiciado un fortalecimiento de conocimientos
sobre el ciclo hidrológico.
Fue interesante observar que el mismo patrón de
respuesta se repitió ante la pregunta ¿ha visto aln
tipo de problema relacionado al agua en época de

s, la escuela de Sardinal mostró un patrón inverso
de respuestas post-taller, en el cual menos personas,
comparativamente hablando, respondieron positi-
vamente a la pregunta (Fig. 3C). Como no es factible
que algún problema del agua desaparezca con la
ejecución del taller, desde el punto de vista analíti-
co, esta respuesta pareciera indicar, de nuevo, que
hubo confusn al leer la pregunta. Pareciera ser que,
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
58
Figura 3.
-
tivas a negativas observados después de los talleres
-


relacionado al agua en época de verano en su casa


El ultimo patrón de cambio positivo, también fue
observado en el caso de la pregunta ¿conozco cómo

3D). En este caso, ante una pregunta directa sobre
manejo de escorrentía a partir del incremento en in-

la mayor, lo cual sugiere que este aspecto puntual
fue el de mayor impacto durante el taller. Este cam-
-
tivo para las tres escuelas: Santa Elena (p<0,0001),
Chomes (p=0,008) y Sardinal (p=0.0025). Lo ante-
rior tiene sentido tomando en cuenta que el taller
se centró en tal temática, y muestra el poder de la
educación en tópicos de orden ambiental, como
facilitador de cambio de intencn o prácticas de
conservación de recursos naturales (Rodríguez &
Gómez, 2018). En este caso, el mayor valor fue ob-
servado en la escuela de Santa Elena, lo que sugiere
que a pesar de que las personas participantes en
esta institución tenían conocimiento de que el agua
de lluvia se puede usar, no necesariamente sabían
que existía una simple técnica para favorecer la

de Sardinal, pareciera que el desconocimiento fue
mayor, ya que abarcó ambos temas de forma similar.
Finalmente, como parte de la prueba pre-post,
se incluyeron las preguntas ¿ha escuchado sobre el
-

incluidas como una estrategia para evaluar el grado
de integración conceptual en las personas estudian-
tes con un tema de orden global (Sol, 2019). En el
primer caso, los porcentajes de respuestas positivas
tuvieron promedios de 94% y 96% antes y después
del taller, indicando que las personas estudiantes si
han escuchado sobre cambio climático. La prueba

esta pregunta de conocimiento general (Santa Elena:
p=0,25; Chomes: p=0,25; Sardinal: p=1,00), lo cual
se puede deber al alto grado de exposición previa al
concepto en sus entornos cotidianos (escuela, casa,
familiares, etc.), lo que resultó en un conocimiento
de base ya consolidado. En el segundo caso, el por-
centaje de respuestas positivas aumentó un 35% y
un 80% en las escuelas de Santa Elena y Chomes, res-
pectivamente, pero disminuyó un 57% en la escuela
de Sardinal, con un subsecuente aumento de cinco
veces en la frecuencia de respuestas negativas. La
inferencia estadística most que el incremento en la
conciencia sobre el impacto del cambio climático en

solo en la Escuela de Santa Elena (p=0,023), pero
no en Chomes (p=0,13). En contraste, el cambio de
patrón en la Escuela de Sardinal, caracterizado por
un aumento en las respuestas negativas, resultó

datos generales una vez más sugieren que el taller
ha tenido un impacto en temas de integración con-
ceptual, pero el caso de la escuela de Sardinal, los re-

institución, se haya requerido haber abordado otros
aspectos, de orden sociocultural o incluso socioeco-
nómico del entorno escolar, para tener más insumos
de alisis. Sin embargo, independientemente de lo
anterior, los datos acá presentados, muestran que el
poder de actividades de alfabetización temática en
escuelas es muy relevante para alfabetizar por un
lado y para generar intención de cambio por otro.
59
Ciencias Naturales
4. Conclusiones
El manejo de aspectos relacionados con la dis-
minucn de la escorrentía de agua de lluvia a par-

la zona general del CBPC es clave para ofrecer un
manejo integrado al recurso hídrico en tal zona del
país (Márquez & Bach, 2007). Es claro que un único
taller sobre estos temas no necesariamente tendrá
el impacto zonal que se espera, pero lo acá expuesto
demuestra claramente que las actividades de alfa-
betización temática pueden impactar a las personas
en edad escolar de la zona. Cuando estos talleres
parten de una perspectiva sensible a las realidades

dinamismo y su impacto puede permanecer en la
memoria de las personas participantes. La expe-
riencia de este trabajo muestra las posibilidades,
pero necesita de una integracn más orgánica en
la estructura curricular de la educación pública, lo
cual seguramente, en todo caso, también requiera
de educar a las personas educadoras.
5. 

de Acción Social de la Universidad de Costa Rica, a
través del proyecto ED-3655 Siembra de agua: la
gota del futuro que podemos salvar. Se agradece al
Instituto Monteverde, en particular a Aníbal Torres
Leitón por facilitar los contactos con las escuelas
participantes. También se extiende las gracias a
Ensio Pérez Chinchilla, de la Escuela de Ingeniería
de Biosistemas de la Universidad de Costa Rica, por
el apoyo técnico en la elaboración de las maquetas.
Finalmente, se agradece al Dr. Carlos Rojas Alvarado
por las ayudas brindadas en versiones previas del
manuscrito.
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
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60
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
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. -
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Ordoñez Gálvez, J. (2011). -

Pozo-Muñoz, M., Velasco-Martínes, L., Martín-Gá-

sabe el alumnado sobre las problemáticas
socioambientales del agua y su gestión sos-

primaria. Revista Eureka sobre Enseñanza y
(3), 3501. ht-
Transhuman contexts: AI, among others, in the School of Changes
Contextos transhumanos: la inteligencia artificial y otros agentes en la Escuela de los
Cambios
José Turpín Saorín
Universidad de Murcia, Murcia, España
jose.turpin@um.es
https://orcid.org/0000-0001-6043-5821
Fecha de recepción: 5-5-2025
Fecha de aprobación: 4-10-2025
“The will to be oneself is heroism.
Ortega y Gasset.
“Grow up as good revolutionaries...
study hard, so you can master the technique.
, Che Guevara.

We will talk about what is meant by transhumanisms and once it is crumbled we will approach to talk

opt for its transforming action at the same time as a place of meeting and assembly of realities that
are and shape us. And where the new technologies, with AI at the forefront, build certain subjects

of life in a school of changes. Well... we have to know to better understand and understand to make
good decisions, and why not, reformulate new educational approaches that prepare our students


Resumen
Hablaremos sobre qué se entiende por trashumanismos y una vez desmenuzado nos acercaremos a
hablar de contextos y en concreto entre los plausibles contextos, nos quedaremos en la escuela, una
escuela que optará por su acción transformadora al tiempo que lugar de encuentro y ensamblaje
de realidades que están y nos hacen. Y en donde las nuevas tecnologías con la IA a la cabeza


conocer para comprender y comprender para tomar buenas decisiones, y por qué no, reformular
nuevos planteamientos educativos que preparen a nuestros educandos y propongan para habitar,

Palabras clave:
DOI 10.15517/p9fg7427
José Turpín Saorín
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Filosofía, Artes y Letras
61
62
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
is true that comparing historical periods is impos-
sible, given that advancements, tools, and contexts
evolve, it is equally true that we, as educators, have
observed certain biases and discomforts that cannot
be disregarded. Todays students are more informed

prepared to form critical judgments and make in
-
formed choices between alternatives. Why might

The technological revolution does not guarantee
a better world, a point Harari (2018) addresses in
21 Lessons for the 21st Century. From the outset, he
raises questions that cannot leave us indifferent or
passive, and that can help us move forward. As he
notes, “Revolutions in biotechnology and infotec-
nology... will allow us to produce life. We will learn
to design brains, to extend life, and... no one will
know the consequences. Humans have been better
at inventing tools than using them wisely” (Harari,
2018, p. 25). The intentions are clear; the challenge,
then, is to start with a school that considers our ex-
istence within a future shaped by intelligent design.
A term that began gaining traction as far back as
1956, during the Dartmouth Conference, where ma-
chines with potential reasoning capacities were, for

intelligence (AI). However, about 20 years earlier,
mathematician Turing (1935) had abstractly de-
scribed a machine with unlimited memory capacity,
equipped with a scanner—an idea that later evolved
into the Turing Test
2
.

a social and educational reality (among others), a
“techne” that, without going any further, Heideg-



us take seriously the simplest question of what the
2
. The Turing Test is a tool similar to, for example, CAPT-

from prior information rather than from programming
(Gayozzo Huamanchumo, 2021: 196), a capability certain
-
grams. These programs are known as machine learning
and deep learning.
1. Introduction
Broadening perspectives and moving toward
-
oretical proposal. Discussing the school and educa-
tion—understood as processes of change and human
improvement—aligns with this goal and, above all,
engages with anthropogenetic questions: the de-
velopment and expansion of knowledge about the
human being and, of course, the notion of change
-
gence and its potential role in creating new spaces

-
ing contexts to be discovered and experienced. As
noted in the abstract, understanding is essential
for making sound decisions. For example, a guiding
question might be: What role do new technologies
play in our schools, and how can we prepare for that

In this sense, our proposal, The School as a Trans-
, achieves something
remarkable: it integrates the human and the non-hu-
man, placing them in relation. This integration in-
troduces a level of complexity that confronts us with
the challenge of conceiving a school rooted in inter-
action and relationality, a framework that suggests
a performative dimension of discourse which, in a
certain way, connects the human and the machine,
in a distinctly 
1
sense.

with potentialities that we neither can nor should
ignore. Indeed, the motivational undercurrent of
this article lies in educators’ ongoing observation
that the quality of education has shifted, and that
the neoliberal paradigm (along with its technosci-

and structures of the educational system. While it
1
. In honor of Gregory Bateson (1979) and his theory
of the “double bind”, which arises when contradictory
messages are conveyed, creating a communicative and,

63
Filosofía, Artes y Letras
us with the determinism of transhumanism. Far
from being out of reach, it envisions a world that
shapes us, a world of educational possibilities and
challenges.
Suppose we reject this vision and embrace a
school that avoids integrating technologies into its
educational project. In that case, we risk creating
a school that closes doors to being more engaging,
motivating, and developmental. Conversely, embrac-
ing a school that incorporates AI as a tool for im-
provement, development, and human understanding
places us at the center of transformative experiences
that transcend traditional teacher-student relation-
ships. Scholars such as Rouhiainen (2018) and Gi
and Sancho (2022) support this perspective, empha-
sizing that AI can streamline and enhance learning

In our article, we will simultaneously highlight
many of the contributions other authors have made
to improving education as a system that responds
to these realities. Interestingly, even Kant (1785)
hinted at this in 
 with his renowned argument against “bru-
talization” and the moral duty to abstain from such
tendencies as human beings. Thus, we must con-
tinue to be human (if youll allow us the liberty)
and strive to better understand that technologies
are here to stay, not necessarily to replace us. From
this perspective, it becomes essential to review the
potential scenarios emerging in this context. The
challenge is not only to understand them but also
to make them accessible. To this end, we provide an
extensive bibliography to support further explora-
tion of these ideas.
-
tions shape the school, or at least, in many ways and

-
tions, we will establish that the presence of AI ex-
tends beyond the educational context into the broad-
er trajectory of humanity. From this foundation, we
ask: In a school that is changing—sometimes almost
unconsciously, at other times with partial awareness,
name ‘technology’ means” (1953, p. 60). AI evidently
shapes us as a society, and education is no excep-
tion. The 21st-century school, a school of the present,
may already be lagging in addressing the kinds of
questions we aim to explore here. As educators and
researchers, our duty is to confront this imperative
and ask ourselves: Why can an idea be labeled as the

In this presentation, we cannot overlook the crit-
ical and somewhat forgotten perspective offered by
Sloterdijk (1999, 2011) on the term “anthropotech-
nical” in the context of education. Sloterdijk pro-
vides a powerful tool for examining current trends
in educational discourse and practices, which he
describes as operating within “an unstoppable wave
of unprecedented disinhibition” (Sloterdijk, 2011, p.
215). According to this view, the educational system
remains fundamentally the same in its pursuit of
producing and domesticating subjects, albeit now
-
vancement available. The implicit implication of this
is that all progress ultimately serves power, aligning
with a distinctly Foucauldian reading of education
that, in our view, should not be overlooked. But is


will be central to our writing, as we argue that ed-
ucation can indeed be something more.
Arguments, and above all questions, must guide
us. Asking about AI means inquiring into systems
that exhibit characteristics we associate with human
intelligence: thinking, assimilating, reasoning, elab-
orating, applying logic, or solving problems. Refer-
encing transhumanism in schools means referencing
the intentions of those who, in one way or another,
explore or advocate for the concept of a limitless
human, or at least the aspiration to harness new
technologies in service to humanity. Research by
Bostrom and Savulescu (2017), Diéguez (2017), Sel-
wyn (2016), Herbrechter (2018), Gil Cantero (2023),
and prominent advocate Kurzweil (2005)
3
confronts
3
. Where he predicts that we are closer than we think to
the reality of AI surpassing the human mind in all areas,
including emotional capacities and intellectual potential.
64
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
2. 

The presence of AI at the forefront of new tech-
nologies goes far beyond simply placing computers
in classrooms. It represents a concept that, in some
cases, surpasses the very structure of the educa-
tional center itself. Following Sadin (2017) in La
-
vironment where we are no longer revisiting the
digital revolution”; that is now the past. Instead,
a new “intraspatial door” has opened, where hu-

unprecedented contexts of space and time. Undoubt-
edly, Arendt would likely describe this era as a new
Human Condition and write about it, particularly
regarding Sadins newly coined term, “anthrobolo-
gy”
4
, which he uses to describe a society composed
-
nology. This raises a profound ontological question:
Could an intelligent mind, such as the human mind,


importantly, what consequences would this have for

Can you imagine a classroom where a philoso-
phy teacher suddenly takes students on a virtual
walk through the streets of Athens, stopping outside
Socrates’ prison, and engages in a dialogue with
Socrates himself about why he chose to take his
own life rather than escape his death sentence, or
why he was condemned; all without ever leaving the



medium in which we operate) and highlights the
need for a school of change where technology is both
4
. Algorithms are the language of the digital technologies
that surround us today. “Anthrobology” represents a

increasingly destined to manage various human do-
mains—social, educational, political—in essence, all
aspects of life, under the premise that they do so better
than humans. This new being, enhanced by technologies,
expands its perceptions, experiences, and constructs
diverse and novel ways of life.

done, where is it heading, and how do we implement

supported by theoretical insights from various au-
thors aligned with our perspective, we delve fully
into our working hypothesis: Is transhumanism a
reality capable of demanding competencies that will
compel educators, and the educational system as a

for a school-that-does-education, one that addresses
the divergent worlds, subjectivities, and experiences
that now emerge not only from human variability but
from a new grammar of interdependence and hybridity
that, without resorting to provocative claims, describes
the end of the humanities (Haraway, 2019).
We now delve into the central nerve of our dis-
cussion: we live alongside intelligent machines
and this coexistence increasingly shapes who we



that schools have much to say and, more important-
ly, much to do. What we should be absolutely clear
about is that the integration of AI and its contexts
must be approached with dignity, through bold, fear-
less, and prejudice-free education. We will conclude
our discussion with our attempt to remove obsta-
cles to learning, focusing on how to convey the op-
portunities offered by new technologies, with AI as
the paradigmatic example of what our classrooms
have already become: shared spaces for delibera-
tion, where teachers and students can jointly drive
a process of transformation in tandem with the
technological revolution. Concepts such as virtual
reality, big data, augmented reality, digital applica-
tions, affective computing, personalized learning
environments, wearable technologies, ChatGPT, and
AI more broadly will accompany us throughout this
article as tools and guides. These technologies, along
with a series of tasks and instructions, aim to help
decode the future of education. In short, we are
talking about new environments within a school of
change. Let us begin.
65
Filosofía, Artes y Letras
challenges civilization faces. Similarly, we now en-

classrooms—a new or alternate educational sys-
tem—indispensable frameworks that place us face-
to-face with the extraordinary. Yet, its not about
inventing something entirely new. Rather, its about
assimilating and managing these advancements. It
circles back to the essential: understanding; un-
derstanding and embracing these interwoven envi-
ronments that we are failing to defend adequately
within our schools.
This statement should lead us to reconsider and

school”. What do we stand for, and what potenti-


and how can we respond to it within and from the

role of the school as a space for transmission and

-
edge are essential. These networks stem from the si-
multaneous heterogeneity of a collectively produced
cultural experience, shaped by time and space. This
process unfolds in a communal, rhizomatic manner,
broadly understood as encompassing the multiple
possibilities of human action. The question is not
merely whether we recognize these dynamics but
whether we are prepared to harness and adapt them
meaningfully in our educational contexts.
Deleuze and Guattari (1997) provided us with
some insights in *Rhizome*, emphasizing the re-

does not conform to any structural model. It is for-

the tree, which is a logic of tracing and reproduction
(Deleuze and Guattari, 2008, p. 17). The educational
act guided by “the logic of the tree” aligns with a
school of repetition, where reality is singular and
merely reproduced. On the other hand, education
driven by rhizomatic logic empowers students,
granting them awareness and the possibility (free-
dom) to use their own tools and, more important-
ly, to imagine and construct other realities. In this
embraced and critically analyzed. In this context,
the qualitative contributions of Reeves and Nass
(1996) are particularly noteworthy. Their exper-
iments demonstrated that people tend to interact
with computers and AI as if they were human when
the interaction feels similar or familiar—a phenom-
enon known in social communication as The Media
Equation
5

To begin with, we must acknowledge a technolo-
gy that we must start embracing—even in schools,
as one designed to holistically enhance humanity.
This is the essence of all transhumanism but also
the essence of all educational endeavors
6
. So, are we
facing radical changes that will make us better as we
engage with one of the most promising “tools” in ed-

these changes and proposals, which are “supposed”
to make us live longer and better, reach knowledge
faster and more effectively, and tailor learning to
individuals. But will we truly become better at dis-
tributing these advancements equitably, or will they

question underlying these transformations: will hu
-

This situation, albeit with different tools but
grounded in the same principles, inevitably re
-

a metaphor for transformation that has since in-

. This is a communication theory supported by a quali-
tative experiment conducted in 1996 by Reeves and Nass
at Stanford University, which demonstrated that people
tend to interact with media and AI as if they were hu-

between schools and AI, highlighting the pressing need
to “rethink” the functionality and use of AI in educational
contexts and its comparison as “new contexts”.
6
. In this regard, the proposal by Peres Díaz (2016) is
particularly compelling, as it aligns with this perspective.
He argues that transhumanism inherently carries an
-
tion itself and reinforces its implementation as a form of
“meta-education” that improves upon the current system.
As Peres Díaz states: “We already use technology for hu-
manistic purposes, and education pursues the same goal;
... both seek ‘human enhancement,’ converging toward
the same end” (p. 130).
66
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
In line with Arendt, it is a “computationally supe-
rior, ultra-rationalized system that resolves by at-
tending to algorithmic procedures. “A kind of phys-
io-psycho-economy emerges, one that impregnates
our physiological and psychological states and is
capable, at each moment, of guiding, for the greatest
possible good, the course of our existence” (Sadin,
2018, p. 151). This gives the impression (and not
without reason) that we all have to get on board, as
it is presented to us. That is the point: it is offered
to us, and through this educational relevance, we
are given the opportunity to create other ways of
life with greater variety and quality, all thanks to
the algorithm.
Indeed, we must proceed with caution, but lets

want to believe that transhumanism does not aim to
distort the school of the 21st century, but rather that
it will be the school that takes on the responsibility
of producing the necessary changes and adaptations

concept of reality/multi-realities, requiring a school
that is not only prepared for this new paradigm but
also ready to embrace surprise.
-
ommended in a new school ready to live with “Sa-
manthas” and understand Theodore. This could
be a good start in our school: beginning by sitting
down and recognizing the non-systematization of
our work. If there is something we should learn from
this entire technological process, it is its revolution-
ary nature. Arendt (1958), in her work The Human
Condition, announced this right from the prologue:
For some time now, the efforts of numerous
scientists have been aimed at producing

places humans among the children of na-
ture. (...) This future human seems to be
driven by a rebellion against human ex-
istence as it has been given to us, (...) And
there is no reason to doubt our ability to
achieve such a change. Arendt (2009, p.15)
to remain relevant. The examples are already pres-
ent: cinema, radio, television, pocket-sized books,

that have addressed and solved various education-
al challenges (Gates, 1996; Sancho-Gil, 1998; San-
cho-Gil, 2020). But its not just about this; we must
also consider how different individuals make sense
of the information and situations around them.
Moreover, who is to stop us, as educators, from of-
fering our teachings as something more than just a
mere transmission of knowledge
7
, embracing the


Indeed, we cannot deny the existence of learning
systems that perform their function as such. We
can observe how any corporation has access to our
personal information, both within and outside of the
school, in the era of Surveillance Capitalism (Zuboff,
2019). And how often is this done without consid-

approach this in and from a school that is formed

book , raised many of
the problems we face in our daily lives, particularly
the idea that we think we are dedicating ourselves
to one thing when, in reality, we are mere pawns in
something completely different. As Sloterdijk (1999)
pointed out and we will develop in the following
section, we face a future that is entirely controlled
by “techne,” and the school cannot present itself as
exempt from taking a stance or taking action. In fact,
currents that involve a completely new understand-
ing of the relationship between education, technol-
ogy, and the human being are emerging. We might

This question gets to the “biological” core of educa-
tion itself, because as humans, we are conditioned or
stimulated by a humanism, as Herbrechter suggests,
7
. In line with what Ricoeur establishes as “contributing
a wanting, a wanting-to-know, a wanting-to-say, a want-
ing-to-be; it frequently expresses a current of thought,
a tradition that, through it, strives for expression, for
expansion; within it resides a conviction, for which it
lives; all of this makes it something different from a mere

67
Filosofía, Artes y Letras
means needed to achieve it. Pedagogy today is much
more complex than sometimes we are led to believe,
and we insist on the importance of being aware of
what we want as educators (human-teacher) and
what we want to do with the school and its role with
new technologies. In the end: Pedagogy.
3. 
adaptation
Considering that education largely determines
human evolution, a good teacher, in a profound sen-
se, is, would be, or would signify having a *good
pedagogical ear*—that is, knowing how to listen,
interpret, and empathize; keeping in mind that tech-
nologies are amplifying the perspective of transhu-
manism, we should seriously address the production
of responses and what it entails for us: the need to
-
rious dimensions encompassed by the strong idea
of human enhancement.
At the outset, we believe it is necessary to begin

serve as our foundation. The conceptual plurality
of the term is undeniable, but within the school, we
could adopt an initial, straightforward terminolo-
gical approach: “The enhancement and development
of the human being through the implementation of
 Evidently, schools in the 21st
century should neither oppose this concept nor deny
its reality. However, this does not prevent us from
posing critical questions to help us discern and, most
importantly, move forward. For instance: What pe-
dagogical implications arise from the biotechnologi-
 Do we, as educators,
know or understand the perspectives of teachers


contribute to advancing civilization, for, as Luc Fe-
rry (2016) reminds us, “education is a serious ma-

change—a change that, by all accounts, surpasses
us. It is equally true that the implicit goal of trans-
humanism, to eliminate human limitations as its
“which tells us that we all have to learn to be good
humans. But if humanity disintegrates, humanism...

8
And insisting on the changes... Google’s main
function was to gather and organize human knowl-
edge; however, it has ended up knowing and inform-
ing us about our searches in exchange for the ability
to make those searches. In fact, AI algorithms are
becoming ubiquitous, and the use of algorithms in
education requires supervision to understand what
the limits are. It is undeniable that all of this must be
analyzed critically. Teachers cannot, and we should
not, abandon our role of questioning the uses of AI
and whether the collection and even sale of data is
more or less ethical. The solution to the change is
passed on to legislative change, as seen in a country
like Australia, which has prohibited the use of social
media for minors under 16 years old. What can we

In line with this, Hui (2020) perpetuates technol-
ogies as the dominant narrative, which, in the end,
is just a particular reworking of progress, a way to
relate the human and technology while prioritizing
a moment of such confusion and change that ev-
erything must begin by asking ourselves: what is

what is most important, we should not lose sight of
the fact that we are talking about what is human,


what Hanlon called “a struggle for the soul of profes-
sionalism” (1998, p. 50), a dispute over the meaning
of professionalism in our work as “teachers,” which
at its core, involves the indisputable issue of trust.
We should consider it essential to think and
imagine ways of life that coexist and interact with
technology in its current use. A pedagogy that even
Socrates, Plato, and Aristotle referred to when they
needed a methodology capable of achieving knowl-
edge. They postulated that it was necessary to be
aware of what we want, how we want it, and the
8

feels more stimulating.
68
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Even if you were to live three thousand
times ten thousand years, remember that
no one escapes the life they are currently
living (...) the present is the same for all,

what we leave behind—it all reveals itself
as ephemeral in the same way.
An assertion that undeniably reminds us that the
human being remains human, for it is clear (and we
argue here) that transhumanism implies improve-
ment—a kind of improvement that requires super-


-
tions that seem rhetorical but are glaringly absent.
We know, or perhaps we ignore, how to address the
implementation of these technological and even bio-
technological advancements effectively. This echoes
Ricoeurs (2021) idea of “the will to know
10
—when
we know what we want, then what is projected be-
comes possible; otherwise, it becomes incredibly

I may take the liberty, given that we are addressing
AI) to act. Thus, the question, now inescapable, is:
To what extent does studying teachers’ creativi-
ty help in developing effective pedagogical strat-

Which brings us to another question: How feasible
-
times, the data forces us to confront the harsh reali-
ty. For example, the PISA 2022 report indicates that
while many Asian countries have achieved notable
improvements in reading and mathematics, many
European countries have fallen behind in terms of
educational performance. Moreover, between 2018

10
. The will is not predetermined; intention becomes
determinant because it implies awareness, and from that
awareness, action is “made,” as Ricoeur argues, creating
a space for the feeling of power or possibility. Carrying
out an action depends on the real world that can be or
that we want to constitute. “The possible that I project
and the possible that I discover are stitched together”
(2021:68).
foundation, undermines deterministic arguments
against it and, above all, opens up potential avenues

remove human limitations, the potentiality of edu-
cation might appear to diminish. However, as Gaviria
(2024) argues in an article titled “Transhumanism

limited nor is eliminated by transhumanism. Gavi-
ria states: “A ‘human’ version of transhumanism is



Matrix” (1999) illustrate the essence of what we
are discussing. The real and previously mentioned
scenario of a teacher traveling to classical Athens
with her students without leaving the classroom—
or even interacting with a virtual representation
-
ilarly, the prospect of teaching alongside an AI that
becomes the ideal instructor, explaining Cartesian
thought as well or better than any human teacher,
makes it clear what we are dealing with: a transfor-
mation in the nature of education and human inter-

identities—chats, P2P networks, avatars, cyborgs,
and others—often lack a direct correspondence to

ways, these virtual worlds could be dismissed as
non-existent since they do not impact the tangible
reality. But clearly, this is not the case. A parallel
world, increasingly immersive and crafted by AI, is
blurring the line between simulation and reality. It
becomes progressively harder to differentiate be-
tween the real and the simulacrum. The individual
is truly free only when they can fully realize them-
selves without external obstacles preventing that
realization. A solid education plays a vital role in
this process, teaching individuals to respect and dis-

our role as educators becomes indispensable. There
is a maxim often attributed to Marcus Antonius
9
:
9
. From  volume 1 EDITUM.
2004. P.78.
69
Filosofía, Artes y Letras
serving the interests of the establishment. Vaccari
(2016, p. 311) states: “Despite its revolutionary and
disruptive rhetoric, transhumanist politics is funda-
mentally conservative”. We disagree with Vaccari,
as the essence of transhumanism depends—just
as Derrida
12
(1997) would argue—on the creative
meaning we assign to it and the way we implement
these technologies. In this sense, the words of Kurz-
weil, although exaggerated and always provocative,

We will increase control over our desti-

thought. As a result, by the end of this cen-
tury, the non-biological part of our intelli-
gence will be billions upon billions of times
more powerful than human intelligence
derived from biology. (2012, pp. 9-10)
Kurzweil (2005), along with gerontologist Au-
brey de Grey (2007), goes so far as to make bold
claims, suggesting that in the not-so-distant future,

be clearly eliminated. Moreover, they will serve as

enhanced could potentially live for 1,000 years
13
.
What is clear is that these issues must be addressed
in various forums, and, evidently, in our schools as

nor strong enough conviction to claim that we truly
understand them. And that is precisely what we are
exploring— in transhumanist times, does the same

Evidently, the tools presented by transhumanist
12
. Deconstruction seeks to make visible what has been
rendered invisible by the logos, which has previously dis-

the hierarchies imposed by the logos itself. Ultimately,
for Derrida, deconstruction represents a challenge: un-
covering what is hidden within discourse, concepts, and
even ideas.
13
. This follows from various opinion articles and inter-
views in https://byhs.eu/es/blog/el-futuro-segun-kur-
zweil/, https://byhs.eu/es/blog/el-futuro-segun-kurz-
weil/ , https://www.esquire.com/es/ciencia/a61150040/
humanos-singularidad-inmortalidad-raymond-kurz-
weil-ciencia-tecnologia-nanorobots-medicos/.
recorded—15 points in mathematics
11
and 10 points
in reading.
At this point, we consider that three basic sce-
narios emerge when proposing useful pedagogies
regarding our current focus:
-
edge of AI-driven applications that help enhance
their learning. This involves understanding how
they should be incorporated and applied in educa-
tional contexts.

different AI systems with a critical mindset. Pre-
-
perience, followed by hands-on practice.

granting them autonomy to work individually with
AI tools, allowing them to personalize their learn-
ing. This includes peer collaboration, experience
exchange, and implementation of AI applications.
What we cannot do in education is ignore—or
rather, underestimate—transhumanism. We believe
that the magic of education should surround our
-
sciousness (practice) so that education sustains it-
self under the principle of transformation alongside
the inevitable progress of technology. This should
be achieved within a “transhumanist-human” cul-
ture that never loses sight of the why and for what
purpose these advancements exist, ensuring that
human creativity remains at the center. If this is the
case, we can do nothing less than remain hopeful. At
the same time, we must consider certain theorists
who argue that transhumanism is merely an excuse
for a system that advances technologically while
simultaneously increasing control over individuals,
11
. On the other hand, we have studies such as those by Abbey
et al. (2024), which demonstrate that Computer-Assisted
Learning (CAL) programs have been particularly eective
in teaching mathematics. CAL, short for Computer-Assisted
Learning, is a tool designed to help educators better manage
the diverse learning levels within a classroom by providing
immediate feedback and tailoring content to the individual
capabilities of students.
70
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente

14
, an inter-
esting strategy, or evaluations like those proposed
by Lourdes Moran in educational innovations, under
the intriguing title “Evaluative Practices in Flipped
Classroom and Mobile Learning Contexts”
15
.
The fact that AI is set to transform the rigid, static
model should serve as a catalyst for change. With-
out a doubt, its contributions could be practically

but also the personalization of learning. Real-time
assessments would mean that students don’t have
to wait for grades or for a teacher to correct tasks or
exams; AI can facilitate more learning, highlight the
students weaknesses, and provide a personalized
approach, helping in the diagnostic process.
-

and Delgado (2024, p. 97) suggest, is the need for

part of the continuous professional development of
educators.” As Luckin (2020)
16
, a staunch advocate

(the black box of learning) how we learn best, or

where we excel.” The key question remains: Will we

We must consider principles like those of the
German philosopher Gabriel, who defends a post-
humanism focused on the meaning of thought and
asserts: True progress does not lie in the illusory ideal
14
. It involves preparing the topic at home that will be
covered in the next class, and then, once in class, present
-
ing what has been learned and working in small group
workshops on proposals and “assignments” set by the
teacher. This process serves as an evaluative tool for
what has been learned and worked on at home, followed

15
. In https://www.scielo.sa.cr/pdf/rie/v23n34/2215-
4132-rie-23-34-98.pdf or http://dx.doi.org/10.22458/
ie.v23i34.3152
16
. Extracted from an interview on the EPALE Blog
(Electronic Platform for Adult Learning in Europe):
https://epale.ec.europa.eu/es/blog/la-inteligencia-ar-
 Accesed De-
cember 7, 2024.
culture make it an almost moral obligation to re-
consider our approach. As Pedreño clearly states:

conventional evaluation systems”. Pedreño himself
(2023, p. 1) poses the question: Will we be the last

why we must not only raise certain questions but
also strive to answer them, using them as a founda-

practice. To begin, we must consider an educational
paradigm shift from the traditional binomial (teach-
er-student) model to a trinomial (teacher-AI-stu-
dent) model. AI—profoundly transhumanist in na-
ture—is not merely a passive tool but an active agent
that requires innovation in educational processes.
We understand that AI introduces a distinct value
beyond what we have traditionally implemented in
our pedagogies.
As you may have already begun to sense, the sig-

pedagogy emerging from it presents a vast array of
strategies. At this point, we must turn to Derrida and
deconstruct what we have traditionally understood
as pedagogy. As we mentioned at the beginning of
this section, we must emphasize the “about”—our
students must be thoroughly prepared not only to
use AI but to understand how to use it effectively.
The challenge, therefore, lies in developing a com-
plementary relationship between digital tools and
supervised educational environments. Gray-Lobe
et al. (2022) analyzed an educational program in
Kenya that successfully standardized this approach.
Its success was a direct result of effective imple-
mentation within a well-structured educational
framework.



controls are in place, and who will oversee these
-
swering these questions—or at least attempting
to—would ensure part of the meaning of pedagogy
that would be brought about by a transhumanist cul-
ture in schools. Perhaps it is time to fully embrace
71
Filosofía, Artes y Letras
some way, this fetishism toward technology, which
we could understand as an irreversible process, is
tempered by these types of postulates, along with
other critiques that we believe align with our stance.
We must discern those technologies are there to
help, but we should never believe that they alone
will grant us the much-desired Aristotelian “hap-
piness.” The pursuit of happiness will remain in-
herently human, even as we prepare our students
to avoid falling into the fatalistic phrase extracted
from the prologue of Gabriel’s book The Sense of
Thought:Technological Zombies.” This leaves us
with an open question and a profound metaphysical
inquiry: What can tame man, or towards whom or

In conclusion, we are still talking about choice,
freedom of choice, and human competence—unique-
ly human. This is why the importance of our work
as educators lies in preparing students. The educa-
tional key to a transhumanist school will continue
to revolve around the context, the person, and their
circumstances (and here, Ortega always seems to
reappear). These elements will be essential when

and/or dehumanization, as transhumanism posits
both the possibility of human enhancement as well
as … the possibility of destroying that very humanity”
(Martínez Díaz, 2021, p. 176).
We believe that the enormous potential of AI
in schools has been demonstrated, and it will re-
quire educators to adopt new modes of collabora-
tion between ourselves, students, and developers
to successfully implement these new educational
frameworks. We are creating a school, the school of
the present, the school of the future, but ultimately
a school with a pedagogy of high interaction, much
more personalized, where implementation and feed-
back will be continuous and essential. Heidegger
(1953) offered us some insights when he raised
questions about technology and the essence of tech-

Center in Jerusalem. The text was published in Die Zeit
on September 10, 1999, and translated for Revista Ob-

of transcending the spirit and the human being, but
in improving the moral and legal order in light of our
knowledge” (2016, p. 289). This would be an implicit
critique of that sentiment, and Gabriel suggests that
it will actually be quite the opposite. In the age of
knowledge, people will have less knowledge due
to exhaustion and a lack of sensitivity about what
to know, how to select it, and what to reserve for
themselves. This would be akin to a marketing pol-
icy in favor of AI, which claims to do it all, but this
is far from reality. As Gabriel points out, there is at
least one thing that AI cannot compare to the hu-
man being, which is that “AI is a model of thought
that corresponds to human thinking the same way
a map corresponds to its territory (...). Therefore,
computers never truly think.” (Gabriel, 2020,p. 76).
And within that boundary persists the hope of

so that, paraphrasing Sloterdijk
17
, the teaching im-
perative to become a better educator can truly be
realized. This opens the paradigm of human im-
provement, where pedagogy is framed within para-
doxical assumptions and evident tension. Our work
thus faces the dilemma of not knowing whether we
are teaching or developing, in the Kantian sense, and
consequently, whether it can strictly be considered
education. As Sloterdijk (1999, p. 18) argues: “Real
anthropotechnics then requires the human (edu-
cator) to understand how to intertwine elements
for the common good (Gemeinwesen) in the most
effective way (...) so that, under their direction, the
human park reaches an optimal homeostasis.
18
”In
17
. The ideas presented by Sloterdijk in his book Has de
cambiar tu vida: Sobre antropotécnica (2012), originally
published in German in 2009, suggest that humans are
motivated in their daily lives by practices through which
they attempt to become better or are urged to improve.

how they engage in these practices and the ways in which
they might enhance their lives.
18
. The conference was delivered at Elmau Castle, Bavar-
ia, in July 1999, during the International Symposium “Jen-
seits des Seins / Exodus from Being / Philosophie nach
Heidegger, part of the Elmau Castle Symposium series
on “Philosophy at the End of the Century” (Philosophie
am Ende des Jahrhunderts), organized in collaboration
with the Van Leer Institute and the Franz Rosenzweig
72
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
insofar as external goals gain more prominence than
the intrinsic purposes of education.
We are witnessing how the school has been dis-
integrated from its original model (as previously
discussed) in favor of AI and screens, with edu-
cational pragmatics transformed. This raises the
-


emphasize this throughout our article, but—new

education functions, or should function, holistically,
based on the integral formation of human beings
equipped with capacities such as self-management,
decision-making, critical thinking, dialogue, and
future projection. In this sense, Giroux (1990) al-
ready encouraged us in *Teachers as Intellectuals*

school—certainly identity-driven and meaning-ori-
ented, but above all infused with an ethical vision of
the world. This opens up the school as a fundamental
space for teaching and apprehending.
20
.
The recurrent Kurzweil
21
, insists on provoca
-
tion. In his book The Singularity Is Near, some of his
statements raise dilemmas for us. If we are part
of these changes, even if only as mere observers,
we are, in one way or another, contributing to the
reconstruction of the educational system. Does this

feeling of losing control—leads me to ask, more than

of the process, am I still the original, or have I al-

do is to make Derridas words my own: “If we were
not faced with this double task, which involves contra-
dictory gestures, there would be neither responsibility
20
. Apprehend captures the profound and distinct mean-
ing of the term learning: “To fully comprehend knowledge
in depth, to internalize it due to its vital importance for
human development, to make it one’s own, and to defend
it.”
21
. Excerpted, with some of my interpretation, from The
Singularity is Near online. -


highly relevant today. Regarding the question: “To

it, prepare a free relationship with it” (1994: 9). And
on the essence: “The essence of technology is not
technical at all” (1994: 9). From this standpoint, we

relationships between the new concepts and spaces
to be claimed, and, of course, new relationships that
will emerge.
4. 

states, facing “a new performative order, (), I am

school”-
plex space (context) that offers an endless array of
potential resources that either already contribute
or could contribute to development. I lean toward

school is that place or space that a community en-
gages with to transmit and transform knowledge;
ultimately, it is about preparing new individuals
who must integrate into social life with their unique
characteristics while always respecting different
ways and modes of living
19
Ultimately, a common
institutionalized space that prepares individuals to

its particular circumstances.
Therefore, school is history, culture, ideology, ex-

that we wish to highlight: school is “that place where
students are inspired through contact with goodness,

questions of existence arise; a creator of meaning for
one’s own life and shared meanings that enable life
in democracy” (Ibáñez, Limón, and Ruiz, 2022: 60).
Thus, we start from the hypothesis that all the char-
acteristics of a teacher come into play in their pro-
fessional practice. Our hermeneutic analyses have
concluded that public discourse neglects the debate
on what constitutes a good teacher, and this occurs
19
-
terpretative hermeneutics of the author.
73
Filosofía, Artes y Letras
-

you are human (2019: 9). A phrase we recognize
as a standard online subscription prompt, requir-
ing us to prove we are human—something so nor-

on it. Clearly, this brings us into a discussion about
how technology and AI, from the web’s perspec-
tive, question our presence as human or not. These
are new identities, we insist, that already exist but
lack epistemological awareness and anthropological
consciousness.
Exactly—identities and new relationships are
what we need to talk about, and we must do so with

-
humanism itself (as a technical complex), propos-
es profound changes. Our proposal stems from the
reality that we coexist with these transformations
daily in our educational institutions. Understanding
the biases of the technology we interact with is not a

A society that once viewed the internet as a path-
way toward highly articulated connections and new
methods of creating meaning is instead “denied
deep thinking, and drained of enduring values. But
-
ing and become conscious participants” (Rushkoff,
2010, p. 10).
Exactly—either we begin addressing this now,

taking the necessary measures, or the machines
will shape the future for us. The identity of the new
educator should align with principles such as those
expressed by Salman Khan: “If we use technology
well, we will have fewer classrooms where children
feel lost or bored”.
23

transformed many aspects of education, and we, as
educators, face these new challenges with an initial
23
. From BBC News World in https://www.bbc.com/mun-
do/articles/ckrl3ep40dro. Accesed 15/12/2024.
nor decision, but [simply] a programmatic machine”
(1997,p. 8).
Thats right, and I’m sure neither you nor we
feel—or at least settle for being—machines, but
rather the opposite. This calls for, perhaps even
more forcefully, the role of responsible educators,
if I may say, educators with a capital letter. The hu-
man element remains present, and we are witnesses
to it, serving as guarantors and managers of the
classroom. At the same time, we can ask ourselves,
as a group of both teachers and teacher-students,
what kinds of improvements are ethically accept-
able, as Sandel (2015), Habermas (2012), Gaitán and
Jaramillo (2022) suggest, or whether the type of
optimization and improvement sought would blur
the human condition in its basic attributes of re-
sponsibility and the free exercise of making choices
in life, particularly in terms of our own educability.
It is not about waging a battle against wind-
mills—named , among other
things—but rather about evolving alongside it, add-
ing value that shapes us as professionals. To illus-
trate this point, Wineburg  (2016) conducted
a study revealing the striking fact that 82% of U.S.
high school students were unable to distinguish fake
-
cient informational literacy. An even more alarm-

of ten young people aged 18 to 20 (90%) reported
preferring to obtain information and reading ma-
terials online, while two out of ten (20%) admitted
uncertainty about whether they could trust the web;
nevertheless, they continued to consult the same
sources
22
.
We trust in the “obligatory” obligation to make


we relate to one another. To illustrate this, Braidotti
22
. Taken from the newspaper “El Día” Los adolescentes

https://www.eldia.com/nota/2017-10-9-3-49-54-los-
adolescentes-y-sus-modos-de-leer-entre-el-papel-
y-las-pantallas-informacion-general. 2017. Accesed
14/12/2024.
74
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
commitment to rethinking our teaching role—a role
that requires us to adapt our professional identities.
The following points illustrate some of these nec-
essary adaptations:
Facilitators of personalized learning
Integrators of technology
Mentors of digital ethics
Collaborators in the creation of digital content
Continuous researchers
Promoters of creativity and critical thinking
Mentors and preparers
Evaluators of digital competencies
Promoters of the educational mission
Liberating teaching from mere instruction

Teaching as dissent
Educating through care and connection
The answer might involve asking: What tasks
can only be carried out by humans, and what does

the answer could lie, as we have suggested earlier,
in “being conscious of a common goal and being in-
terested in it” (Biesta, 2017, p. 47).
This brings us back to neo-existentialist
24
ques-
tions—issues that, in some way, diverge from
transhumanism—because today the question of
education (as guidance, model, and example), com-
munication (as exchange among equals), and hu-
24
. And in reference to education, it has to do with re-tak-
ing, conquering the essence of human relationships,
thinking “simply” about life as an essential element of
learning. A pedagogy of the integrative process is en-
visioned and pursued, oriented toward the life of the
learner—ultimately, preparing for the world of life. This
is the classical version and the ideal to pursue: that of a
subject (the learner) facing the world and their position in
it, in order to achieve a total understanding of the world.
manity remains essential. For this reason, the role
of the educator continues to be indispensable: pre-
paring to discern the non-human dimensions of the


future. These coordinates constitute the necessary
assumptions underlying our work.
This is where a large part of the existential truth
lies, which is why we take on the responsibility of

from the awareness that the educator, in their own
way, contributes not only to meaningful learning but
also to developing and expanding a “strange” and
estranged present. Once we are situated here, we
should ask ourselves: how can we differentiate the
work of an educator from that of a machine (AI) or a

because it marks not only a biological difference but
also a procedural one. This is what we believe from
these lines, and this is what we will defend, because
perhaps the how is a more important question than
we might think or imagine.
A teaching role should involve bringing four key
concepts to the table—freedom, equality, respon-
sibility, and choice—which must be developed and

principles that the integrative and identity-shaping
-
telligence is situated. The freedom of the learner,
and to a lesser extent that of the teacher (whose role
is to mediate and ensure), must safeguard against
the algorithms of certain programs—entirely inten-
tional by design—undermining the freedom to know
and, consequently, the freedom to choose.
The exit from a passive mode of existence and
the entrance into one that radiates activity” (Sloter-
dijk, 2012, p. 253) would mark the new era. What is

our own identity and reality will be exposed, as
argued by Bauman (2003, 2013a) and Habermas
(2005), among others. “The postmodern condition
proclaims pluralism, difference, the heterogeneity of
perspectives, and casuistry” (Bernal Guerrero, 2012,
75
Filosofía, Artes y Letras
by “Yes to engineering for the mind and body.” This
slogan clearly summarizes our transversal propos-
al and situates transhumanism within the specu
-
lative imagination associated with enhancement.

1989, and indeed, new relationships position us at
least to conceive of it as “someone who, by virtue of
the use of technology, cultural values, and lifestyle,
forms an evolutionary bond.” And that is, or would
be, the great difference between the human and the
non-human—the conscious and assertive sense that
we are human, the interlocutors and guarantors of
that. It is necessary, as we point out, to remember
that the richness of AI, its incalculable appeal, lies in
the fact that it allows us to communicate, learn, and
ultimately interact with other human beings who
are making the same use of freedom and resources
as we are—a meeting place.
-
work, emerges where, as Gabriel (2020) notes, “we
will never be able to replace the Black Forest with

to the territory” (p. 85). This is not a matter of com-
parison but rather of recognizing that technoscien-

and digitalization—must ultimately be implemented
within schools, with educators serving as guaran
-
tors that these processes deepen understanding,
foster development, and prepare individuals for a
better life. In this respect, Martínez Díez (2021),
in Humans, Simply Humans: Challenges of Trans-
humanism, underscores this intermediate point
we have referred to—one that education cannot
overlook. For instance, would becoming transhu-
man enhance factors such as memory, health, and
well-being, thereby making us more educationally

Clearly, we are living in an era of change and
adaptation—an era in which we must embrace the
strong, and often neglected, words and ideas that
Easterling (2014) presents in Extrastatecraft: “Some
of the most radical changes in the globalized world

cited in Berardi, 2021, p. 63). Refusing applications
p. 27). Equality of opportunity must be pursued
while ensuring fairness for all; and lastly, though by
no means least, responsibility—especially in times
of complexity—requires establishing clear criteria
for when and how the use of AI is appropriate in
academic work and educational projects.
In fact, the European Council itself established

-
tives are particularly interesting: “... Ensure that AI
respects fundamental rights (freedom, equality, jus-
tice...)” and “Ensure a trustworthy and responsible
use of AI.” In this regard, although earlier, Habermas
envisioned a world of possibilities, proposing: “the

-

moral be erment.” (Habermans, 2005, p.164). The
moral, the social—terms that clarify the distance
between human capacity and that which emanates
from emerging technologies. We fully agree with
Hottois (2013, p.179): “I do not conceive of blind
and irresponsible optimism,” nor is it about oppos-
ing certain Enlightenment ideals such as freedom,
solidarity, rationality, progress, and integration.
25
The following statement comes to mind: “No to
the engineering of the mind and body
26
, followed
25
. While we are not going to focus on this, it is worth
highlighting that as a process, it inherently involves a
whole set of programmed and structured intentions,

from human awareness.
26
. “By physically altering or enhancing the human brain
(p. 42). Excerpted from Converging Technologies for the
European Knowledge Society (CTEKS). Unlike in the U.S.,
Europe emphasizes that technologies should respond
to the rhythms demanded by society itself, rather than
the other way around, as this could mean an advance-
ment... beyond our possibilities. This perspective has
led, since 2003, to the creation of a group of experts in
“prevention of new technologies” in Europe. In its CTEKS
report, the European Group of High-Level Experts pro-
motes research in areas that are highly valued, with the
hope of initiating technological developments in the de-

through convergence is considered desirable, with four
key areas, the second being: “Education with applications
such as invisible knowledge spaces, learning objects, and
intelligent environments.”
76
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
5. Conclusions
We have concluded the previous section, which
motivates the start of this conclusion, and the ques-
tion becomes decisive. As we said, knowing how to
ask involves a sense and, above all, a perspective. In
the era of transhumanism, technological advances,
the age of screens, and especially AI, some questions
could and should serve us. As “The one who asks
is the protagonist, they move the action forward,
unlike the one who memorizes, who is merely a res-
ervoir, a container of data.” (Torres, 2013). And in
the case at hand, it could help us ask: As educators,

You may agree, or at least we like to think so,
-
gy. Its profound impact and repercussions were so
powerful that it continues to create a strong myth-
ological source, such as the myth of Prometheus,

challenging divine power. In a way, this seems to be
happening again, but now with AI. It is undeniable...
As AI lights the paths toward progress, it also casts
shadows. And here, a pedagogy of the concept28
becomes necessary, understood as always starting
27. In reference to Consoli’s (2015) distinction between
“good repetition” andbad repetition,” the former refers
to that which is repeated with the purpose of improve-
ment—to generate the necessary transformations that
foster progress in ethical, human, and social dimensions.
The latter, conversely, represents the type of repetition
often perpetuated in schools: practices that, rather
than enhancing learning, contribute to stagnation or

(2012) invitation to a “secession from custom,” which
he describes as an “exercise in ethical differentiation,

of life and choose the shore as their place of residence” (p.

embody such an ethical secession—embracing trans-
formation in the name of coexistence and technological

28. Here, we pick up on the strong idea from Deleuze and
Guattari (1997): A pedagogy of the concept that itself
creates an event, as it fully engages with the problem
at hand. One of the main characteristics of Deleuze’s
thought is that “it always begins with the question.” A
pedagogy of the journey, identifying problems and com-
ponents, learning from them, and daring to engage with
new concepts and conceptions.
and digital platforms is no longer a viable option,
and what it means to be human is no longer deter-
mined in isolation, but through a communion and
performative interaction with the non-human. From
this intra-relationship, we must recognize the emer-
gence of intra-action, which constitutes the condi-
tion for personalized education on digital platforms
(Grinberg & Armella, 2023). This perspective does
not stem from blind or irresponsible optimism but
rather from a conscious and critical awareness of
our current reality.
The focus of transhumanism lies in procreation
amid the natural and technological risks that threat-
en the future of human progress. Anticipating and
analyzing the risks associated with human self-tran-
scendence is therefore an essential imperative. We
must not only foresee these risks but also address
them—acknowledging that they cannot be resolved
through outdated solutions or nostalgic returns to
the past. Instead, these challenges demand the re-

technologies, adapting them to the here and now
we inhabit.
Ultimately, education must become a space of
convergence and innovation, fostering transforma-
tive experiences. Within this new context, educators
must act as collaborators, lifelong learners, mentors,
and evaluators of digital competencies. The educa-
tor assumes a pivotal role in preparing students

-

us, then, is the enduring human capacity to question,
to embody something akin to Plato’s vision of the
philosopher-king: the reinvention of the school as a
better place, a space for creation, and—above all—

to be done.
77
Filosofía, Artes y Letras
security. As Buchanan and McPherson (2019) warn,
the developers of educational technologies have

are witnessing a shift in public education from a
system controlled democratically to one designed
and directed by corporations” (para.2).
We are talking about questions and trying to
suggest rather than impose; an imposition that, in
times of immediacy, seems to appear so often, and
it is precisely now, in the face of the immediacy of
the response, when the pause and “the question of
technique” posed by Heidegger (1949) in his Bre-
men lecture becomes more necessary than ever.
In this context, Yuk Hui (2020), in the preface to
Fragmenting the Future, references Dussel, spe
-
-
der to learn. How is it possible to automate certain
educational processes without leaving important
decisions and control/measurement in the hands

without falling into indiscriminate use through al-

course... Does something as invisible as “the virtual”


It is clear that we are stepping into a realm of
intellectual emotions, bordering on the question
raised by Klein (May 13, 2020) in an interview,
where she expressed her concern about how virtual
education could overlook the contextual realities of
the learner and eliminate one of the fundamental
pillars of any educational analysis of the student:
context. These issues undoubtedly present a new
challenge accompanying transhuman times and an

2023, the North American Human Rights Organi-
zation revealed how an AI, through an algorithm
from the World Bank, was denying aid to the most
disadvantaged families due to a biased interpreta-

Crawford (2022) reminds us that algorithms can

simplify and, above all, magnify their work. This is
especially true because machine learning systems
from the question as a critical need for thought and
creativity. And, as we can’t help but recall Lyotard
(1988) in L’Inhuman: Causeries sur le temps, leading
us energetically toward the promotion of creation.

Creating the necessary space between the school
and all that remains to be accomplished constitutes
not only a pedagogical challenge but also the es-
sential condition for a renewed anthropogenesis.
This, in essence, has been the guiding thread of our

hope in and through the school—to assume, to un-
derstand, to know, and ultimately to cultivate the
competencies that enable the empowerment and
shaping of a more humane subject. Such improve-
ment depends on questioning, for the questions

or points of departure for new inquiry—evoke the
enduring myth of Prometheus. Indeed, “the future
of our civilization will depend, nothing more and
nothing less, on our degree of involvement” (Sadin,


The answer seems clear: the measure of success
lies in the extent to which educators can recognize
and value the potential of practical competencies
and technological tools—and, why not, embrace
the ideal of the victory of knowledge by escaping
ignorance. Every educator faces a noble Promethean
task, for learning itself has become an existential
imperative demanded by the present condition. Are
-
gard, the works of Carr (2011), Carter (2017), and
Aragón Estrada (2019) provide valuable perspec-
tives. Approaching the issue with both existential
and practical-metaphysical caution reveals that few

of information proliferation and response imme-
diacy, both of which profoundly shape educators
today. Nevertheless, we must not overlook the risks
inherent in the automation of decision-making pro-
cesses through AI—risks such as excessive dele-
gation of judgment, algorithmic biases that distort
educational outcomes, and threats to personal data
78
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
warned us: Kairós (doing things well) against speed,
Chronos. Or, as González Martín et al. (2021, p. 56)
suggest, “sound and silence, stillness and action, [only]
in an adequate proportion.
Education within formal settings plays a cen
-
tral role in the new construction of emerging times.
This, in many ways, constitutes the central theme
for those of us who assume the responsibility of ed-
ucating—without denying technological advance-
ments, the potential risks they entail, or the inevi-
table transformations they bring. We insist on this
awareness, conscious of the complex and, indeed,
complicated context that will inevitably contribute
to the production of meaningful and effective learn-
ing, radiating an “odd” present—a time of crisis. As
Koselleck (2002) describes it, a state of agony, per-
haps, both of our hypotheses and of our experiences.
What impact do these new spaces we are entering

and his meditation on “that place”:
The Khôra is neither “sensible” nor “intelli-

ambiguity declared by Timaeus manifests
itself in another way: the khôra seems at
once to be neither this nor that, and yet to
be both this and that at the same time (Der-
rida, 2011, p. 16).

teachers in the effective use of AI technologies—a
role that has become the central and foundational
axis of education—where the khôra in its Derrid-
ean sense transforms into a pedagogical function
never previously conceived. The compelling idea
that transhumanism represents a branching of
change, perhaps its most sophisticated form, aris-
es not because it was absent from our imagination,
celerate our daily activities have gained renewed rele-

This text aligns with a broader current of thought that
includes works such as Tom Hodgkinson’s The Idler: A
Praise of Laziness (2005) and  (2008). In
this spirit, we might begin by asking: what does it mean
today to “waste time,” and, more provocatively, where

are designed to generalize, and we know the con-
sequences that this entails.

are not autonomous, rational, nor capable of dis-
cerning anything without extensive and intensive


(Crawford, 2022, p. 29).
It is clear to us: AI is not neutral, as we announce
and remind ourselves as a conclusion. In liquid times
(Bauman, 2007), education is one of the essential
processes to improve human existence. We should
leave open the potential possibility that AI could
function as an agent, but an agent integrated into
a social and, therefore, educational system that
will depend on the intentions of the true intention-
al beings par excellence, which are humans. This
opens the door to a posthumanism that approaches
transhumanism with a critical perspective on the
implications of the intersections between human
beings and technology, with the sublime intention
of improving humanity.
We began the article by questioning the critical
capacity of our youth in the face of so much informa
-
tion, while raising the important question of what to
do. Its crucial to recall the words of Polanco López
(2011, p. 223), who asserted without a doubt that:
The teacher is the most important person in the
task of acquiring those management skills.” In short,
it is a matter of responsibility and critique. For a
future educational renewal, it is necessary to ask:
What educational model should be developed where

from where should we establish this educational
-
tices, since it remains unclear who or what we are

others, promoted slowness as a fundamental con-
dition for the further development of critique and
creativity. We could talk about a pedagogy of the
snail
29
in response to the speed of AI, as the classics
29
. Inspired by Gianfranco Zavalloni’s 2008 work of the
slowness and the need to de-
79
Filosofía, Artes y Letras
but because formal and epistemological limits once
prevented its realization.
In this sense, AI and its allied technologies trace
an anthropomorphic path that seeks to ascribe hu-
man attributes to machines, ultimately alleviat-
ing our limits as teachers and educators. Yet our
conviction remains to avoid over-attribution, to
maintain equilibrium—to achieve, symbolically, a
stable humanist stance capable of integration. The
objective is not imitation but critical and construc-
tive implementation of these advances, which must
undoubtedly be treated as such. The notion of AI
as “a universal technical principle” would neither
be desirable nor defensible; rather, the inviolable
respect for human dignity must consecrate our ped-
agogical practice.

intelligence responsibly, with the clear purpose of
enhancing both teaching and learning experiences.
Despite persistent anxieties, must we really insist on
preserving a dichotomy between them and us-
lowing prominent thinkers such as Yuk Hui (2020),
we are prompted to ask:  To refuse
this question is to diminish ourselves, to curtail the
possibilities that emerge from imagining a world
that has already arrived and that now demands to
-
lenge of our time.



discover this interweaving in school spaces
30
, and
understand how and with what depth, a rhizome
is being formed in the purest “Deleuzian” style of
a logic opposed to the root-lateral one, instead of

30. We prefer to talk about spaces and not places, be-
cause, as it is often said, the school, through new tech-
nologies, has become a space—a mere stage, following
García (2015: 33)—where various transformations take

contrast to the “place” where one is welcomed (Auge).
proliferating without any hierarchy.
31

could be seen, analyzing the different connections
that would detach as we name like social connec-
tions and links with technologies with their historic
processes from long terms to the immediate ones.
In short, we are talking about a school to rethink
ourselves in a different way, why not, a new human
condition in which Arendt
32
would surely accompany
us, urging us to problematize a deep cultural process
that inevitably questions the what and why of the
school. It would be about paying attention to what
we think and do in order to perceive those new cat-
egories that are already organizing our lives and the
lives of our educational institutions. And we truly
believe that maybe, as never before, we might feel

the human capacity to adapt these technological
potentials. Sloterdijk asked in Norms for the Human
Park, and we raised it in the presentation, “What is

(1999, p. 11). The real value lies in impacting the
human perspective of our educational work; this
is the true value, the Promethean effort. A symbol
of the painful and militant heroism of all human

6. 
Abbey, C., Green, E., Mo, D., Lai, F., Bai, Y., Zhang, L.,
Bianchi, N., Ma, Y., Feng, Y., Clark, T., Fafcham,
L., y Yang, S. (2024). The effectiveness of Ed-
Tech on student learning outcomes in China:
A systematic review and meta-analysis. -
puters and Education Open, 6, 100161. https://
www.sciencedirect.com/science/article/pii/
S266655732400003X
31
. In line with the introduction of Deleuze and Guattari
in A Thousand Plateaus: Capitalism and Schizophrenia
1997, 9-32.
32
. To give human existence amidst the ever-changing
transience of the world. It is there that we must place
ourselves, at the point of a present that helps guide our

and challenges. As Arendt says, “Human existence would
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Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica
mildred.alpizar.alpizar@una.ac.cr
https://orcid.org/0000-0003-4466-2164
Priscilla Carranza-Marchena
Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica
priscilla.carranza.marchena@una.ac.cr
https://orcid.org/0000-0002-0742-7328
Fecha de recepción: 22-4-2025
Fecha de aceptación: 4-11-2025
Resumen
Esta investigación cualitativa con enfoque exploratorio se planteó como un medio para dar voz al
estudiantado del Bachillerato en la Enseñanza del Inglés (BEI) en condición de rezago, que, al ser
una minoría en relación con el resto de la población, no cuenta con mecanismos inmediatos para
resolver su situación. El objetivo principal fue analizar la incidencia de diversos aspectos en el
fenómeno del rezago estudiantil en el BEI de la Universidad Nacional. Se presentan y analizan los
factores socioeconómicos, académicos e institucionales que inciden en el rezago a partir de los datos
recopilados mediante tres técnicas de investigación: a) grupo focal, b) entrevista en profundidad
y c) cuestionario. Los resultados evidencian los factores y las razones que, según la población,

de caso concluye con dos posibles soluciones para atender a esta población discente, a saber: a)
implementar un programa de mentorías y acompañamiento como preparación para la población
en rezago y b) revisar la metodología utilizada para la programación de los horarios de los cursos.
Palabras clave: condición, deserción escolar, educación, enseñanza superior, estatus socioeconómico.

This qualitative research with an exploratory approach was designed as a means to give voice to
the students of the Bachelors Degree in English Teaching (BEI) who are experiencing academic lag.
As a minority within the broader student population, they lack immediate mechanisms to address
their situation. The main objective was to analyze the impact of various factors on the phenomenon
of academic lag among BEI students at the National University.

academic lag, based on data collected through three research techniques: (a) focus group, (b) in-
depth interview, and (c) questionnaire. The results reveal the factors and reasons that, according
to the participants, affected their learning process and led them to fall behind academically.
DOI 10.15517/bw1n8x16
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-No 2025
Educación
85
Mildred Alpízar-Alpízar, Priscilla
Carranza-Marchena
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
86
1. Introducción
El rezago puede presentarse en cualquier nivel
educativo, ya sea en primaria, secundaria o educa-
ción superior. Esta investigación analizó la inciden-
cia de diversos factores en el rezago del estudian-
tado que cursa el Bachillerato en la Enseñanza del
Inglés (BEI) de la Universidad Nacional (UNA), Sede

quienes se encuentran en rezago con respecto al
año de inicio del plan de estudios.
El bachillerato mencionado está acreditado por
el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación
Superior (SINAES); por tanto, se somete de manera
continua a procesos de autoevaluación. Reciente-
mente, dicho proceso concluyó y la carrera fue rea-
creditada por un periodo de cuatro años. En Costa
Rica, el rezago ha sido objeto de diversas investiga-
ciones. El  (2017) señala que,
de acuerdo con la información proporcionada por
las universidades estatales, “los tiempos promedio
de graduación son razonables, pero solo la mitad de
cada cohorte de nuevo ingreso logra terminar una
carrera” (p. 60). Es decir, el rezago podría ser una
de las razones por las que no se gradúa el cien por
ciento de cada cohorte de nuevo ingreso.
El plan de estudios del BEI es compartido en-
tre la Escuela de Literatura y Ciencias del Lenguaje
(ELCL) y la División de Educología (DED) de la UNA.
La ELCL imparte la parte correspondiente al idioma,
mientras que la DED se encarga del componente pe-
dagógico. Este programa tiene una duración total de
cuatro años y requiere la aprobación de 144 créditos
para optar por el grado. Al tratarse de una institu-
ción estatal de educación superior, los presupuestos
son limitados; por esta razón, en el primer ingreso
a la carrera se habilitan únicamente 60 cupos, aun-
que la demanda pueda ser mayor. Esto implica la
The case study concludes with two possible solutions to support this student population: (a)
implementing a mentoring and support program to assist students experiencing academic lag,
and (b) reviewing the methodology used for scheduling courses.
condition, dropout rate, economic conditions, education, higher education.
apertura de dos grupos por cada curso del primer
año. No obstante, debido al rezago, el número de
estudiantes por cohorte varía.
Camargo y Figueroa (2014) sostienen que no solo
es necesario implementar una estrategia orientada
a la permanencia en la educacn superior, sino tam-
bién “congregar a los diferentes estamentos univer-
sitarios (estudiantes, profesores, administrativos)
en torno al desarrollo de estas” (p. 37), dado que se
trata de un tema que concierne a toda la comunidad
académica.
Minimizar el rezago en la educación superior
constituye un aporte a los objetivos de la Agenda
Educacn 2030, al procurar la mejora de la calidad

puedan representar obstáculos y, de este modo, ga-
rantizar oportunidades para toda la población. Costa
Rica forma parte de las iniciativas internacionales
orientadas al fortalecimiento de los sistemas edu-
cativos. El  (2017) distingue
entre estudiantes activos con rezago y estudiantes
irregulares con rezago, quienes se mantienen matri-
culados, con alta o mediana carga académica, pero
no logran graduarse.
2. Marco Teórico
2.1. Rezago universitario

información sobre el atraso, el rendimiento acadé-
mico y el tiempo de prolongación de los estudios
en relacn con el momento de la inscripción en un
plan de estudios determinado (Fiegehen, 2005 y
Vera-Noriega et al., 2012). En el caso de las univer-
sidades estatales costarricenses, la mayoría de los
programas de bachillerato tienen una duración de
cuatro años o de ocho ciclos lectivos.
87
Educación
2.3. Reprobación y repitencia
Aunado a las condiciones de rezago y deserción,
es importante destacar la incidencia de la reproba-
ción y la repitencia. Una persona estudiante puede
reprobar un curso, un año o, en menor escala, un

al rezago en el aprendizaje; es decir, avanzará en
desventaja con respecto al resto del grupo.
En el caso de la repitencia, al reprobar un nivel
o un curso, la persona discente deberá repetirlo, lo
cual podría o no derivar en una situación de rezago.
En la educación superior, la repitencia no implica
necesariamente ingresar en condición de rezago, ya
que la población estudiantil universitaria podría, en
algunos casos, asumir una mayor carga académica
y así recuperar el tiempo perdido, siempre que la
malla curricular del plan de estudios lo permita.
Asimismo, la población estudiantil tiene la po-
sibilidad de matricular una cantidad superior de
créditos a la establecida para un ciclo lectivo cuando
los cursos reprobados no poseen requisitos ni co-
rrequisitos. Esta opción le permite evitar o reducir
la probabilidad de entrar en condición de rezago.
2.4. Aspectos personales
Diversos autores coinciden en que las causas del
rezago a nivel universitario, que posteriormente
pueden derivar en deserción, se relacionan con fac-
tores personales del estudiantado (Velázquez y Gon-
lez, 2017; Mora, 2017; Camargo y Figueroa, 2014;
Rodríguez, 2013; Núñez, 2006; Fiegehen, 2005, entre
otros). El rezago y el abandono pueden ser conse-
cuencias uno del otro; si se presenta la repitencia de
un curso, es muy probable que el estudiantado entre
en condición de rezago, y esta podría ser una de las
razones que lo conduzcan a abandonar sus estudios.
De los Santos (2004) analiza los fenómenos del
rezago y el abandono como un solo proceso e incor-

como la relacn entre los estudiantes que ingresan
a un programa y los que logran concluirlo exitosa-
mente. El autor subraya que en dicho proceso inter-
Por tanto, el estudiantado que no proyecte la

lapso se considera en condición de rezago. Es im-
portante señalar que los programas de estudio en la
educación superior estatal, en su mayoría, incluyen
prerrequisitos, requisitos y correquisitos. Esto im-
plica que, cuando una persona estudiante reprueba
un curso, al impartirse de forma anual, existe una
alta probabilidad de que se retrase en la carrera
y, en consecuencia, entre en condición de rezago
universitario.
2.2. Deserción
En el ámbito de la educación universitaria, el
concepto de rezago se asocia frecuentemente con
el fenómeno de la deserción, dado que los atrasos en
el tiempo estimado para concluir un plan de estudios
pueden derivar en abandono o deserción académica.

“el retiro voluntario del estudiantado de la institu-
ción sin completar el programa académico en que
estaba matriculado y que durante dos años consecu-
tivos no se matriculó en ningún curso ni se trasladó
a otra carrera impartida por la institucn” (p. 4).
-
de originarse por diversas causas y presentarse de
manera voluntaria o involuntaria; es decir, puede
deberse a factores personales o a circunstancias ex-
ternas a la persona estudiante. En todo caso, el reza-
go constituye un indicador de una posible deserción,
ya que ambos fenómenos comparten características
comunes, como la disminucn en la asistencia, las

cursos matriculados y la reprobación reiterada.
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
88
productivo asistir a clases, ya que cuenta con todas
las facilidades para acceder a la educacn” (p. 32).
Si el estudiantado debe trabajar para sustentar
sus estudios, esto podría tener como consecuencia
que se atrase, entrando así en rezago; Mora (2017)
indica que “ejercer una actividad laboral al tiempo
que se estudia se considera un factor condicionante
de rezago y deserción puesto que cada una de estas
-
ciente para obtener excelentes resultados” (p. 213).
-
démico discente, no solo por el aspecto económico,
sino también por el respaldo que pueda brindar; con
respecto al nivel social de la familia, si los miembros
del núcleo han estudiado podrán comprender las
situaciones que el estudiantado enfrenta. Veláz-
quez y González (2017) mencionan que las relacio-
nes sociales del estudiantado son determinantes
para lograr una integración académica adecuada; en
caso contrario, la persona puede sentirse excluida o
que nunca logre incorporarse al nuevo tipo de vida
la cual “supone un proceso de adquisición y adap-
tación a nuevos códigos culturales y simbólicos”
(Canales y De los Ríos, 2009, p. 17). Por lo tanto, la
trayectoria académica familiar es fundamental para
comprender la situación estudiantil universitaria.
2.6. Aspectos académicos
En primera instancia, el profesorado debe estar
capacitado para adaptarse a los distintos estilos de
aprendizaje y enseñar de acuerdo con ellos. El cuer-
po docente asume una gran responsabilidad, pues,
-

tiene en cuanto a los procesos de aprendizaje dentro
del centro educativo” (p. 124).
El profesorado debe ser consciente de que su des-
empeño puede favorecer o afectar el rendimiento
del estudiantado. En este sentido, “el docente debe
ser un motivador positivo a través de sus propias
actitudes y métodos didácticos utilizados dentro del
aula, que además favorezca los sentidos de integra-
vienen factores individuales, familiares, sociales,
institucionales y de desempeño, los cuales, por su
naturaleza e interacción, deben analizarse de ma-
nera integral, dada la multiplicidad de causas que
inciden en ellos.

en cuatro grupos: las externas al sistema de edu-
cación superior, las propias del sistema e institu-
cionales, las causas académicas y las de carácter
personal del estudiantado. Por su parte, Castaño et
al. (2004) incluyen entre los factores individuales
la edad, el género, el estado civil, el entorno fami-

la incompatibilidad horaria con actividades extraa-
cadémicas y las expectativas no satisfechas. En el
ámbito académico, el autor considera determinantes
la orientación profesional, el tipo de colegio de pro-
cedencia, el rendimiento académico, la calidad del
programa, los métodos de estudio, el resultado del
examen de ingreso y la insatisfacción con el plan de
estudios, entre otros elementos relacionados con el
desempeño y la carga académica.
En cuanto a los factores institucionales, ambos
autores mencionan la estabilidad académica, las be-

universitarios, el contexto político y social, así como
el nivel de interacción entre docentes y estudiantes.
Núñez (2006) destaca, además, la relevancia de la
edad del estudiantado como un factor que puede


2.5. Aspectos socioeconómicos
Diversos estudios indican que el estudiantado
tiene éxito académico si cuenta con recursos eco-
nómicos para hacerlo; esto tiene que ver con los
elementos personales (asimismo relacionados con
la familia y el entorno social) e institucionales. Una
persona discente puede presentar bajo desempeño
académico cuando tiene otras preocupaciones más
que obtener buenos resultados en el estudio. Gonzá-
lez (2002) sostiene que, cuando se poseen los recur-
sos necesarios para estudiar “será más atractivo y
89
Educación
En el caso de la Universidad Nacional (UNA), esta
debe garantizar la asistencia socioeconómica a la
población estudiantil que lo requiera. Velázquez
y Gonlez (2017) señalan que “la permanencia
escolar está asociada a factores protectores en el
contexto del alumnado de bajos recursos” (p. 122).
La UNA cuenta con el Departamento de Bienestar
Estudiantil, encargado de la gestión de becas que
pueden otorgarse por condición socioeconómica,
rendimiento académico o participación en activi-
dades universitarias, entre otros criterios. Toda
persona estudiante puede solicitar estas ayudas;
quienes lo hacen por motivos económicos deben so-
meterse a un estudio socioeconómico que permita
valorar sus características personales y familiares,

rechazo de la beca.
Además, el sistema de educación superior cos-
tarricense debe ofrecer otros tipos de apoyo que
fortalezcan la integración y formación del estudian-
tado. En la UNA, la Vicerrectoría de Vida Estudian-
til (VVE) es la instancia encargada de promover el
desarrollo integral de la comunidad universitaria y,
para ello, dispone de diversos departamentos, entre
ellos Bienestar Estudiantil, Orientación y Psicología,
Promoción Estudiantil y Salud.
3. Ruta metodológica
3.1. Paradigma
Esta investigacn se enmarca dentro del
paradigma naturalista, cuyo propósito fue compren-
der, desde la perspectiva del sujeto y mediante un
enfoque cualitativo, los aspectos que inciden en el
rezago universitario. El paradigma naturalista, se-
gún Barrantes (2016), “se centra en el estudio de los

social” (p. 82).
Este paradigma busca comprender las acciones
humanas y las razones por las cuales las personas
perciben la realidad de una determinada manera,

cierta manera. En este marco, se reconoce una rela-
ción y de pertenencia de los estudiantes” (Velázquez
y Gonlez, 2017, p. 133).



docente. No obstante, propone que ciertos rasgos
de personalidad pueden tener un efecto positivo en

características que contribuyan al desarrollo aca-
mico del estudiantado. La labor docente es crucial,
ya que puede motivar a la poblacn discente a per-
manecer en la carrera, o bien, conducirla al fracaso,
la reprobacn, el rezago o incluso el abandono de
los estudios.
2.7. Aspectos institucionales
Velázquez y González (2017) destacan que el apo-
yo institucional puede explicar, en parte, las razones
por las que el estudiantado entra o no en condición
de rezago. La responsabilidad institucional no recae
únicamente en la población discente, sino también
en el personal académico y administrativo, cuya

estudiantado. Si la institución no provee los recursos
necesarios, su función educativa se ve considerable-
mente limitada.
Asimismo, los autores subrayan la importancia
de mantener un clima organizacional y laboral ade-
cuado para optimizar el proceso de enseñanza y
aprendizaje. Si la institución promueve relaciones
laborales positivas con el cuerpo docente, este se
encontrará más motivado para realizar su trabajo de

en el éxito académico del estudiantado.
Las universidades estatales tienen la obligación
de asegurar las condiciones necesarias para el logro
académico. Por ello, dentro de la estructura institu-
cional deben contemplarse apoyos académicos como
tutorías, horas de atención estudiantil, espacios de
acompañamiento en procesos administrativos y
académicos, así como ambientes apropiados para
el estudio.
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
90
En este sentido, la presente investigación analizó
la incidencia de diversos factores en el rezago acadé-
mico desde la perspectiva del propio estudiantado.
Para ello, se emplearon tres técnicas de recolección
de información que permitieron conocer las expe-
-
do en la permanencia o el retraso académico de las
personas participantes.
3.3. Contexto y participantes
La Sede Central de la Universidad Nacional (UNA),
ubicada en el Campus Omar Dengo, se localiza en la
provincia de Heredia. La población de este estudio
estuvo conformada por personas estudiantes del
Bachillerato en la Enseñanza del Inglés (BEI) que
se encontraban en condición de rezago académico.
Las personas participantes no cumplían con la

periodo establecido de cuatro años, sino que su-
peraban ese tiempo. Esta poblacn cursaba asig-
naturas de distintos niveles del plan de estudios,
pero presentaba rezago en relación con el año de
ingreso a la carrera.
3.4. Muestra
La muestra se seleccionó mediante un formu-
lario elaborado en Google Forms, el cual se envió
a tres grupos de estudiantes del Bachillerato en la
Enseñanza del Inglés (BEI) que cursaban asigna-
turas de distintos niveles de la carrera. Según Her-
ndez-Sampieri y Mendoza (2018), en los estudios
de casos a profundidad se recomienda contar con
una muestra de entre tres y cinco sujetos. Por esta
razón, se seleccionó una muestra conformada por
tres personas participantes que se encontraban en
condición de rezago al momento de desarrollarse
la investigación.
Como se cita en Hernández-Sampieri y Mendoza
(2018), Creswell (2005) indica que, para los grupos
focales, el tamaño “vaa dependiendo del tema: tres
a cinco personas cuando se expresan emociones
profundas o temas complejos” (p. 455). Este criterio
resultó pertinente para el presente estudio, cuyo
ción de interdependencia entre el sujeto y el objeto
de estudio, lo que implica que el conocimiento se
construye a partir de la interpretación compartida
de la realidad.
3.2. Enfoque y tipo de investigación
Este estudio de caso cualitativo se desarrol
desde una perspectiva humanista, orientada a com-
prender la experiencia del estudiantado en condi-
ción de rezago. Ello implicó acercarse a las personas
participantes para conocer qué piensan, qué sienten
y cómo perciben a los demás actores y elementos
vinculados con su proceso de aprendizaje.
La recopilación de datos, de acuerdo con Hernán-
dez-Sampieri y Mendoza (2018), “se basa en métodos
de recolección de datos no estandarizados al inicio
ni completamente predeterminados” (p. 9). Este
proceso consistió en obtener perspectivas y puntos
de vista de la población participante (incluidas sus
emociones, experiencias y vivencias personales),

y analizar los factores que inciden en el rezago del
estudiantado del Bachillerato en la Enseñanza del
Inglés (BEI).
Según Herndez-Sampieri y Mendoza (2018),
los disos exploratorios de tipo explicativo “ge-
neran comprensn del problema y resultan más
concluyentes” (p. 106). Además, tienen como función
principal:
Mostrar con precisión los ángulos o dimen-
siones de un fenómeno, suceso, comunidad,
contexto o situacn. En esta clase de estu-
dios, el investigador debe ser capaz de de-

(qué conceptos, variables, componentes,
etc.) y sobre qué o quiénes se recolectarán
los datos (personas, grupos, comunidades,
objetos, animales, hechos). (p. 109)
91
Educación
“el investigador considera segmentos de contenido,
los analiza y compara. Si son distintos en términos

cada uno; si son similares, induce una categoría
común” (p. 474). Este procedimiento se aplicó una

organizar y sistematizar la información de manera
coherente y analíticamente fundamentada.
3.6. Procedimiento, análisis y
consideraciones éticas
La investigación se desarrolló en tres etapas
principales:
a) Etapa preparatoria: en esta fase se formuló el


delineó la ruta metodológica y se establecieron las
fases del trabajo de campo.
b) Etapa de recolección de información: una vez
seleccionada la muestra, se procedió a la recopi-
lación de datos mediante las tres técnicas esta-
blecidas: grupo focal, entrevista en profundidad y
cuestionario.
c) Etapa de análisis: esta fase comprendió la
transcripción y organización de la información ob-
tenida a través del grupo focal y de la entrevista,
así como el alisis conjunto de los datos recolec-
tados mediante el cuestionario. El tratamiento de
la información se realizó aplicando el método de

y fortalecer la validez de las conclusiones.
En este estudio se estableció un alcance temporal
determinado, ya que se buscó obtener información

la muestra. La validación de los instrumentos fue
realizada por tres académicos de una universidad
estatal costarricense y por una profesional de la
Vicerrectoría de Docencia de la Universidad Nacional
(UNA). Estas personas brindaron observaciones y
recomendaciones orientadas a mejorar la claridad
estructural y la coherencia de cada instrumento,
propósito fue conocer de manera detallada y pro-
funda los elementos que incidieron en el rezago
académico.
Además, se recopiló información complemen-
taria de docentes que hubieran impartido cursos
del BEI durante los últimos cuatro años y de fun-
cionarios administrativos con al menos ocho años
de experiencia laboral en la Escuela de Literatura
y Ciencias del Lenguaje (ELCL).
3.5. Instrumentación
Las técnicas utilizadas para la recolec-
ción de datos fueron el grupo focal, la entrevista
en profundidad y el cuestionario. Al tratarse de
una investigación inscrita en el paradigma natu-
ralista y desde un enfoque cualitativo, el diseño
de los instrumentos no se estableció de forma

(2016) señala que los diseños de investigacn
naturalista “no son rígidos ni preestablecidos,
sino abiertos, emergentes y nunca completos” (p.
84).
El primer acercamiento se realizó mediante
un grupo focal con las tres personas participan-
tes. Posteriormente, se aplicó una entrevista en
profundidad, cuyas preguntas fueron ajustadas
con base en la información obtenida en la primera
cnica, lo que permitió profundizar en los ha-
llazgos preliminares. Finalmente, se diseñó un
cuestionario, aplicado por medio de Google Forms,
el cual se compartió con tres docentes del BEI y
dos funcionarios administrativos cuyas funciones
estaban vinculadas con la atención de la población
estudiantil del bachillerato.
Cabe señalar que tanto la entrevista como el
cuestionario se desarrollaron de forma emergente
y que, a partir de la informacn recabada en am-
bos instrumentos y en el grupo focal, se derivaron
las categorías de análisis del estudio.
Para garantizar la trazabilidad de los datos

Según Herndez-Sampieri y Mendoza (2018),
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
92
minutos, tiempo durante el cual las tres personas
participantes realizaron sus intervenciones e inte-
ractuaron entre sí de forma dinámica y respetuosa.
Para efectos de la entrevista en profundidad, las

seudónimos de estudiante A (hombre), estudiante
B (mujer) y estudiante C (hombre). Al momento del
estudio, el estudiante A tenía 23 años, la estudiante
B 25 y el estudiante C 24.

el cuestionario, se trató de tres personas docentes
con más de cinco años de experiencia en la atención
del estudiantado del Bachillerato en la Enseñanza
del Inglés (BEI). Asimismo, participaron dos fun-
cionarios de la Escuela de Literatura y Ciencias del
Lenguaje (ELCL), quienes desempeñan funciones ad-
ministrativas vinculadas con la gestión de tmites
y procesos estudiantiles del bachillerato.
4.2. Grupo focal
A partir de los resultados del grupo focal, fue

en tres categorías principales: aspectos personales
(Velázquez y González, 2017; Mora, 2017; Camargo
y Figueroa, 2014; Rodríguez, 2013; Núñez, 2006;
Fiegehen, 2005, entre otros), aspectos académicos
y aspectos institucionales (Velázquez y Gonlez,
2017).
En cuanto a los aspectos personales, los temas
que surgieron con mayor frecuencia durante la dis-
cusión fueron la presión familiar, la combinación
de estudio y trabajo, la madurez, el sistema educa-
tivo y los problemas personales. Los participantes
señalaron dos escenarios posibles para quienes se
encuentran en condicn de rezago: a) abandonar
los estudios para incorporarse al mercado laboral
o b) continuar estudiando dentro del sistema, lo

en muchos casos, impiden concluir exitosamente la
formación universitaria.
garantizando su alineación con el objetivo de la in-
vestigación.
Para el análisis de los datos se empleó la trian-
gulación metodológica, la cual, según Ander-Egg
(2011), “permite un control cruzado de los datos e
información obtenidos a través de diferentescni
-
cas de recogida de datos” (p. 118). De manera com-
plementaria, López (2013) señala que la importancia
de este método radica en la posibilidad de obtener
una visión amplia y comprensiva de un caso, fenó-
meno o situación particular.
En cuanto a las consideraciones éticas, las per-

informado previo a la recolección de los datos. El
documento fue leído y se brindó un espacio para
formular preguntas y aclarar dudas. Además, se en-


documentación de los datos obtenidos durante el
grupo focal y la entrevista.
El consentimiento informado incluyó la descrip-
ción del propósito del estudio, la naturaleza de los
instrumentos aplicados, los posibles riesgos y bene-
-

así como el derecho de las personas participantes a
retirarse del estudio en cualquier momento.
Cabe señalar que las variables de edad y género
no fueron consideradas de interés en esta investi-
gación. Los criterios de inclusión se centraron en
la carrera de matrícula (BEI), el año de ingreso y la
condición de rezago académico.
4. Resultados

El grupo focal se realizó de manera ordenada en
un espacio cerrado y privado, con el propósito de
que las personas participantes se sintieran cómodas,

tuvo una duración aproximada de una hora y quince
93
Educación
proceso de prematrícula, que fue percibido como
poco coherente con la realidad académica.
Otro tema relevante fue la falta de comunicación
y coordinacn entre la Escuela de Literatura y Cien-
cias del Lenguaje (ELCL) y la División de Educología
(DED). Según los participantes, la relación entre am-

directamente en el desempeño estudiantil y en la
coherencia de los procesos formativos.
Respecto al papel del profesorado, las personas
participantes expresaron que la especialización

metodologías y criterios de evaluación pueden te-
ner un impacto tanto positivo como negativo en el
aprendizaje. Además, mostraron su inconformidad
con el instrumento institucional de evaluación del
desempeño docente, al considerar que su efectivi-
dad es limitada. Manifestaron que, a pesar de las
observaciones y quejas presentadas por el estudian-
tado, algunos profesores continúan impartiendo
los mismos cursos sin que se evidencien cambios

4.3. Entrevistas en profundidad
Los resultados obtenidos mediante las entrevis-
tas en profundidad guardan una estrecha relación
con los temas abordados durante el grupo focal. En
consecuencia, los hallazgos se organizaron en tres
categorías principales: a) académica, b) personal y
c) institucional.
Entre los temas discutidos de manera individual,
pero en los que coincidieron las tres personas par-
ticipantes, destacan los siguientes: a) la condición
de contar o no con una beca (dimensión personal,
académica e institucional); b) el grado de madurez al
momento de ingresar a la carrera (dimensión perso-
nal y académica); y c) la valoración del compromiso
y la seriedad con que se asume el hecho de estudiar
en una institución de educación superior (dimensión
personal y académica).
El pametro estudiar y trabajar resultó espe-
cialmente relevante. Las personas participantes
manifestaron que, en la mayoría de los casos, el
rezago está asociado a la necesidad de trabajar por
motivos económicos. Esta situacn se ve agravada,
en algunos casos, por la presión familiar para que
-
sitarios y empiece a generar ingresos.
Otro tema destacado fue la madurez académica,
entendida como la conciencia que el estudiantado
desarrolla respecto a su propio proceso de apren-
dizaje. Algunos participantes indicaron que, en

para reforzar conocimientos, considerando que cada
asignatura implica una preparación directa para su
futura práctica profesional.
En lo que respecta a los aspectos académicos,
aunque estrechamente vinculados con los persona-
les, se mencionaron diversos factores relacionados
con la situación económica. Las personas participan-
tes señalaron que, cuando el estudiantado cuenta
con una beca y reprueba cursos o no cumple con la
carga mínima de créditos requerida, corre el riesgo

en su permanencia. Asimismo, se abordaron temas
vinculados con la evaluación de los cursos, el desem
-
peño del profesorado y la vocación o la orientación
profesional. En este último caso, algunos participan-
tes reconocieron que no siempre estudian la carrera
que realmente desean, lo que provoca desinterés y,
en consecuencia, rezago académico.
En relación con los aspectos institucionales, se
evidenció un desconocimiento general sobre los
procesos y lineamientos administrativos de la uni-
versidad. El estudiantado manifestó no comprender
con claridad la naturaleza de los requisitos y corre-
quisitos del plan de estudios, ni las razones por las
cuales algunas asignaturas permiten ampliacn y
otras no. También se mencionaron inquietudes sobre
la apertura de cursos de verano y de grupos con
cupo superior a treinta estudiantes, especialmente

oferta limitada. Ades, se cuestionó la utilidad del
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
94
que también destacó la importancia del rol docente
en el desempeño académico.
De igual modo, las personas funcionarias identi-
-
nantes en el rezago, entre ellos la presn o el apoyo
familiar y la situacn económica, los cuales pueden
incidir directamente en la motivación y continuidad
del estudiantado.
En cuanto al factor académico, una de las per-
sonas participantes manifestó que la evaluación
y la metodología no representan un componente
determinante del rezago. Por su parte, la mayoría
de los funcionarios indicó que la desinformación y
el desinterés institucional no constituyen causas
relevantes del problema.
Finalmente, la última pregunta del cuestionario
fue de tipo abierta y solicitó proponer estrategias
para reducir el rezago académico. Entre las reco-
mendaciones más destacadas se mencionaron: a)
establecer cursos comunes entre los diferentes
bachilleratos en inglés (tronco común), b) ofrecer
cursos de verano, c) aumentar la cantidad de cupos
por grupo y d) fortalecer los apoyos académicos di-
rigidos al estudiantado.
5. Discusión
Dentro de los temas discutidos, las personas par-
ticipantes destacaron el papel de la institución en
los procesos académicos. Se evidenció una falta de
conocimiento por parte del estudiantado respecto
a los lineamientos y procedimientos relacionados
con el funcionamiento administrativo y académico
de la Unidad Académica. Sin embargo, según el per-
sonal funcionario, dicha desinformación no debería
constituir una causa directa del rezago, puesto que
la universidad dispone de canales formales para la
comunicación de este tipo de información.
En relación con el presupuesto institucional, las
personas estudiantes consideraron que este cons-

Unidad Académica. Lo vincularon con la limitada
Las tres personas entrevistadas coincidieron en
señalar que trabajar y estudiar simultáneamente
resulta casi imposible en una institución pública de
educación superior, debido al alto nivel de exigencia
académica. Este factor, según expresaron, constitu-
ye una de las principales causas del rezago, ya que
las responsabilidades laborales limitan el tiempo
y la concentración necesarios para cumplir con los
requerimientos de la carrera.
Finalmente, se enfatizó en el rol del profesorado
como un elemento determinante en el rendimiento
académico. Las personas participantes considera-
ron que la motivación, la claridad metodológica y

en el desempeño del estudiantado y, por ende, en su
permanencia dentro del programa.
4.4. Cuestionario a personal docente y
administrativo
A partir del cuestionario aplicado al personal
docente participante (tres personas) y al personal
administrativo (dos personas), se evidenció que la
percepción general es que la principal responsabi-
lidad del rezago académico recae en la población
estudiantil.
Los datos analizados mostraron que la mayoría
de las personas funcionarias considera que facto-
res como a) el fallecimiento de familiares o amis-
tades, b) las relaciones amorosas, c) las situaciones
de acoso dentro de la institución, d) el desinterés
del profesorado, e) el desinterés institucional, f) los
horarios, g) la falta de especialización docente y h)
la desinformación, tienen poca o ninguna incidencia
en el rezago del estudiantado.
No obstante, se reconoció que el sistema de becas

y la permanencia. Desde la perspectiva académica,
la metodología de enseñanza, los procesos de eva-
luación, el desinterés del profesorado y los horarios
fueron señalados como elementos que podrían con-
tribuir al rezago. Estos resultados coinciden con la
información aportada por la población estudiantil,
95
Educación
Los hallazgos también evidencian la necesidad
de una mejor comunicacn y coordinación entre la
Escuela de Literatura y Ciencias del Lenguaje (ELCL)
y la División de Educología (DED). Dado que el pro-
grama del Bachillerato en la Enseñanza del Inglés
es compartido entre ambas unidades, la ausencia
de acuerdos afecta directamente al estudiantado,
especialmente a quienes se encuentran en condición
de rezago. Las personas participantes señalaron que
los desacuerdos entre docentes de ambas unidades
pueden entorpecer la evaluación y el desempeño
académico.
Otro aspecto que generó preocupación fue la es-
pecialización del profesorado y el ejercicio de la libre
cátedra. Según el estudiantado, la libertad docente

produce desigualdades en los procesos formativos.
Manifestaron que, en algunos casos, las diferencias
entre un curso impartido por distintos docentes son
notorias, lo que se evidencia especialmente cuando
una persona estudiante debe repetir una asigna-
tura. Esta variabilidad, según indicaron, afecta la
coherencia académica y la equidad en la formación.
En relación con la Evaluación del Desempeño
Docente, instrumento que se habilita una vez por
ciclo lectivo para que el estudiantado brinde su re-
troalimentación sobre el profesorado, los cursos

métodos de evaluación, las personas participantes
expresaron que dicho proceso no tiene efectos vi-
sibles. Según lo indicó una de ellas: “Eso es como
para qué o qué, si [el siguiente semestre] ponen al
mismo profe a dar el mismo curso” (Estudiante B).
El problema radica en que los resultados del ins-
trumento no están disponibles ni son comunicados
al personal docente ni a sus superiores jerárquicos
antes de la programación del siguiente ciclo lectivo.
Además, los resultados de la evaluación solo son
considerados por la Vicerrectoría de Docencia (VD)
si se alcanza al menos un 50 % de participación del
total del estudiantado matriculado. En la prácti-
ca, esto limita su utilidad, ya que los resultados no
apertura de cursos de verano, los cupos reducidos y


Manifestaron que en algunos casos se abren cursos
con hasta cuarenta cupos en lugar de dos grupos de

Una de las personas participantes seña: “Cursos
que son tan pesados como investigación bibliográ-

que usted necesita tener atención individualizada”
(Estudiante A, grupo focal).
Con respecto al proceso de prematrícula, las per-

de gran utilidad, ya que la información recopilada
no parece tener incidencia en la apertura de grupos.
Según la Coordinación del Área de Inglés, la pre-
matrícula se realiza únicamente para obtener un
estimado del número de estudiantes que podrían
matricular cada curso en el siguiente periodo, y su
función es meramente estadística. Por ello, tal como
lo señalaron las personas participantes, los datos
aportados por el estudiantado no son considerados


rezago.
Asimismo, los resultados muestran que el destino
de una persona en condición de rezago suele vincu-
larse con dos posibles escenarios: a) abandonar los
estudios para incorporarse al trabajo o b) continuar
estudiando dentro del sistema. Esta segunda op-
ción, según lo expresado, pocas veces es viable, ya
que los horarios no se ajustan a las necesidades del
estudiantado en rezago. Además, los reglamentos
de la Universidad Nacional (UNA) son estrictos en
cuanto a los requisitos de matrícula y rendimiento
académico, y las becas socioeconómicas se reservan
para quienes mantengan un promedio alto y una
carga mínima de créditos matriculados.
Una persona en condición de rezago enfrenta,
además, limitaciones en el proceso de matrícula,
puesto que, al reprobar cursos, su cita se pospone y
corre el riesgo de quedar sin cupo en las asignaturas
que requiere.
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
96
aprendió bien que seguir adelante’” (Estudiante B,
grupo focal). La madurez también se manifestó en
la decisión de continuar los estudios pese a los obs-
táculos, aun cuando ello implique no formar parte

Reprobar uno o más cursos genera un rezago
que puede extenderse más de un periodo o incluso
un año completo, dado que muchas asignaturas son
anuales. Este problema se agrava por los choques de
horario entre los cursos de distintos niveles, pues la
programación no se realiza considerando las nece-
sidades de la población en rezago, sino en función
de las limitaciones presupuestarias. Así, los hora-
rios de primer ingreso no se coordinan con los de

s la permanencia y el avance del estudiantado.
El sistema académico del Bachillerato en la Ense-
ñanza del Inglés está diseñado para abrir dos pro-
mociones o grupos de primer ingreso con un cupo de
treinta estudiantes cada uno. Sin embargo, a partir
del tercer año de carrera ya no se abren dos grupos
por curso, lo que evidencia que el sistema asume
que solo la mitad de la promoción inicial continuará
hasta los niveles avanzados.

una serie de factores institucionales que pueden
afectar el rendimiento académico, entre ellos “los
horarios de los cursos, los tamaños de los grupos
[y el] número de libros en la biblioteca del centro
educativo” (p. 4). Estos elementos se relacionan di-
rectamente con la probabilidad de aprobar o repro-
bar las asignaturas. En correspondencia con ello,
tanto el personal docente como el administrativo
señalaron que la apertura de más cursos durante los
ciclos regulares y en los periodos de verano podría
contribuir a reducir el rezago académico.
Respecto al rol docente, las personas estudiantes
participantes indicaron que el profesorado debería
contar con una especialización clara y profesiona-
lización continua en su área de enseñanza. Mencio-
naron que algunos docentes muestran un excelente
desempeño en cursos de carácter práctico, como
pueden emplearse oportunamente en la asignación
de cursos y, por otra parte, muchas personas estu-
diantes optan por no completar la evaluación, pues
consideran que no genera soluciones inmediatas.
Esta percepción del estudiantado coincide con
las opiniones del personal docente y administra-
tivo, quienes también señalaron que el desempeño
del profesorado, la metodología de enseñanza y los
métodos de evaluación pueden incidir en el rezago
académico.
Por otra parte, en relación con el parámetro “es-
tudiar y trabajar”, las personas participantes ma-

familiares afectan directamente su rendimiento aca-
démico. Factores como los problemas económicos,
la pérdida de seres queridos, la desunión familiar o
las situaciones sentimentales generan distracción y
desmotivacn, lo que repercute en la reprobación
de cursos. Dos de las tres personas participantes
mencionaron haber vivido estas circunstancias. Sin
embargo, los datos del cuestionario revelan que las
personas docentes y administrativas no consideran
-
mente en el rezago, lo que evidencia una diferencia
de percepcn entre ambos grupos.
El rezago derivado de la reprobacn de uno o
varios cursos también se vincula con la presión
familiar. Una de las personas participantes relató
comentarios frecuentes en su hogar como: “¿Cuándo

(Estudiante A). Este tipo de presiones puede inducir
al abandono parcial o total de los estudios, ya que al-
gunas personas optan por incorporarse al mercado
laboral, lo cual incrementa la brecha del rezago y, en
algunos casos, desemboca en la desercn.
-
démica y personal del estudiantado para tomar de-
cisiones y asumir las consecuencias de sus actos.
Según lo expresado por las personas participantes,
dicha madurez se relaciona directamente con el ren-
dimiento académico. Una de ellas señaló: “Es muy
maduro decir ‘es mejor repetir algo que usted no
97
Educación

parcial o total del costo de los créditos matriculados
durante el ciclo.
En cuanto al factor institucional, las tres perso-
nas participantes manifestaron su preocupación
por la complejidad y el costo asociado al proceso de
solicitud de becas, tanto en términos económicos


por primera vez a la universidad, se desconoce la
existencia de otros tipos de becas, como las arsti-
cas o deportivas, y que además no todas las personas
estudiantes pueden acceder a ellas.
En relación con el rol docente, Velázquez y Gon-
lez (2017) señalan que “el docente debe ser un
motivador positivo a través de sus propias actitu-
des y métodos didácticos utilizados dentro del aula,
que además favorezca los sentidos de integración
y de pertenencia de los estudiantes” (p. 133). Las
actitudes docentes en las que el estudiantado se
sienta ignorado o desatendido resultan perjudicia-
les para el proceso de aprendizaje. Este fue el caso
del estudiante A, quien manifestó haberse sentido
ignorado por el profesor a cargo de uno de los cur-
sos que reprobó, tanto durante las clases como al
solicitar horas de atención estudiantil. Expresó que
el docente le ofreció retroalimentación sobre un
trabajo que aparentemente no había leído, pues los
comentarios no coincidían con el contenido entrega-
do. Añadió que perdió el curso porque le resultaba

del profesorado.
De igual forma, en el cuestionario aplicado al
personal docente y administrativo, las personas
participantes coincidieron en que el desinterés del
profesorado puede afectar de manera directa el des-
empeño académico del estudiantado.
Finalmente, los resultados obtenidos a partir del
cuestionario aplicado al personal docente y adminis-
-
to a las percepciones del estudiantado participante.
Las personas estudiantes consideraron que diversos
los orales, pero no logran el mismo nivel de efec-
tividad en asignaturas de naturaleza más teórica.
Consideraron que la rotación constante del cuerpo
docente entre distintas áreas de conocimiento puede
afectar la calidad del proceso de enseñanza-apren-

competencias del profesorado y las exigencias de
determinadas asignaturas.
A partir de la discusión sobre la residencia y las
condiciones personales, se evidenció que las perso-
nas entrevistadas tenían más de veintitrés años, lo
que conlleva mayores responsabilidades familiares
y domésticas. En este mismo sentido, surgió el tema
de la situacn económica, pues muchas personas
estudiantes que se encuentran en rezago deciden
incorporarse al trabajo, ya sea porque no cuentan
con una beca o porque la pierden debido a la re-
probación de cursos o a la reducción en su carga
académica. Esto las lleva a enfrentar el dilema de
elegir entre estudiar, trabajar o intentar equilibrar
ambas actividades.
En las entrevistas se mencionaron distintas
estrategias para compatibilizar ambas responsa-
bilidades, como trabajar por temporadas, asumir
empleos informales o laborar dentro de la misma
universidad. De manera similar, Montero-Méndez et
al. (2021), en un estudio con poblacn de la carrera
de Educación Primaria de la Universidad de Costa
Rica, citan a Constante-Amores et al. (2021), quienes
destacan que el nivel socioeconómico del estudian-

de trabajar mientras se estudia. Esta condición no
solo puede generar rezago académico, sino también
favorecer la deserción universitaria.
Por otra parte, existe la posibilidad de acceder a
empleos dentro de la universidad, los cuales presen-
tan la ventaja de que los horarios pueden ajustarse a
las clases. Estos incluyen asistencias en proyectos de
investigación, puestos en asociaciones estudiantiles
o becas deportivas y artísticas, entre otros. Si bien
no todos estos trabajos son remunerados, algunos
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
98

el momento, no se prevé la apertura de cursos adi-
cionales dirigidos a esta población. Reprobar una
o más materias implica, en la práctica, entrar en
rezago al menos durante un año.
Se concluye que el rol del profesorado, su des-
empeño dentro y fuera del aula, la metodología em-
pleada, los procesos de evaluación y la empatía con
el estudiantado constituyen los factores de mayor
incidencia en la permanencia académica. Asimismo,
se resalta la madurez en la toma de decisiones, as-
pecto evidenciado tanto en el ámbito personal como
en el académico. Se observó un alto nivel de madu-
rez, posiblemente vinculado con la edad. Decidir
conscientemente reprobar un curso, pero continuar

-
prensión clara de la importancia del aprendizaje
como base para el futuro desempeño profesional.

futuro laboral del estudiantado una vez concluido
el bachillerato. En Costa Rica, el Ministerio de Edu-
cación Pública (MEP), institución a la cual aspira
incorporarse la mayoría de las personas egresadas
debido a las condiciones salariales y de estabilidad
laboral, reconoce el grado de bachillerato como ca-
tegoría MT4. Sin embargo, para ingresar y ejercer
como docente en dicha institucn se requiere la
categoría MT5, que corresponde a la combinación
de bachillerato y licenciatura en inglés, programa
que actualmente la Escuela de Literatura y Ciencias
del Lenguaje (ELCL) no ofrece. En consecuencia, el
estudiantado debe buscar alternativas externas
para continuar su formación.
Resultaría pertinente replicar este estudio en
otras unidades académicas o instituciones de edu-
cación superior, dado que los hallazgos podrían
aportar información valiosa para los procesos de
autoevaluación de carreras acreditadas o en vías
de acreditación. Ades, los resultados podan
servir como insumo para diseñar un programa de
acompañamiento dirigido a la población en rezago.
Dicho programa podría incluir un sistema de men-
factores, como a) la muerte de familiares o amista-
des, b) las relaciones amorosas, c) las situaciones
de acoso dentro de la institución, d) el desinterés
del profesorado, e) el desinterés institucional, f)
los horarios, g) la falta de especialización docente

académico, favorecen la reprobación de cursos y
contribuyen al rezago.
Por su parte, el personal docente y administrati-
vo coincidió en que, aunque el sistema de becas de la
Universidad Nacional (UNA) constituye un aspecto
meramente institucional, incide en el rezago aca-
démico. Esta conclusión se encuentra respaldada


estudiantes becados que mostraron algún tipo de
-
nen una mayor probabilidad de graduarse” (p. 285).


no solo se requiere encontrarse en una condición
económica vulnerable, sino también mantener un
alto rendimiento académico, lo cual excluye a parte
de la población estudiantil en rezago que, precisa-

con esos requisitos.
6. Conclusiones
La poblacn en condicn de rezago del Ba-
chillerato en la Enseñanza del Inglés (BEI) no es
muy numerosa, pues se estima en aproximadamente
veinte personas. Esto podría representar una ter-
cera parte de la promocn de primer ingreso y, en
relación con la población total del programa, un 10
%. En este caso, dicho porcentaje no constituye una
mayoría, por lo que no resulta viable abrir los cursos
requeridos.
Un curso bajo la modalidad de tutoría se abre con
un mínimo de seis estudiantes, mientras que un cur-
so regular requiere entre diez y doce. No obstante,
no toda la población en rezago necesita repetir las
mismas asignaturas. El presupuesto universitario
99
Educación
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-
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y el rezago de la población estudiantil en la
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,
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[Tesis de maestría]. Universidad Nacional de
torías y seguimiento que oriente al estudiantado,
refuerce sus conocimientos y lo prepare para los
cursos reprobados.
Asimismo, sería recomendable revisar el plan de
estudios y la metodología utilizada para la progra-
mación de los horarios, de modo que la ELCL y la Di-
visión de Educología (DED), como unidades respon-
sables de la carrera, establezcan acuerdos que eviten
que la organizacn académica se convierta en un
obstáculo para la poblacn en rezago. Finalmente,
los resultados de la evaluación docente podrían ser
considerados durante el proceso de programación
de cursos, tomando en cuenta las necesidades del
estudiantado que se encuentra en esta condición.
7. 
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
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Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
100
Indicaciones:
󰴨 Con su consentimiento, la información pro-
porcionada será grabada para evitar perder
detalles relacionados con sus respuestas.
Guía de Preguntas
1. 
2. ¿Sabían que estaban en condición de

3. ¿Cuáles son las razones por las que están en

4.     
académico o institucional han provocado el

5.      
rezago (a nivel personal, académico o


Entrevista
Objetivo: Analizar la incidencia de diversos aspec-
tos en el fenómeno del rezago estudiantil en el Ba-
chillerato en la Enseñanza del Inglés en la Univer-
sidad Nacional, sede Central Campus Omar Dengo.
Datos generales:






Indicaciones:
󰴨 Con su consentimiento, la información pro-
porcionada será grabada para evitar perder
detalles relacionados con sus respuestas.
Guía de Preguntas
a) Situación personal discente:
1. ¿De dónde es originalmente y en dónde

2. ¿Vive con familiares, amigos (as) o solo

3. ¿En qué año finalizó sus estudios de

4. ¿En qué año ingresó a la Universidad

5. ¿Entró al BEI como primera elección de
Colombia. https://repositorio.unal.edu.co/
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Núñez, M. (2006). 
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
 [Tesis de maestría].
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-

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

Grupo Focal
Objetivo: Analizar la incidencia de diversos aspec-
tos en el fenómeno del rezago estudiantil en el Ba-
chillerato en la Enseñanza del Inglés en la Univer-
sidad Nacional, sede Central Campus Omar Dengo.
Datos generales:






101
Educación

6. 
7. 
b) Situación académica discente:
1. 
2. 
3. 
c) Aspectos académicos / pedagógicos:
1. Describa, de forma general, la situación de los cursos que ha reprobado y que ha tenido que repetir.
2. 
d) Relación institución-discente
1. 
2. 
3. 

Cuestionario
Objetivo: Analizar la incidencia de diversos aspectos en el fenómeno del rezago estudiantil en el Bachillerato
en la Enseñanza del Inglés en la Universidad Nacional, sede Central Campus Omar Dengo.
Datos generales:






Indicaciones:
󰴨 Con base en su experiencia y conocimiento, complete el siguiente cuestionario.
a. En relación con el rezago estudiantil, ¿quién tiene más responsabilidad en cuanto al rendimiento acadé-

Ninguna Poca Alguna Bastante Toda
El estudiantado
La institución
La familia
b. De los siguientes factores, ¿cuáles cree usted que tienen mayor incidencia en el rezago del estudiantado

Ninguna Poca Alguna Bastante Toda
Presión familiar (para que trabaje y aporte)
Poco apoyo del núcleo familiar

Muerte de familiares o amigos (as)
Problemas en relaciones amorosas
Acoso (compañeros (as), personal docente, etc.)
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
102
Madurez del estudiantado
El sistema de evaluación de los cursos
La metodología empleada por el profesorado
Desinterés del profesorado (por la situación del
estudiantado en rezago)
Los horarios de los cursos
La NO especialización del profesorado para
impartir un curso
El sistema de becas para estudiantes en rezago
La desinformación por parte de la institución
acerca de las normativas
Desinterés institucional (por la situación del
estudiantado en rezago)
3. En el BEI existe un aproximado de 20 personas en condición de rezago; es decir, que no van a con-
cluir el plan de estudios en los cuatro años estipulados para ello. El problema es que una vez que se pierde
un curso que tiene correquisitos, ya se retrasa un año o más, esto porque los cursos son anuales, por la
cantidad de cupos o debido al horario ¿Cuál sería una estrategia para evitar que otros estudiantes queden

Resiliencia en la educación superior: afrontamiento de cambios y disrupciones
desde narrativas biográficas
Resilience in Higher Education: Coping with Change and Disruptions through Biographical
Narratives
Cynthia Orozco Castro
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente, San Ramón, Costa Rica
cynthia.orozco@ucr.ac.cr
https://orcid.org/0000-0002-9920-5596
Fecha de recepción: 2-5-2025
Fecha de aprobación: 4-10-2025
Resumen

describe los mecanismos de afrontamiento y los recursos empleados por estudiantes universitarios
para adaptarse a momentos de disrupcn. La investigación se centró en dos periodos de ajuste en
la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica: el ingreso a las residencias estudiantiles y la
virtualización de los procesos académicos durante la pandemia de la COVID-19. Asimismo, recoge
la perspectiva de los funcionarios de Vida Estudiantil (VE), estableciendo un balance entre la
percepción de los jóvenes y la de los adultos. Los resultados evidencian que las acciones sistemáticas
cotidianas y los apoyos contextuales (ecosistémicos) son fundamentales para la construcción
de resiliencia a mediano y largo plazo. Se destaca la importancia de los vínculos de calidad y del
tutores
, como los funcionarios y los servicios de Vida Estudiantil (VE), quienes
ofrecieron soporte organizado, recursos institucionales y estrategias de reestructuración cognitiva
ante la crisis; y los  (amigos, compañeros y familiares), cuyo rol
fue esencial al brindar soporte emocional y empatía en la vida cotidiana. El estudio concluye que
el establecimiento temprano de vínculos exitosos con la universidad, junto con la integracn de
los recursos formales e informales, constituye un conjunto de factores protectores clave para la
construcción de resiliencia a largo plazo y la permanencia estudiantil.
Palabras clave: narrativa personal, resiliencia, adaptación, afrontamiento, crisis.

This article, developed using a qualitative methodology of biographical reconstruction, describes
the coping mechanisms and resources employed by university students to adapt to disruptive
events. The research focused on two adjustment periods at the Western Campus of the University
of Costa Rica: the move into student residences and the virtualization of academic processes during
the COVID-19 pandemic. It also incorporates the perspective of Student Life (SL) staff, establishing
a balance between the perceptions of young people and those of adults. The results demonstrate
that systematic daily actions and contextual (ecosystemic) support are fundamental for building
resilience in the medium and long term. The importance of quality relationships and perceived social

mentors, such as SL staff and services, who offered organized support, institutional resources, and
cognitive restructuring strategies in the face of the crisis; and informal resilience mentors (friends,
classmates, and family members), whose role was essential in providing emotional support and
empathy in daily life. The study concludes that the early establishment of successful connections
DOI 10.15517/dhdheq91
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-No 2025
Educación
103
Cynthia Orozco Castro
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
104
with the university, along with the integration of formal and informal resources, constitutes a set
of key protective factors for building long-term resilience and student retention.
 personal narrative, resilience, adaptation, coping, crisis.
1. Introducción
Los resultados presentados en este artículo provie-
nen de una investigación preliminar titulada Adapta-

primer ingreso que viven en las residencias estudiantiles
de la Sede de Occidente, cuya pregunta de estudio fue:
¿Cuáles son las prácticas que utilizan los estudiantes
universitarios que viven en residencias para adaptarse

Los objetivos propuestos inicialmente fueron los
siguientes:

a la vida académica de los estudiantes universitarios
de primer ingreso que residen en las residencias es-
tudiantiles de la Sede de Occidente (SO).
b. Describir las acciones sistemáticas llevadas a
cabo por los estudiantes universitarios de primer in-
greso para mantener su permanencia en la universi-
dad.
No obstante, la investigación enfrentó un reto sig-

raíz de la pandemia por COVID-19. Un cambio de tal
magnitud en el contexto debía ser considerado dentro
del estudio, sobre todo si se tiene en cuenta que la
resiliencia se encuentra estrechamente vinculada con
el ecosistema de la persona.
De esta forma, el estudio se desarrolló en dos fa-
ses: la primera consideró el planteamiento original
ya descrito, y la segunda utilizó la misma pregunta
de investigación, pero enfocada en la adaptación a la
virtualizacn de la universidad. En esta segunda fase,
la pregunta de estudio tuvo una variante: ¿Cuáles son
las prácticas que utilizan los estudiantes universitarios
en su adaptacn a la virtualización de la universidad

El presente artículo se basa en la segunda
fase de la investigación, que analizó, con los mis-
mos sujetos participantes de la primera etapa, la
adaptación ante un estresor extraordinario. En
este sentido, la investigación tuvo como objetivo
describir los mecanismos de afrontamiento y los
recursos de resiliencia que activan los estudian-
tes universitarios en dos momentos de ajuste: el
ingreso a las residencias estudiantiles y la vir-
tualización académica durante la pandemia del
COVID-19.

acciones sistemáticas de afrontamiento y carac-
terizar los apoyos contextuales que favorecen
la resiliencia ecosistémica. Si bien este contexto
implicó una situación de crisis que también puso
en evidencia retos estructurales de larga data en
la Universidad de Costa Rica (UCR), el propósito
de este artículo es rescatar los aprendizajes his-
tóricos, las acciones que resultaron efectivas y
los elementos que ayudaron a las personas par-
ticipantes del estudio a mantener y reconstruir
actitudes resilientes para enfrentar procesos de
cambio y disrupción.
1.1. Vulnerabilidad, afrontamiento y
resiliencia en entornos universitarios
La transición al mundo universitario constitu-
ye una etapa estresante, entre otras razones, por-
que el estudiantado se enfrenta a una complejidad
cognitiva distinta a la de su formación escolar
previa, lo que pone a prueba sus habilidades y
competencias. Esto implica, además, la necesidad
de desarrollar una capacidad de adaptacn a nue-
vas circunstancias vitales. Por lo tanto, reconocer
los factores que favorecen una adaptación exitosa
-
cativo en la formulación de políticas preventivas.
105
Educación
Otro aspecto destacado por Lanuque (2020) se
relaciona con los hallazgos de Cabanach  (2013)
y Vidal Conti  (2018), quienes encontraron dife-
rencias entre hombres y mujeres en las estrategias
para manejar el ests. Los hombres tendieron a

mientras que las mujeres manifestaron niveles más
altos de ests y buscaron apoyos externos como for
-
ma de afrontamiento. Sen el análisis de Lanuque
(2020), el 60 % de los autores que investigan sobre
el afrontamiento de situaciones de estrés en la uni-
versidad concluyen que la utilización de estrategias
adecuadas reduce la probabilidad de desarrollar
sintomatología depresiva.
Los factores vinculados con la adaptacn a la
vida universitaria y el manejo del estrés, ya de por
sí complejos, se agravaron con la pandemia del CO-
VID-19, debido al incremento de la presión sobre los
mecanismos de afrontamiento y al impacto negativo
en la permanencia del estudiantado. En esta línea,
Regueyra  (2021) realizaron un estudio sobre
las consecuencias de la pandemia en la permanencia
de la población estudiantil de la Universidad de Cos-
ta Rica (UCR). Las personas encuestadas reportaron

estrés (98 %), sentimientos de frustración ante la
pandemia (95 %), ansiedad (95 %), inseguridad (95
-
sica (87 %) y problemas de alimentación o nutrición
(71 %). Además, el 46 % del estudiantado redujo su
carga académica debido a la virtualidad, mientras
que el 20 % retiró o abandonó aln curso. Asimis-

cumplir con las evaluaciones de los cursos y el 66
% indicó haber experimentado rezago académico.
Los investigadores también destacaron los es-
fuerzos realizados por la UCR para atender la crisis
de salud mental en un contexto extraordinario que
puso a prueba los mecanismos de afrontamiento
de toda la comunidad universitaria. En la misma
nea, Maluenda-Albornoz  (2023) evaluaron el
impacto de la virtualización universitaria durante
la pandemia del COVID-19 mediante un modelo que
consideró el aislamiento, el apoyo social percibido
Al investigar este tema, Duche  (2020) iden-

permiten una adaptacn satisfactoria a la vida uni-
versitaria. Entre ellos destacan la metodología de
enseñanza y evaluación del profesorado, los siste-
mas de asesoría y tutoría dirigidos al estudiantado

profesional, las relaciones sociales, la participación
en actividades extracurriculares y el apoyo familiar.
Ferras  (2021) reconocen la existencia
de una elevada vulnerabilidad al estrés durante la
etapa universitaria, lo cual ha impulsado numerosas
investigaciones sobre los procesos de afrontamiento.
Estas destacan la importancia de que el estudian-

estados psicológicos adaptativos. De acuerdo con
Lanuque (2020), las estrategias de afrontamiento
corresponden a los modos mediante los cuales las
personas enfrentan las demandas internas y exter-
nas a las que se ven expuestas.
En un estudio posterior, Ferradás  (2021)
-
ciados de afrontamiento entre estudiantes univer-
sitarios. El primer grupo se caracterizó por recu-
rrir principalmente a estrategias evasivas, como
la autocrítica y la retirada social. El segundo grupo
mostró un patrón de afrontamiento más adaptativo,
que combinaba un uso elevado de estrategias como
la resolución de problemas, la expresión emocional,
la búsqueda de apoyo social y la reestructuracn
cognitiva, junto con una baja recurrencia a las es-
trategias evasivas.
Por su parte, Lanuque (2020) realizó una revisión
sistemática de artículos sobre el estrés universitario
y las estrategias de afrontamiento, aplicando la me-
todología PRISMA-NMA y utilizando bases de datos
-
net. Los estudios analizados incluyeron una muestra
total de 9027 estudiantes universitarios de distintas
áreas del conocimiento. Entre las conclusiones de su

del ests académico tiene su origen en la ausencia
de estrategias de afrontamiento adecuadas.
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
106
contrarse en condiciones de vulnerabilidad.
Nieto (comunicación personal, 27 de noviembre

al señalar que “es la capacidad (y el proceso) de la
persona, la comunidad o la institución de prevenir
o afrontar las adversidades, reduciendo el impacto
negativo de estas y aprendiendo de ellas a partir de
-
sos (personales, comunitarios, sociales y políticos)
para salir fortalecidos y tener nuevos aprendizajes
para la consecución del bienestar y una mejor ca-
lidad de vida”. En concordancia con lo anterior, en
esta investigación se aborda la resiliencia como un
proceso complejo, dimico y cambiante.
En relación con la importancia de estudiar la
resiliencia en contextos universitarios, Tarrazona
 (2018) destacan la relevancia de conocer los
recursos psicológicos con los que cuentan las per-
sonas jóvenes en este entorno. Señalan que no basta
con analizar la adversidad o el trauma, sino que es
necesario examinar los recursos implicados en la
prevención y promoción de la salud mental. Este
enfoque permite fomentar la creación de progra-
mas de apoyo y acompañamiento que fortalezcan
las habilidades sociales del estudiantado y, en con-
secuencia, prevengan conductas de riesgo.
De manera complementaria, Simpson (2024) ha
subrayado los aspectos sistémicos y no únicamente
individuales de la resiliencia al acuñar el término

forma: “un proceso de co-construcción para abordar
la realidad y su complejidad con pensamiento crítico,
gestando cambios posibles, para lo cual es preciso
investigar los recursos individuales, los promoto-
res personales, co-desarrollarlos y co-transformar
socioculturalmente dicha realidad con los otros,
re-evolucionando, es decir, evolucionando nueva-

Abarca todos los niveles de resiliencia” (p. 672).
En sus publicaciones más recientes, esta autora
desarrolla la resiliencia ecosistémica como un para-
digma integrador dentro del cual propone el concep-
y el sentido de pertenencia como variables de inte-
gración social, las cuales actuaron como predictores
de la intención de abandono universitario.
Entre las conclusiones de dicho estudio se se-
ñala que tanto el aislamiento como el apoyo social

continuar los estudios, al mediar en el sentido de
pertenencia. Los apoyos percibidos actuaron como
factores protectores, capaces de generar una cone-
xn entre el estudiantado, su grupo social de refe-
rencia y el entorno académico en el contexto de la
educación virtual de emergencia.
Cabe destacar que la permanencia universitaria
incorpora una dimensión simbólica vinculada con
-
cias, los valores y los símbolos del sistema educativo.
Por ello, resulta esencial fortalecer los vínculos del
estudiantado con la cultura institucional, los prin-

universidad. En este sentido, Baumeister y Leary
(1995) argumentan que la necesidad de pertenencia
constituye una necesidad humana fundamental, que
implica establecer y mantener relaciones interper-
-
bajo, considerado un clásico, permitió profundizar
en la comprensión de cómo la falta de pertenencia
afecta la salud mental.
En síntesis, las estrategias de afrontamiento posi-
tivas y los apoyos percibidos en el entorno académi-
co y social son predictores clave de resiliencia. Por
esta razón, deben ser promovidos activamente en el
ámbito universitario como herramientas esenciales
para fortalecer la adaptación, la permanencia y el
bienestar psicológico del estudiantado.

se encuentra la propuesta de Rutter (1987), quien la
concibió como patrones de adaptación positiva en
contextos de riesgo o adversidad, considerándola un
proceso dinámico más que un rasgo estático. Por su

que poseen algunas personas para sobreponerse y
desarrollarse de manera saludable a pesar de en-
107
Educación
tablecido y manifestaron interés, disponibilidad de
tiempo y adecuada conexión a internet. Todas las
personas participantes eran las primeras de su fa-
milia en acceder a la educación superior y mostraban
un fuerte sentido de pertenencia a la universidad.
Sus lugares de procedencia fueron Boca Arenal de
San Carlos, Guácimo de Lin, Aserrí de San José,
Los Vega de Cajón y Santa María de Cajón de Pérez
Zeledón. Las carreras cursadas fueron Educación
Primaria con concentración en Inglés, Castellano y
Literatura, Enseñanza del Inglés y Psicología. Tanto
el estudiantado como el personal profesional de la
VE completaron un formulario de consentimiento
informado antes de participar en la investigación.
Los instrumentos utilizados en los talleres de re-

-
lisis Delphi por parte de un equipo de especialistas
integrado por una psicóloga con amplia trayectoria
en el servicio de Vida Estudiantil y miembro del Co-
mité de Atención Interdisciplinaria; una psicóloga
con experiencia clínica en el servicio de atención a
estudiantes universitarios, y un trabajador social
metodólogo experto en investigación cualitativa.
Durante el segundo semestre del 2020, se rea-

con el estudiantado mediante la plataforma Zoom,
enfocado en su adaptacn a la vida universitaria
durante su estancia en las residencias estudiantiles.
La información obtenida se trianguló ese mismo
semestre en talleres grupales con funcionarios de
la VE de las áreas de Psicología, Trabajo Social y
Medicina, quienes mantenían contacto directo con
el alumnado residente.
En el año 2021, se llevó a cabo un segundo taller

también mediante la plataforma Zoom, centrado
en la adaptacn a la virtualización universitaria.
En ese mismo periodo se realizó una entrevista
individual con cada participante. La información
fue nuevamente triangulada en un grupo focal con
funcionarios de la VE.
to de entretejido vincular ecosistémico (EVE). Este
se entiende como una consecuencia de los procesos
resilientes que enfatiza la interrelación y la trama
de vínculos entre el bienestar integral humano y el
bienestar ambiental.
2. 
Esta investigación se desarrolló desde un enfo-
que cualitativo de tipo descriptivo. Se recurrió a
métodos narrativos de reconstrucción oral colec-
tiva (Sandoval, 1996; Huchim y Reyes, 2013) con el
propósito de acceder a las percepciones sobre los
retos que enfrentan las personas en su adaptacn
a la vida universitaria en dos momentos clave: el in-
greso a la universidad y la virtualización académica
derivada de la pandemia por COVID-19.
La pandemia provocó un cambio abrupto en el
contexto de la investigación, originalmente concebi-
da bajo el supuesto de la presencialidad. Sin embar-
go, el nuevo escenario implicó la virtualización de la
universidad y el cierre de las residencias estudian-
tiles durante los años 2020 y 2021. Esta situación
requirió un ajuste metodológico hacia la modalidad
virtual, con la debida autorización del Comité Ético


abordaje de las personas participantes. La investi-
gadora se reunió con el equipo interdisciplinario de

de obtener un listado de estudiantes catalogados
como personas resilientes dentro del programa de
residencias. Según los pametros de la investiga-
ción, se buscaban características como superación
personal, fortaleza yoica y éxito académico. Además,
se consideraron los criterios clínicos del personal
profesional de dicha instancia, en particular su co-
nocimiento sobre la trayectoria vital de las personas
-
an con el programa de residencias.
La lista inicial incluyó 15 personas, quienes
fueron contactadas telefónicamente. De ellas, se
-
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
108
Todos los encuentros fueron grabados y trans-

asignando etiquetas a segmentos de texto que re-
presentaban un mismo concepto. Posteriormente,
la información se sistematizó agrupando los datos
en categorías más amplias, de acuerdo con los có-
digos establecidos y el marco conceptual de la in-

a una reducción intencional utilizando la técnica

temas emergentes (Sandoval, 1996; Strauss y Cor-
bin, 2002).
En el análisis de las categorías emergentes, de-


ilustrar la estructura jerárquica y la proporción de
-
tware de hoja de cálculo Excel, mediante la opción
Sunburst Chart, además de una bitácora en la que se
registraron todas las actividades realizadas.
Una vez analizados los datos en su totalidad, los
resultados fueron presentados y validados conjunta-
mente con el estudiantado participante y el personal
profesional de la VE, garantizando así la coherencia
interpretativa y la validez interna del estudio.
3. Resultados
3.1. Los buenos hábitos construidos en el
primer año como base para la resiliencia
Tal como se constató en esta investigacn, el pri-
mer año de vida universitaria —particularmente en
el contexto de las residencias estudiantiles— resulta
decisivo para el establecimiento de hábitos y patro-
nes que pueden constituir la base para desarrollar
una mayor resiliencia y, en consecuencia, alcanzar
un mejor desempeño académico. En este sentido, los
primeros meses son fundamentales para la adapta
-
ción a la vida en residencias; no obstante, se requie-
ren otros factores complementarios para asegurar
la permanencia en la universidad.
Las acciones cotidianas sistemáticas que se des-
criben a continuación sintetizan las categorías emer-

por las personas participantes. En sus relatos, el
apoyo y la calidad de los vínculos sociales fueron
considerados elementos esenciales para la adapta-
ción. Asimismo, todas las personas participantes
se reconocieron como individuos con capacidad de
-
zaron un esfuerzo consciente por asumirse como
sujetos activos frente a los retos de su entorno. En
ese proceso, ajustaron sus estrategias con apertura
y tolerancia ante los choques culturales derivados
de la convivencia en las residencias.

necesidad de mantener claridad respec-
to de las metas académicas, profesionales
y personales, así como la importancia de
tomar decisiones adecuadas para alcan-

la organización resultaron indispensables
para afrontar tareas de mayor complejidad
y fomentar una disposición al aprendizaje
integral que trascendiera lo estrictamente
académico.
También se destacó la relevancia de gestionar el
estrés mediante la alternancia entre momentos de
alta tensión y periodos de relajación, práctica que

de pendulación. Este término, procedente de las te-
rapias somáticas, alude a la capacidad de desplazar
la atencn desde un estado de activación o malestar
hacia otro de mayor calma o sensación de seguridad
(Levine, 2010).
Por último, todos los participantes coincidieron
en señalar el deseo de superación como un factor de-
terminante para sostener la motivación y mantener
el enfoque en las metas a largo plazo. Este impulso

la resiliencia universitaria, capaz de articular las
estrategias de afrontamiento, la construcción de

identidad académica orientada al logro.
109
Educación
Este es un ejemplo de la pendulación realizada
por una de las estudiantes:
A mí me gusta muchísimo así como ir a

entonces siempre, siempre el caos del día,


salir, para salir a caminar, tomarme ese

se fue un día pesado pero ya aquí vamos,
o sea, como tener ese espacio a solas, diga-
mos, porque como te comento en mi casas
son muchos, el espacio es muy pequeño,
entonces era como ir para caminar un rato


y motivarme. (E1)
3.2. Cambios en la adaptación después del
primer año
Uno de los aspectos analizados en la investigación
fue la evolucn de las experiencias de las personas
participantes del programa de residencias conforme
avanzaban en su plan de estudios. De acuerdo con
los funcionarios de Vida Estudiantil (VE), se observa
un cambio notable en la dinámica del estudiantado
a partir del segundo año, ya que algunas personas
renuncian al programa y solo una minoría perma-

A medida que el estudiantado progresa acadé-
micamente, también lo hace el propio programa de
residencias, lo que implica que los retos de adapta-
ción a la vida universitaria se transformen. Según
lo registrado por el personal de VE, del primer al
segundo año la permanencia en la universidad re-
quiere la capacidad de asumir un mayor número de
responsabilidades y presiones. Entre los principales
factores se mencionan el aumento de los requisitos
académicos para conservar una beca, como man-
tener un promedio superior a siete y matricular al
menos doce créditos por ciclo lectivo.
Mientras que en el primer año las personas resi-
dentes se encuentran en un proceso de exploración
y ajuste inicial, en los años siguientes se exige una
“conceptualización del proyecto académico” más
-
cia la consolidación de la trayectoria universitaria.
En este sentido, los mecanismos de afrontamiento
desarrollados durante el primer año constituyen
un eslabón fundamental para el éxito adaptativo
en etapas posteriores.
El avance académico implica una mayor toma
de conciencia sobre las exigencias de cursar una
carrera universitaria y las responsabilidades que
-
vo sobre los derechos y deberes asociados a la vida
universitaria, así como sobre la capacidad de auto-
gestión del propio proceso formativo.
-
narios de VE es que el progreso académico suele ir
acompañado, en muchos casos, de un incremento
en las crisis de ajuste y en la aparición de sintoma-
tologías vinculadas con la presión académica, tales
como ansiedad, trastornos del sueño, gastritis, sín-
tomas psicosomáticos y cuadros depresivos. Esto se

número de estudiantes que continúan en el programa
del primer al segundo semestre, así como en la baja
cantidad de residentes en los niveles superiores de
la carrera.
Asimismo, se registró que algunas personas no
logran adaptarse al programa de residencias y solici-

por independizarse y buscar alojamiento fuera del
programa, decisn que, según el personal de VE,
requiere un grado considerable de madurez y una
toma de decisiones consciente. Otro elemento men-
cionado como factor que puede incidir en el abando-
no del programa es la existencia de un reglamento
percibido como descontextualizado, lo que evidencia
la necesidad de una actualización normativa que
responda a las condiciones actuales del estudiantado
y a los nuevos entornos educativos. Se subrayó la
importancia del acompañamiento y el apoyo soste-
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
110
La nueva cotidianidad exigió un esfuerzo adicio-
nal en la capacidad organizativa, ya que, como se
mencionó anteriormente, diversos factores extra-
curriculares provocaron confusión, incertidumbre
y falta de concentración. Establecer horarios de es-
tudio y elaborar agendas para visualizar entregas
y pendientes resultó de gran importancia. En este
sentido, las personas que contaban con hábitos con-
solidados desde el primer año de vida universitaria
y con estrategias de organización previamente de-
sarrolladas tuvieron una ventaja. Tal fue el caso de
las personas participantes en este estudio, quienes,
ante la adaptación a la virtualidad, mencionaron
recurrir a muchas de las mismas estrategias utili-
zadas durante su adaptación a la vida universitaria
en residencias.
En el siguiente ejemplo, una estudiante utiliza
los mismos recursos de reorganización ante la vir-
tualidad que los empleados durante su adaptación
a las residencias:

cosas que tenía que hacer para yo como
mentalizarme de que estaba en mi casa no
por vacaciones, sino porque continuaba
el semestre, entonces llené mi cuarto de
puras notitas de todos los pendientes que
tenía y eso la verdad que me ayudo mu-
chísimo. (E2)
Asimismo, se recurrió al apoyo de compañeros y

durante el proceso y no perder el ritmo en las res-
ponsabilidades académicas. Una estrategia que se
mencionó como especialmente importante fue con-
tar con personas con las cuales se pudiera sentir cer
-
caa a pesar de la distancia. Estas redes de apoyo
permitieron comentar y procesar la nueva realidad,
no solo en lo referente a las tareas universitarias,
sino también en la creacn de espacios de empatía,
conexión social y posibilidades de reorganización
cognitiva ante los cambios del contexto.

personas que regresaron a sus hogares y enfrenta-
miento de un proceso disruptivo
Ante la pandemia, la adaptación a las nuevas con-
diciones trajo, desde luego, cambios en la cotidiani-
dad. Es precisamente en esa dimensión del día a día
donde surgieron importantes retos para una nueva
adaptación, esta vez ante estresores extraordinarios
sobre los cuales no exisan experiencias previas.
Los principales retos percibidos por las personas es-
tudiantes que participaron en la investigación ante
la virtualización repentina de la universidad fueron
los siguientes: adaptarse a lo sorpresivo, asociar
estar en casa con estar de vacaciones, lograr una
pida adaptación a la tecnología, afrontar menor
independencia y autonomía, disminuir el contac-
to con los compañeros, lidiar con el caos, ajustarse
-
brellevar la falta de apoyo logístico por parte de la
universidad.
Ante la percepción de estos retos, resulta fun-
damental destacar los procesos de adaptacn y
afrontamiento que las personas estudiantes desa
-
rrollaron frente a situaciones que implicaron un
fuerte desajuste en la vida cotidiana. En este proceso


categorías: mediación docente, organización, apo-

aprendizaje, acceso a recursos universitarios, asi-
milación gradual, conexión y empatía.
Un elemento clave en la capacidad de adaptación
y afrontamiento ante este escenario particular fue
el andamiaje que el profesorado logró generar para
evitar que las personas estudiantes se sintieran so-
las, desconectadas o desorientadas durante el proce-
so. La guía puntual brindada a través de la mediación
docente resultó fundamental, según el criterio del
estudiantado, que valoró especialmente la conexión
humana más al de lo estrictamente académico.
nido durante el primer año de permanencia en las
residencias estudiantiles.
3.3. Lecciones aprendidas ante el afronta-
111
Educación
pantes desarrollaran una perspectiva más amplia

Se mencionó que la situación provocada por la
pandemia fue tan imprevista que implicó un proceso
de asimilación gradual, ya que la mayoría conside-
ró inicialmente que sería un fenómeno transitorio.
La adaptación a esta nueva realidad resultó ser un
proceso complejo y, al momento de la entrevista
-
contraban en proceso de reorganización frente a la
disrupción causada por la pandemia.
3.4. La importancia de los tutores de
resiliencia
El acceso a los recursos, la posibilidad de reci-
bir apoyo y la reorganización de la experiencia en
momentos de alta exigencia forman parte de la re-
siliencia ecosistémica; por ello, es necesario visibi-
lizar una serie de recursos externos a los cuales el
estudiantado pudo acceder.
En este sentido, Rubio y Puig (2015) distinguen
entre tutores de resiliencia explícitos e implícitos,
y entre tutores formales e informales. Los prime-
ros suelen ser personas profesionales que ofrecen
ayuda y soporte desde un marco estructurado. Los
segundos provienen del entorno familiar, amistoso
o cultural; no son personas diplomadas, pero están
presentes en la vida cotidiana y representan un es-
pacio de acompañamiento y apoyo.
Las personas entrevistadas destacaron la impor-
tancia de que la universidad les permitiera acceder a
recursos durante la crisis, como el préstamo de com-
putadoras para uso domiciliario. Además, menciona-

en particular los talleres de enfermería. También
señalaron la relevancia de mantenerse conectados
a través de los grupos de chat y del seguimiento
constante por parte de los funcionarios de Vida Es-
tudiantil (VE), lo cual les brindaba una sensación de
pertenencia, conexión, seguridad y orden.
Ante la pérdida del espacio presencial que faci-
litaba la organización de los trabajos en grupo y la
ron malas condiciones de conectividad o situacio-
nes de hacinamiento debieron tomar medidass


que buscar apartamentos con mejores condiciones
de conexión o alejarse de sus familias para mejorar
las condiciones generales de estudio y trabajo. Todas
fueron enfáticas al señalar que esta decisión signi-

y tuvo un impacto positivo en su salud mental.
Otra de las estrategias destacadas fue la bús-
queda de espacios de desconexión de las presiones
académicas mediante pausas que les permitieran
descomprimir la tensión (una dinámica pendular).
Todas las personas participantes coincidieron en la
necesidad de realizar actividades que las relajaran y
favorecieran la conexión con otros, como practicar
deportes, caminar, conversar con amistades, ver se-
ries de televisión, tener contacto con la naturaleza o
aplicar estrategias aprendidas en VE para el cuidado
de la salud. La capacidad de hacer pausas que facili-
taran el descanso y el disfrute fue una constante en
los relatos del estudiantado participante.
Además, en los momentos de mayor presión,
recordaban la oportunidad que aún tenían de con-
tinuar sus estudios gracias al apoyo institucional,
lo cual les motivaba a perseverar. Dicho apoyo in-
cluía el acompañamiento desde VE, el préstamo de
equipo y el otorgamiento de becas. Un factor de-
terminante en este sentido fue el vínculo positivo
que mantenían con funcionarios universitarios y


sentido de pertenencia. Estos resultados coinciden
con lo señalado por Maluenda-Albornoz  (2023)
-
ción y conexión con las creencias, los valores y los
mbolos institucionales, a como la alineación del
estudiantado con los principios de la universidad.
De acuerdo con algunos de los pilares de la resi-
liencia, la apertura al aprendizaje, la adaptación de

adversos, contribuyeron a que las personas partici-
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
112
colaboración entre compañeros, las redes sociales
se convirtieron en herramientas fundamentales. De
igual modo, las estrategias implementadas por los
funcionarios de VE, como la creación de chats para
mantener el contacto con el estudiantado, resultaron
esenciales. Las personas participantes relataron lo
-
to, invitaciones a talleres o consejos prácticos para
afrontar el estrés.
Los recursos del servicio de Psicología fueron
considerados de gran relevancia. Una de las entre-
vistadas mencionó que un curso de Psicología la

indicó que participar en terapia grupal le permitía

emocional. En este sentido, los funcionarios actua-
ron y fueron percibidos como tutores formales de
resiliencia.
La relación con los amigos, así como la posibilidad
de recibir y brindar empatía, contribuye a entender
la resiliencia como una red de recursos. Las perso-
nas entrevistadas coincidieron en la importancia
-
cativas. Según relataron, sentir que otras personas
atravesaban experiencias similares, con quienes
podían compartir sentimientos y mostrar empatía,
les proporcionó apoyo emocional y fortaleza ante

3.5. Percepción de fortalezas y resiliencia
en la virtualización según VE
Desde una perspectiva más adulta, los funciona-
rios de Vida Estudiantil (VE) resumieron los prin-
cipales retos del estudiantado de la siguiente mane-
ra: desconocimiento de los procesos universitarios,
manejo de la tecnología, limitación del espacio de
ante un contexto demandante
De acuerdo con lo expresado en el discurso de las
-
jes derivados de periodos de adaptación anteriores
que, al menos de forma general, se mantuvieron ante
las nuevas condiciones. Un ejemplo de ello fue la ca-
pacidad de reorganizar la experiencia y los recursos
personales frente a nuevos estresores.
No obstante, es importante considerar que la
pandemia constituyó una circunstancia sin prece-
dentes, ante la cual no existían referentes ni apren-
dizajes previos. En consecuencia, implicó múltiples
niveles de disrupción, un grado extraordinario de
estrés y una serie de ajustes que, en muchos casos,
aún continúan en proceso.
A pesar de esta situación particular, resultó
evidente que las personas participantes habían
desarrollado una base sólida de resiliencia y, ade-
s, contaban con apoyos ecosistémicos que se
convirtieron en pilares fundamentales para soste-
ner y fortalecer dichas destrezas. En los relatos se
mantuvieron aspectos como el apoyo y la empatía,
la capacidad de adaptación, la organización, la aper-
tura al aprendizaje más allá del ámbito académico,
la reestructuración cognitiva, el autoconocimiento,
los deseos de superacn y la capacidad de pendula-
ción, entendida como la posibilidad de hacer pausas
y retomar el equilibrio.
Este es un ejemplo extraído de la narrativa de
una estudiante:
esta habilidad de adaptarme o también
como esa habilidad de superar cosas que yo
decía, ya antes he superado cosas peores,

nada más como de mentalizarme, yo puedo

entonces eeeh, esa habilidad como para
distraerme y bueno voy a dejar esto aquí
estancado y me voy a poner hacer otra
cosa, voy a cambiar mi mentalidad por el
momento. (E2)
Sin embargo, sería necesario dar seguimiento

favorecen la construcción de resiliencia se mantie-
nen a largo plazo, incluso en contextos posteriores
a la pandemia.
3.6. La superación de los retos estudiantiles
113
Educación
estudio, pérdida del sentido de pertenencia, aspec-

realizar trabajos en grupo.
De la misma forma que con el estudiantado, esta
investigación procuró describir las estrategias im-
plementadas por VE que resultaron funcionales para
afrontar dichos retos durante la pandemia. Estas
incluyeron encuestas en línea, acompañamiento te-
lefónico, chats con las personas estudiantes, movili-
zacn de recursos familiares, comunales y sociales,
promoción de recursos de autocuidado, difusión de
información administrativa y emisión de recomen-
daciones médicas, académicas y psicológicas.
La coordinación de VE elaboró una encuesta en
nea dirigida a toda la comunidad estudiantil, con el
-
cionales, académicas, sociales y económicas ocasio-
nadas por la pandemia. A partir de esta iniciativa se
generó una estrategia de acompañamiento telefónico
orientada a ofrecer apoyo, orientación y compañía
al estudiantado, especialmente al más vulnerable.
Dicha estrategia incluyó recomendaciones di-
cas, académicas, psicológicas y de trabajo social, y
se enfocó en brindar apoyo para la superacn de

en ofrecer información sobre servicios, procesos
administrativos y atención a consultas y solicitudes.
En síntesis, se personalizó la atención con el objetivo
de mantener un contacto activo y cercano con las
personas estudiantes.
Un aspecto fundamental para manejar la incerti-
dumbre generada por la pandemia fue la creación de
una red de apoyo que asegurara el acompañamiento
al estudiantado mediante estrategias grupales ba-
sadas en las necesidades emergentes. La creacn
de chats, como el de Trabajo Social, permitió que
las personas estudiantes expresaran sus emociones
y fueran escuchadas de manera activa. Una de las
estrategias desarrolladas consistió en orientar a
la comunidad estudiantil sobre recursos de auto-
cuidado y promover la participación en talleres de
bienestar emocional.
Como es ampliamente conocido, la pandemia in-
crementó los niveles de ests, ansiedad y depre-
sión en la comunidad educativa. Los funcionarios
de VE señalaron que el seguimiento continuo del


-
mentacn más saludable y regulacn de la sinto-
matología emocional. Otro factor que contribuyó al
afrontamiento de los retos fue la movilizacn de
recursos familiares, comunales y sociales, lo que
evidencia un componente esencial de la resiliencia
ecosistémica: la capacidad de buscar y activar los
recursos del entorno social, cultural y económico,
ya que la resiliencia personal se nutre de ellos.
En cuanto al proceso de adaptación a la virtua-
lización, los funcionarios destacaron diferencias

notorio en las dudas, las consultas y los procesos
académicos del estudiantado con carné CO y C1. Una
sola semana de presencialidad permitió a los prime-
ros conocer la sede y al personal de VE, lo que, según
los funcionarios, marcó una diferencia en el proceso
de adaptación y en el sentido de pertenencia hacia la
-
vios y conocían los servicios universitarios disponían
de un mayor andamiaje y soporte para enfrentar la
transición al entorno virtual.
Cabe subrayar que una única semana de contacto

sentido de pertenencia. Los funcionarios de VE dis-
tinguieron claramente el proceso de adaptación de
los estudiantes que ya habían cursado años previos
en la universidad y atribuyeron esta diferencia a
varios factores: poseían una red de apoyo consolida-
da, mayor familiaridad con el entorno universitario,
menor temor ante los procesos administrativos, un

s claro sobre la vida académica y sus implicacio-
nes personales. La existencia de redes sociales y aca-
démicas previas facilitó la conformación de grupos
de trabajo, lo cual contribuyó a afrontar con mayor
éxito las demandas académicas.
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
114
Esta vinculación temprana y exitosa funcionó
para los participantes como un factor protector ante
posteriores momentos de disrupción de la cotidiani-
dad. De acuerdo con los relatos recopilados, incluso
una sola semana de interacción entre estudiantes,
funcionarios y docentes generó diferencias notorias
en el sentido de pertenencia y en la capacidad para

académicos durante la virtualización impuesta por
la pandemia. Esto subraya la importancia de que la
bienvenida universitaria es debidamente estruc-
turada, pues, según reconocieron los funcionarios, la
percepción de apoyo y la creación temprana de lazos

especialmente para las personas en condición de
mayor vulnerabilidad dentro del sistema. Compren-
der la construcción de la resiliencia puede impactar
positivamente los servicios de atención estudiantil
y fortalecer la creación de comunidades de apren-
dizaje más sólidas desde una perspectiva ecosis-
mica. En síntesis, la manera en que las personas se
vinculan con la universidad y los apoyos que ofrece
el sistema resultan fundamentales como andamiaje
durante el primer año de carrera, ya que los hábitos
que promueven la permanencia se cimentan en ac-
ciones cotidianas que, con acompañamiento y enfo-
que adecuados, pueden convertirse en mecanismos
de afrontamiento adaptativos.
Durante esta etapa de la investigación también
destacó la manera en que las personas participantes
integraron a sus procesos los aportes de los tutores
de resiliencia, tanto formales como informales. Los
tutores formales, como los profesionales de VE, cum-
plieron una función crucial como soportes para la
organización de la experiencia ante situaciones de
cambio y disrupcn, al vincular a los estudiantes
con los recursos institucionales y ofrecer espacios
de reestructuración cognitiva y apoyo emocional.
Esto incrementó la capacidad para enfrentar las
demandas internas y externas. A su vez, los tuto-
res informales de resiliencia (personas del entor-
no cercano que brindaron soporte emocional en la
cotidianidad), desempeñaron un papel igualmente

4. Conclusiones
Uno de los aspectos clave de la resiliencia es la

en aprendizajes; por esta razón, resulta necesario
sistematizar las vivencias para valorar lo aprendido.
Del estudio se desprende la importancia de reco-
nocer que los estudiantes pueden y deben ejecutar
una serie de acciones sistemáticas para afrontar los
momentos retadores como sujetos activos y cons-
tructores de su propio proceso. Otro punto central
es la necesidad de empoderar a las personas, reco-
nociendo sus recursos internos, y destacar que los
acervos del entorno constituyen un andamiaje fun-
damental para potenciar las destrezas individuales.
Fortalecer de manera consciente los mecanismos
adaptativos de afrontamiento personales, median-
te estrategias institucionales bien articuladas, se
-
pone la vida universitaria. Por ello, resulta oportu-
no continuar desarrollando acciones y programas
que fomenten la percepción de un contexto social
de apoyo en el proceso de ingreso a la universidad.
En esta investigación se evidenció la importancia
de una respuesta oportuna por parte de Vida Estu-
diantil (VE) durante el primer año de vida universi-
taria, ya que esta puede sentar las bases para cons-

el sentido de pertenencia hacia la institución. Asi-
mismo, se resalta la relevancia de destinar recursos
que garanticen que los estudiantes, especialmente
los más vulnerables, se sientan acogidos y logren

Todos los participantes del estudio manifestaron un

cual coincide con lo señalado por Simpson (2024) so-
bre el entretejido vincular ecosistémico, entendido
como un concepto ampliado de resiliencia. En este
sentido, el vínculo, el apoyo, la empatía y los espacios
institucionales que facilitaron la integración y la or-
ganizacn de las experiencias estudiantiles fueron

115
Educación
La atención individual del estudiantado desde VE
sigue siendo necesaria, aunque no siempre resulta
-
das con la salud mental y los retos de adaptación a
nuevas realidades. Por ello, es fundamental visibi-
lizar y revisar de manera crítica el diálogo entre los
factores individuales y los soportes contextuales, así
como entre los aspectos formales e informales que
intervienen en la formación universitaria.
Como posibles líneas de investigación futuras,
se destaca la relevancia de realizar estudios longi-
tudinales pospandemia que permitan analizar los
procesos de ajuste ante estos estresores extraordi-
narios. Asimismo, por limitaciones de tiempo, esta
investigación no incluyó comparaciones por carrera
ni por género, lo cual podría aportar información
valiosa en futuras indagaciones.

en la educación superior, resulta esencial visibilizar
los resultados del esfuerzo colectivo como expre-
sión de la creatividad humana y de la capacidad de

modo, se deben problematizar los retos aún vigentes
y reconocer los logros que han generado impactos
positivos. En última instancia, toda crisis implica
un proceso de reorganización de la realidad y, si se
aprovecha adecuadamente, puede convertirse en
una oportunidad para la transformación y el cambio
positivo.
5. 
Baumeister, R., y Leary, M. (1995). The need to be-
long: Desire for interpersonal attachments as a
 Psychological
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(3), 244-
258. https://www.redalyc.org/articulo.

notable en los mecanismos de afrontamiento. Este
hallazgo puede motivar a los programas institu-
cionales a incorporar estrategias que visibilicen y

por ejemplo, incluir a estudiantes avanzados en los
programas de bienvenida podría potenciar el sentido
de pertenencia institucional, aumentar la percepción

de afrontamiento exitosos.
La investigación también permitió evidenciar
el valor de las transiciones cotidianas y de la pen-
dulación en los procesos de adaptación a los retos
académicos y ante situaciones de cambio o ajuste, ya
que las pausas saludables actuaron como regulado-
ras del ests. Este aspecto se vio particularmente
afectado durante la disrupción provocada por la
virtualización, debido a la pérdida de los espacios
de transición, relajación y disfrute propios de la vida
universitaria. Sin embargo, las personas partici-
pantes encontraron alternativas personales para
mantener el equilibrio entre las nuevas exigencias
y los momentos de descanso o respiro.
La pandemia y la virtualización de la enseñan-

impacto considerable sobre la salud mental, ya que
la demanda de recursos institucionales superó la
capacidad de respuesta ante una situación inédita.
Es fundamental rescatar los aprendizajes generados
en contextos de adaptación extraordinaria, en los
cuales la creatividad se convirtió en un recurso para
afrontar los nuevos retos. Ejemplo de ello fueron la
creación de espacios grupales, los chats de difusn
centrados en el autocuidado, el seguimiento de ta-
reas académicas, los talleres en línea, el mapeo de
factores de bienestar integral y las estrategias de
organización académica. Un elemento destacable fue
la movilizacn e integracn de recursos familiares,
comunitarios y sociales. Aunque todo esto surgió
como respuesta a circunstancias excepcionales, una

-
trucción de resiliencia ecosistémica en un momento
en que se hace necesario revisar crítica y creativa-
mente el modelo de atención vigente.
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
116
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 (1.ª ed., pp. 666-
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 Editorial
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
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sis-interdisciplinario
Regueyra, M., Valverde, M., y Delgado, A. (2021).
Consecuencias de la pandemia COVID-19 en
la permanencia de la población estudiantil
Ciberostracismo: un fenómeno del siglo XXI. Implicaciones socioemocionales
y conductuales
Cyberostracism: a Phenomenon of the XXI Century. Socioemotional and Behavioral
Implications
Arielka Esteysin Brizuela Villarreal
Universidad de Costa Rica, Liberia, Costa Rica
esteysinv@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-1771-3758
Daniela Víctor González
Universidad de Costa Rica, Liberia, Costa Rica
danigv2992@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-4130-708X
Fecha de recepción: 29-7-2025
Fecha de aceptación: 4-11-2025
Resumen
El avance tecnológico y el uso de distintas plataformas sociales han propiciado transformaciones
en la forma en la que las personas interactúan. Si bien por un lado resulta un medio por el cual es
posible compartir, construir vínculos o crear identidad, por otro, trae consigo problemáticas de
exclusión social, como el ciberostracismo. El ensayo plantea como objetivo realizar un análisis y

A partir del análisis realizado, se comprende la manera en que las dinámicas propias del entorno
tecnológico y de las redes sociales pueden afectar la autoestima y el sentido de pertenencia de las
personas, evidenciando la necesidad de promover una convivencia digital más empática e inclusiva.
Palabras claves: Ciberostracismo, autoestima, ostracismo, sentido de pertenencia.

Technological progress and the use of various platforms and social networks have brought about
transformations in the way people interact. While, on one hand, these tools serve as a means to
share, build relationships, and create identity, on the other, they give rise to social exclusion issues

and its repercussions on the social and psychological spheres of individuals. Based on the analysis
carried out, it can be understood that the dynamics of technological environments and social
networks can affect peoples self-esteem and sense of belonging, highlighting the need to promote
a more empathetic and inclusive digital coexistence.
 Cyber-ostracism, self-esteem, ostracism, sense of belonging.
DOI 10.15517/yt7vd968
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Ensayo
117
Arielka Esteysin Brizuela Villarreal,
Daniela Victor Gonlez Victor
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
118
que incrementa progresivamente en la sociedad.
De esta manera, este escrito analiza el fenóme-
no de ciberostracismo desde un enfoque social y
psicológico. Además, este se plantea considerando
evidencias teóricas a partir de la revisión de bases
de datos. Para su respectivo desarrollo se siguen
los siguientes apartados: ciberostracismo, exclusión
-
te en el sentido de pertenencia, las redes sociales



El primer paso para la construcción de este de
este ensayo, fue la búsqueda de información sobre
la temática para su respectiva compresn. La re-
visión de bases de datos disponibles en el sitio vir-
tual del Sistema de Bibliotecas, Documentación e
Información de la Universidad de Costa Rica, SIBDI
y en fuentes digitales externas como revistas, ar-
tículos, tesis y/o libros, fue clave para la obtención
de información
1
.
Finalmente, como criterios de inclusn en la
-
deró clave que integrarán ciertas palabras clave
2
,
además de su disponibilidad en SIBDI. Al ser un fe-
nómeno considerablemente nuevo, como criterio de

no se presente en el sistema de documentacn de
la Universidad de Costa Rica o que no se presenten

1
. Las bases de datos consultadas como Elsevier, Scien-
ceDirect, Wiley Online Library, APA PsycNet, PubMed,
Emerald Insight, ResearchGate, Dialnet, CSIC, así como
algunos repositorios de la Universidad de Costa Rica,
fueron de gran utilidad para la descripción de la temática.
Para el momento en el que se realizó el ensayo, se revisó

con las siguientes palabras clave: ciberostracismo, redes
sociales, autoestima, ostracismo, sentido de pertenencia.
2
. ciberostracismo, redes sociales, autoestima, ostracis-
mo, sentido de pertenencia.
1. Introducción
El uso de redes sociales está más presente en
la vida de las personas y el tiempo invertido en su
consumo, toma espacios más grandes en personas
adultas, adolescentes y en infantes, lo que reper-
cute de forma positiva y negativa en la vida de las
personas.
Precisamente, como parte de estas últimas, se
encuentra el ciberostracismo siendo una forma en
la que las redes sociales generan un impacto a nivel
social e individual. Según lo exponen Sahagún et al.
(2015), “en la actualidad la mayoría de las personas,
de cualquier edad tiene posibilidad de utilizar las
-
cial, las páginas de redes sociales como Facebook,
Twitter, Tik Tok, Instagram, entre otras” (p. 287).
De hecho, involucrarse en estos medios digitales,
indudablemente es parte de una cultura globalizada,
que, a pesar del impacto que estas podrían provocar,
empiezan a formar parte de la cotidianidad de las
personas. Además, esta normalización podría estar
acompada de una inconsciencia y desconocimien-
to sobre las problemáticas que podrían provocar.
El ciberostracismo como una forma de exclusión
social en las redes sociales es un hecho poco estu-
diado, sin embargo, el presente ensayo plantea como
objetivo analizar el ciberostracismo como un fenó-
meno que impacta de forma negativa en la esfera

con afectaciones directas a la autoestima, sentido
de pertenencia e identidad.
La hipótesis planteada considera que, si bien es
poco estudiado, podría estarse presentando con
mayor frecuencia a través de los años, al ser un
atacante silencioso que amenaza los factores pre-
viamente mencionados. Se abordarán puntos espe-


en factores psicosociales, tal como es el caso de la
autoestima, la creación de falsas identidades y la
presencia de este como parte del sentimiento de odio
119
Ensayo
De hecho, aun cuando las personas podrían atri-
buir la falta de retroalimentacn a través de In-

reducir la sensación de que la persona está siendo
ignorada (Mattila, Andreu, Hanks y Kim, 2012).
Incluso el encontrar posibles respuestas al hecho
de ser excluidos, no reduce el impacto emocional y
conductual que esto pueda provocar.
Precisamente, la aparicn las interrogantes
mencionadas y el que no aparezca una explicación
para quién está experimentando el ciberostracismo,
podría ser uno de los principales motivos de las di-
ferentes consecuencias generadas. Principalmente
en el espacio cibernético, en donde consideramos
que es un espacio direccionado por las nuevas ge-
neraciones como un lugar de validación.
Algunos autores como Gutiérrez (2023), plan-
tean: “como las redes sociales están generando nue-
vos referentes, actitudes y comportamientos que
sirven de modelo” (p. 2). Lo cual es interesante, pues
nos acerca a un reconocimiento de las redes sociales
como medio movilizador del individuo, en la medida
en la que transforma su identidad, tanto a partir de
esta construcción como en una percepción negativa
de lo que lo representa al encontrar invalidación en
estos espacios.
Esta búsqueda de razones podría conducir a que
la persona elabore respuestas meramente subjetivas
e interpretativas, resultando en que lo atribuya a

forman parte del autoconcepto y la percepcn de
sí mismo.
Particularmente, Borawski (2022), menciona que,
la manera en la que el individuo se percibe y cons-
truye su autoconcepto, depende de factores como
la calidad de sus relaciones interpersonales. Redes
sociales como Facebook, Instagram y WhatsApp, son
un medio de comunicación con familiares y amigos,
lo que da lugar a las siguientes interrogantes: ¿Puede
el ciberostracismo dar lugar a un deterioro en la red
2. Ciberostracismo

(2009), como una forma de exclusión social en la
que la persona es ignorada por los demás y que,
por lo general, se desconocen los motivos. Se trata
de un fenómeno social que provoca consecuencias
emocionales y conductuales, tal como es el caso del
empeoramiento del estado de ánimo.

el ciberostracismo puede visualizarse en situacio-
nes tales como como no recibir una respuesta por
correo, una llamada telefónica o en ser ignorado a
través de Internet. Este fenómeno puede resultar
en que la persona lo perciba como una amenaza de
las necesidades fundamentales y que, como otra
repercusión, surjan conductas de afrontamiento
antisociales.
Además, investigaciones que se han realizado
alrededor de este fenómeno sugieren que provoca
una serie de reacciones psicológicamente aversivas
en sus víctimas, como por ejemplo, un estado de
ánimo deprimido, soledad, ansiedad, frustración,
sentimientos de ser invisible e impotencia.
En el uso de redes sociales en la actualidad suma
relevancia al análisis de este tipo de situaciones, de
hecho, en países desarrollados, se estima en aproxi-
madamente un 80% de las personas navegan en in-
ternet. Relacionado a esto, las redes sociales, según
Sanz (2003), “se pueden visualizar como conjuntos
de relaciones sociales o interpersonales que ligan
individuos u organizaciones en grupos” (p.22).
Es decir, estas relaciones con terceros pueden
darse más allá de una estricta presencialidad. Ade-
s, cuando el ciberostracismo sucede, se presenta
una tendencia en la persona en la que se cuestiona


aversión interpersonal, por lo que estas pregun-
tas son una manera de encontrar explicaciones al
porqué está siendo ignorado (Williams, Cheung y
Choi, 2000).
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
120
formación personal que se comparte es sumamente
amplia y por lo general, está asociado a las creencias
y a la ideología de la persona.
Añadido a lo anterior, se puede sintetizar el
impacto del ciberostracismo considerando dos as-
pectos, por una parte, podría representar para la
persona una no aceptación de su identidad y sus
intereses y por tanto, sentirse externo y ajeno a las
personas que le siguen en las diferentes redes so-
ciales, es decir, no poder integrarse a determinades
comunidades virtuales. ¿Podría el ciberostracismo

Como segundo aspecto, una vez que la perso-
na forma parte de un grupo virtual y comienza a
ser ignorado por los usuarios involucrados, puede
afectar el sentido de pertenencia, es decir, este se
ve reducido al implicar que la persona no se sienta
parte de ese grupo concreto.
Continuando con esta búsqueda por entender el
sentido de pertenencia, Nadkarnia y Hofman (2012),
sugieren que el uso de Facebook poda estar moti-
vado por dos necesidades, la de pertenecer y la de
auto presentación (p. 245). Además, las reacciones
a las interacciones que la persona genera podrían
afectar positivamente en la construcción de la auto-
estima y por supuesto, provocar un posible aumento
en el sentido de pertenencia.
La sensibilidad al rechazo es otro concepto que
permite analizar la huella del ciberostracismo en el
sentido de pertenencia y la identidad de la persona.

a esperar, percibir y reaccionar de forma despropor-
cionada ante el rechazo (Watson y Nesdale, 2012, p.

de analizar aspectos emocionales, cognitivos y pro-
pios de la historia de la persona.
La voz de este ensayo (y en relación con el senti-
do de pertenencia), recalca que resulta importante
concientizar sobre la exposición a redes sociales
desde edades tempranas, que a su vez, aleja las in-
teracciones sociales presenciales necesarias para el

la retroalimentación que se recibe a partir de redes

Borawski (2022), destaca que, el ciberostracis-
mo se presenta de múltiples formas y depende del
tipo de actividad web, pudiendo ser en interacciones
simultáneas o no simultáneas, además, al implicar
una interacción virtual se presenta una ambigüedad
en el mensaje que se encuentra sujeto a la interpre-
tación que da el usuario.
2.1. Exclusión y ausencia de

el sentido de pertenencia
En primer lugar, se hipotetiza que, la carencia
de interacciones y exclusión social virtual podría
afectar el sentido de pertenencia. En este sentido las
personas pueden sentirse excluidas aún con signos
-
cientes comentarios en una publicación compartida
(Galbava, Machackova y Dedkova, 2020, p. 10).
Para comprender la importancia del sentido de
pertenencia se debe tomar en cuenta que está re
-

lo tanto, sentirse parte de un colectivo, esto pue-
de deberse a que, quienes se encuentran dentro de
esta colectividad comparten una cultura, gustos o
preferencias (Gallardo, 2020, p. 4). Pero ¿qué pasa
cuando en esta colectividad de la que el usuario se

Un hecho que no debe ignorarse es que, el uso
de redes sociales reduce la interacción cara a cara
y reemplaza estos lazos considerados fuertes por

personal. De esta manera, la calidad de la interacción
disminuye, lo que puede resultar en sentimientos
de depresión y en un menor sentido de pertenencia
(Kraut et al., 1998).
-
nencia está estrechamente ligado a la aceptación
del individuo como parte del grupo. Lo anterior es
relevante, puesto que, en las redes sociales, la in-
121
Ensayo
factores, que sí bien es un proceso interno y sub-
jetivo de la persona, se encuentra asociado con el
componente social. Considerando el anterior hecho,
y desde el ejercicio profesional psicológico, el análi-
sis de eventos como el ciberostracismo, permite no
solo comprender de formas acertada el compor-
tamiento humano, principalmente en procesos no
tan positivos como el rechazo o la exclusión y a su
vez, su estudio permite ampliar los estudios rela-
cionados con el impacto del uso de redes sociales,
como una actividad cotidiana, frecuente y sobretodo,
normalizada para todas las edades.
Del mismo modo, Sanz (2003), expone que las
redes sociales son a la vez la causa y el resultado de
las conductas de los individuos, capaces de crear y
limitar las oportunidades para la elección individual
y conjunta. Precisamente, en la actualidad existe
un gran involucramiento de los seres humanos y el
uso de las redes sociales, dicho involucramiento se

de la autoestima tanto positiva como negativa.
Lo anterior se señala puesto que, comúnmente
las personas en su mayoría adolescentes y personas
jóvenes, comparten en redes contenido o publica-
ciones que vienen ligado a sus preferencias y gus-
tos, ades dentro de esto se encuentran fotos de
ellos y ellas, las cuales están expuestas a diversas
opiniones.

positivo debido a que dichas conductas o acciones
pueden verse reforzadas con halagos de terceros,
entendiendo que estos pueden ir en función de su

en sus videos, gustos musicales, etc. Si bien entre
estas opiniones positivas suelen presentarse expre-

existen también negativas, las cuales son conside-
rables en las diversas redes.
Ahora bien, este otro discurso suele ser mucho
s profundo y agresivo con los y las usuarias. En
este caso, al compartir fotos, ideas o videos creati-
vos o que se consideran agradables, las reacciones
desarrollo óptimo del infante. ¿Estamos construyen-

Gutierrez (2023), plantea que, en redes sociales
“el individuo se autopresenta no siendo del todo la
misma persona que en el mundo real, pues la “apa-
riencia” es cuidada considerando las repercusiones
que tendrá entre los que forman parte de esa red
social a la que se pertenece” (p. 3). Dichas palabras
permiten cuestionarnos sobre la fragilidad y vulne-
rabilidad a la que se exponen los individuos una vez
que se encuentran navegando en las redes sociales.
Se presenta fragilidad y vulnerabilidad como dos

encontrarse dentro de un grupo no real, de aparien-
cias y en busca de reacciones momentáneas y por
otro lado, la vulnerabilidad ante un grupo cambiante

resultando en un rechazo a lo que el individuo pre-
senta.
2.2. Las redes sociales como factor

En primer lugar, la autoestima, de acuerdo con
Hepper (2016), es la evaluación global del propio
valor que cada persona tiene sobre sí misma, de esta
manera, puede ir desde lo alto a lo bajo, resultando
en que las personas con alta autoestima presenten
una valoración positiva sobre sí mismos, mientras
que aquellos con baja autoestima se sienten ambi-
valentes o bien inseguros.
Naranjo (2007) expone cómo la autoestima se
desarrolla a partir de la interaccn humana, ya que
permite que las personas se consideren importan-
tes una para las otras (p. 2). Del mismo modo, se
menciona que desde la perspectiva de Maslow exis-
ten dos tipos de necesidades de estima, la propia y
aquella que proviene de las otras personas. Ambas
necesidades las ubica jerquicamente por encima
-
nal y las de amor y pertenencia.
Como punto de alisis, la construcción de la

Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
122
Según lo exponen Sahagún, et al. (2015, p.
288), “un estudio realizado en México demuestra
en cuanto al nivel de autoestima, que se presenta
mayor afectación en adolescentes de preparatoria
comparado con los de secundaria, sin diferencia

la relevancia de tratar estos temas en poblaciones
jóvenes, puesto que es común que sean estas las que
se adentren con mayor facilidad en cada nueva red
social que vaya surgiendo.
Siguiendo esta línea, Barker (2009), evidencia
una correlación entre la autoestima colectiva y la
comunicación en grupo vía red social. La autoesti-
ma colectiva positiva no estaba relacionada con la
compensacn social, sin embargo, cuando se hace
la relación de dicha compensación con la autoestima
colectiva negativa, sí se encuentra moderadamente
relacionada. Según el autor, quien experimenta una
baja autoestima colectiva, percibía a su grupo so-
cial como no deseado, podía querer distanciarse de
éste, sintiendo así la necesidad de moverse, es decir,
buscar nuevos círculos en los cuales relacionarse en
nea buscando así esa deseada compensación social

Este es un planteamiento de interés, puesto
que, en relación con el ciberostracismo, la per-
sona podría encontrarse con esta exclusión in-
cluso en el espacio virtual, lo cual, contrario a
contribuir con esa compensación social, podría
incluso reducirla. Cabe resaltar que el individuo
es expuesto a observar el contraste que pueda
existir entre otras personas y las interacciones
que recibe y la ausencia de respuestas al conte-
nido o información que comparte.
Lo anterior se puede observar constante-
mente en plataformas como TikTok, pues dife-
rentes usuarios considerados como 
,
incluso con la misma cantidad de seguidores
y recreando las mismas tendencias de moda,
reciben diferentes interacciones, por ejemplo:
se compara su nivel producción, atuendos, o se
les señala de ser de una copia de otra, aunque
pueden terminar siendo totalmente contrario a lo
esperado, así como muchas personas precian fac-
tores estéticos, como el cuerpo, facciones y otros

puntos de burla de otros, por ejemplo: la forma de
vestir, tipos de cuerpos, si es buen gusto la ropa muy
holgada o no, si se tiene pecas, lunares, etc.
-
ma, al considerar que esta es una actitud que con-
templa las formas habituales de pensar, actuar, amar
y sentir de las personas para consigo mismas, con un
componente cognitivo, afectivo y conductual, pues-
to que implica la intencn y decisión de actuar, de
llevar a la práctica un comportamiento consecuente
y coherente (Naranjo, 2007).
El detenerse a pensar en todas las malas críticas
o ataques que se han recibido o que se han reali-

cómo en diversas circunstancias se han realizado
señalamientos respecto a distintas características
o aspectos de otras personas, lo cual puede impli-
car afectaciones en la percepcn de sí mismos que
tienen los individuos. Como consecuencia se puede
presentar una autoestima más baja, con nuevas in-

de otros y otras ha transformado.
Una forma en la cual puede ser posible la toma
de conciencia respecto a las afectaciones que pue-
den generarse en otros, es el cuestionarnos sobre
sí en alguna ocasn las redes sociales, y lo que se
incluye en este mundo digital, nos ha llegado a afec-
tar, aunque sea de manera mínima, o preguntarse
-
ñalamiento al comportamiento o características
de las otras personas. Entonces es de relevancia
realizar constantemente cuestionamientos como;



¿qué me hace sentir el criticar o señalar a alguien


123
Ensayo
muchas veces el contenido sea casi el mismo y
con los mismos detalles.
Así, un individuo puede ser bombardeado con
halagos, aumentando la compensación social, mien-
tras que el otro no. Esto desencadena en muchas
ocasiones, cuando no se llegue a dicha compensa-
ción, a que las personas recurren a ridiculizarse o
realizar otras acciones que no generan algo positivo
en sus vidas.

una falsa identidad
Como bien se ha mencionado, el ciberostrasismo
implica excluir a un individuo en el medio virtual,
esta exclusión puede ir desde no recibir respuestas
o algún tipo de reacción digital (ya sea un me gusta,
comentario, o compartir lo que se publica), hasta
implicar la mención directa de rechazo. Precisa-
mente, la falta de interacción o de respuesta puede

e intereses o incluso el contenido que comparte, para
reducir o bien, no sentirse ignorada.
De hecho, un aspecto importante en relación con
-
les es lo considerado por Williams, Cheung y Choi
(2000): “la mayor parte del uso de Internet se dedica
de hecho a la comunicación social activa” (p. 748),
Además, con relación a el funcionamiento de las
redes sociales es posible destacar la posibilidad de
que se dé un ajuste de las diversas estrategias de
presentación del yo, en funcn de las expectati-
vas de las personas con las que se interacciona y a
las convenciones en que se enmarca la interacción
(Vega, 2012).
Lo anterior, de alguna manera, supone un plan-
teamiento interesante, puesto que, sugiere la vul-
nerabilidad a la que está expuesta la persona en lo
que respecta a su presentación del yo, es decir, todo

a que el uso de redes sociales ya no únicamente ha
pasado a ser un gasto de tiempo bastante conside-
rable (horas que la persona dedica diariamente),
sino que, ha traspasado la esencia y personalidad
de la persona.
De hecho, Tugendhat (1996), expresa que, la per-
cepcn de cómo se valoran socialmente unos u otros

gozan de un mayor prestigio, lo que se traduce en
una identidad cualitativa o identidad social, suma-
do a lo anterior, el ciberespacio da la posibilidad de
crear un segundo ser, o incluso crear múltiples y
diversas identidades.
Williams, Cheung y Choi (2000), resaltan que
los individuos respaldan actitudes que muestran
una mayor conformidad con las propias normas de
grupo del que desean ser parte, que a aquellas que
no están en función de este y que podría provocar
en mayor medida, ser ignorados.
En este punto donde se ha creado una imagen
que únicamente sirve como un medio para atraer
personas en redes sociales también se pueden dar
la exposicn a individuos peligrosos o a amistades
poco profundas o irreales, debido a que muchas de
las que se forman son meramente para colaboracio-
nes en videos o contenido diverso, dejando de lado
la importancia de la formación de vínculos fuertes
y duraderos.
Asimismo, el espacio virtual como un medio so-

las personas, de hecho, según Williams, Cheung y
Choi, (2000), es el resultado de un proceso de au-
tocategorización, mediante el cual los individuos se
perciben a sí mismos como miembros del grupo y,
por lo tanto, desean poseer las mismas caracterís-
ticas y actitudes que otros miembros.
Por otro lado, el desagrado como posible causante
de que se ignore a una persona o sus intereses, pue-


sus seguidores, lo que podría llevar a generar una
represn de sí mismo. A su vez, según lo expone Wi-
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
124
logradas en redes sociales, especialmente aquellas
relacionadas con las reacciones como el “me gusta”
en Facebook. Dicho cuestionamiento permite gene-
rar conciencia sobre la profundidad e importancia
de estas interacciones, que por lo general solo repre-
sentan un número sin mayor relevancia emocional
o social, sin embargo, para la persona se encuentra
cargada de un simbolismo que como discutimos,
tiene que ver con la performatividad.
Asimismo, el ciberostracismo, como se mencionó,
puede provocar emociones intensas en la persona
que es excluida. Sin embargo, una de las caracterís-
ticas y ventajas de las redes sociales es la libertad
que presentan para elegir y consumir contenido
-
teresante, puesto que la persona que ignora a otra

de dañar, aunque, incluso sin intención, puede ser
causa de emociones como frustración o enojo en la
persona excluida o ignorada.
En el acceso a estos medios digitales, un factor
protector ante las afectaciones del ciberostracismo
podría ser que la persona mantenga un buen auto-
concepto, de modo que esto le permita distinguir

representan los comentarios malintencionados o im-
pulsivos de otros usuarios. Además, es indispensable
comprender que no todas las personas disfrutan
de lo mismo y que esa diversidad forma parte de
la individualidad de cada ser humano, lo cual no

Sin embargo, este factor protector podría ver-
se interrumpido si desde edades tempranas hay
una exposición a las redes sociales. Un aspecto por
destacar es que estas plataformas, con el paso del
tiempo, han implementado estrategias para evitar
repercusiones negativas en los usuarios, como los
términos y condiciones que establecen Facebook e

reducir conductas irrespetuosas o dañinas, aunque

Al tener presente el panorama anterior, se plan-
lliams (2009), las personas eligen comportamientos
que fortalecen sus necesidades más amenazadas, es
decir, en contexto de virtualidad, podrían llevarse a
cabo acciones en función de contrarrestar la posible
amenaza al sentirse ignorado o excluido.
3. Conclusiones
El uso de las redes sociales es cada vez más co-
mún, son empleadas desde edades muy tempranas
hasta la etapa de la vejez y no ignora la existencia
de una brecha digital. Sin embargo, incluso aquellas
personas que no crecieron con estas se encuentran
inmersas en el espacio virtual, como las generacio-
nes de adultos mayores, ya que el contenido dispo-
nible suele ser entretenido y adaptarse a sus pre-
ferencias.
El uso excesivo puede implicar un grado de de-
pendencia que afecta la percepción de sí mismo, lo
que incluye el autoestima y el sentido de pertenen-
cia. En el caso de los adolescentes, la perspectiva que
otros tienen de ellos y ellas, como ya se ha mencio-
nado anteriormente, puede implicar problemas de
autoestima puesto que la validación es un elemento
importante en esta etapa de descubrimiento y for-
mación de la identidad.

lo que puede desencadenar problemas alimenticios,
desde anorexia o bulimia, generar atracones y hasta
otras conductas orientadas a cumplir con los están-
dares que, según el contexto social, consideran que
otros aceptarán. Además, la persona puede llegar a
pensar que el ciberostracismo se debe a su incapa-
cidad para cumplir con dichos estándares, y sentir
que nunca los logrará alcanzar, especialmente en un
espacio tan cambiante como el ciberespacio.
Por otra parte, si bien las personas utilizan es-
tos medios en diversas ocasiones para teners
seguidores o amigos/as y sentirse parte de un de-
terminado grupo, es importante cuestionar la fun-

125
Ensayo
4. 
Borawski, D. (2022). Ostracized and unreal: Does cy-
Personality
, 1-10. ht t ps://
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4cea-9b43-06450d69448f/content
tea como nueva línea de investigación el estudio del
ciberostracismo y su impacto conductual y psico-
lógico en poblaciones de diferentes edades. Desde
una perspectiva de los medios digitales, es necesa-
rio indagar más en dicho fenómeno y desarrollar
estrategias que permitan contenerlo y prevenirlo,
además, desde un enfoque psicológico, podría ser
valioso indagar en el posible impacto del ciberostra-
cismo como causante de otros trastornos, tal como
la despersonalización.
A nivel institucional, el impulso de marcos de
intervención educativa y psicológica permitiría
acompar a quienes experimentan exclusión o
acoso digital, como un acompañamiento que per-
mite contener no solo la crisis que puede generarse
a causa de dicho fenómeno sino también como un
método preventivo. A partir del cuestionamiento
a las normas y políticas de las redes sociales, se
plantea como punto clave promover principios de
diseño ético en plataformas digitales, que incluyan
mecanismos más efectivos de contención, detección
y apoyo ante situaciones de ciberostracismo.
Además, se concluye que es esencial proteger
a los individuos más vulnerables, como infantes y
adolescentes. Instancias como UNICEF pueden ser
una fuente importante de informacn y guía sobre
seguridad digital y el cuidado de menores en entor-
nos en línea. Si bien el entretenimiento y la sensación
de pertenencia que proporcionan las redes sociales
pueden ser positivos, también pueden generar de-
pendencia e impactar la vida real de las personas.
Finalmente, al partir de que las redes sociales

entre sus miembros, pueden existir ciertas expecta-
tivas en las personas relacionadas con la creación de
nuevos vínculos y relaciones, especialmente cuando
las interacciones cara a cara son limitadas. Esto evi-
dencia la necesidad de ampliar los conocimientos en
torno al ciberostracismo, sus causas, consecuencias
y, especialmente, las formas concretas de preven-
ción, intervención y contención.
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-
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-
-
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

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¿Está la humanidad acercándose a su propia extinción?
Is humankind approaching its own extinction?
Marco D. Barquero
Sede del Caribe, Universidad de Costa Rica, Montes de Oca, San José, Costa Rica

https://orcid.org/0000-0002-5893-4231
Fecha de recepción: 7-5-2025
Fecha de aprobación: 4-10-2025
Resumen
Los impactos que la especie humana genera sobre los ecosistemas del planeta son tan notorios y alarmantes
que se ha llegado a plantear la posibilidad de que nos encontremos en un evento de extinción masiva de
especies y ante un potencial colapso ecológico. No obstante, no existe una percepción generalizada de que
tales procesos estén ocurriendo ni de que la humanidad podría llegar a extinguirse.
En este trabajo se presenta un análisis de la situación actual de la biodiversidad y de los factores que han
provocado la desaparición de una gran cantidad de especies, así como de la relación entre las acciones
humanas y sus impactos en los ecosistemas. Finalmente, se reexiona sobre la posibilidad de que la
humanidad se acerque a su propia extinción y se proponen algunas acciones y alternativas para evitar un
eventual colapso ecogico.
Palabras clave: Antropoceno, biodiversidad, crisis ambiental, extinción, Homo sapiens.}

The impacts of humankind on the planets ecosystems are so noticeable and alarming that the
possibility of a mass extinction event and a potential ecological collapse has been raised. However,
there is no widespread perception that such processes are occurring or that humanity could become
extinct.
This paper presents an analysis of the current state of biodiversity and the factors that have led to
the disappearance of a large number of species, as well as the relationship between human actions

its own extinction and proposes some actions and alternatives to avoid a potential ecological collapse.
 Anthropocene, biodiversity, environmental crisis, extinction, Homo sapiens.
DOI 10.15517/hstsj129
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Ensayo
127
Marco D. Barquero
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
128
extinción puede producirse de manera gradual, con-
forme aumenta la mortalidad y desaparecen progre-
sivamente las poblaciones. Sin embargo, también
puede ocurrir de forma abrupta a causa de eventos

impacto meteorítico, que eliminen a todos los indi-
viduos de la especie (Purvis , 2000).
En este trabajo se explican las nociones básicas
sobre la extincn de las especies, los impactos y
transformaciones ambientales causados por la ac-

sus efectos sobre las distintas especies. Además, se

ambiental pueda conducir, eventualmente, a la ex-
tinción de la especie humana.
2. 
La extinción de las especies es un fenómeno
natural y evolutivo que ha ocurrido a lo largo de
la historia de la Tierra. Habitualmente se entiende
como la desaparición permanente, a nivel global, de
todos los individuos de una especie, género, familia
o cualquier otro grupo taxonómico superior, aunque
el término también se ha aplicado a otros procesos
biológicos (Delord, 2007). La extinción constituye
una parte inherente de la evolución y de la dinámica
de los ecosistemas; sin embargo, en las últimas tres
décadas ha adquirido una relevancia particular de-
bido a las actividades humanas que han acelerado
las tasas de desaparición de especies hasta niveles
alarmantes (Ceballos et al., 2017).
La desaparición de especies es un fenómeno que
ocurre de manera natural y continua. Se estima que,
de los entre 1000 y 4000 millones de especies que
se calcula han existido en la Tierra, sobreviven ac-
tualmente entre 8 y 50 millones (Newman y Palmer,
1999; Mora et al., 2011). En promedio, una especie
habita el planeta durante aproximadamente diez
millones de años desde su aparición (Newman y
Palmer, 1999).
A lo largo de la historia geológica de la Tierra han
ocurrido, no obstante, eventos de extinción masi-
1. Introducción
Todo ser vivo del planeta cumple con pro-
cesos biológicos fundamentales que incluyen el na-
cimiento, el desarrollo o crecimiento corporal, el

organismo forma parte de una especie, entendi-
da como el conjunto de individuos que comparten

comportamiento), y que pueden reproducirse entre
sí para dejar descendencia fértil (Wheeler y Meier,
2000).
De manera análoga a los procesos básicos de un
ser vivo, la historia evolutiva de una especie en el

una combinación de factores biológicos, ambienta-
les y evolutivos. Las tres fases principales son las
siguientes:
a) Origen.
espacio en el que una nueva especie surge a partir
de un antepasado común. Este proceso evolutivo,
denominado especiación, puede ocurrir debido a
diversos factores, entre ellos la divergencia genética
acumulada a lo largo del tiempo como resultado del
apareamiento no aleatorio (-
ca), la adaptacn a diferentes microhábitats o la
explotación de nuevos nichos ecológicos (especia-

poblaciones que limita el intercambio genético (es-
) (Futuyma y Kirkpatrick, 2017).
 Esta fase ocurre cuando una
especie se expande hacia nuevos hábitats y coloniza
diferentes áreas. Las poblaciones crecen, es decir,
aumenta el número de individuos, a medida que la
especie se adapta a su entorno y ocupa un nicho
-
ría ampliamente —desde miles hasta millones de
años— según el ciclo de vida de la especie, su capa-
cidad adaptativa y las presiones selectivas, como
la depredación, que enfrenta (Begon , 2006).
-
ponde a la desaparición total de sus individuos. La
129
Ensayo
va, en los cuales una gran proporción de las especies (s de tres cuartas partes de las existentes en ese
momento) ha desaparecido en un intervalo geológico relativamente corto (Barnosky et al., 2011). Estos

(véase el Cuadro 1), han tenido un impacto profundo en la biodiversidad y en el curso de la evolución de la
vida en el planeta (Raup, 1995; Erwin, 1996).
Cuadro 1.


Periodo(s)
Tiempo
(m.a.)
Causas  Fuente
Ordovícico -
Silúrico
459-444
Intensa actividad volcánica.
Aumento de niveles de fósforo.
Disminución de niveles de oxígeno
en océanos.
Enfriamiento global (glaciaciones).
85% de la fauna mari-
na (ej., trilobites, bra-
quiópodos y corales).
Longman et
 (2021)
Devónico Tardío 375
Disminución del nivel del mar.
Cambio climático (enfriamiento
global).
70-82% de la fauna ma-
rina (ej., corales y amo-
nitas).
50% de plantas terres-
tres.
McGhee
(2012)
Pérmico-Triási-
co
(“Madre de las
extinciones ma-
sivas”)
250
Actividad volcánica masiva.
Liberación de gases tóxicos.
Cambio climático.
>90% de las especies
marinas.
70% de los vertebrados

reptiles).
Erwin (1996)
Triásico-Jurási-
co
201
Erupciones volcánicas.
Cambio climático.
25-35% de los organ-
ismos marinos (ej., 40-
50% de bivalvos).
Porcentaje no determi-
nado de vertebrados

reptiles).
Wignall y
Atkinson
(2020)
Cretácico Tar-
dío
66
Impacto de asteroide en la penínsu-
la de Yucatán (cráter de Chicxulub).
Polvo y gases en la atmósfera.
Cambio climático drástico.
75% de las especies
terrestres (ej., dino-
saurios no avianos y
plantas).
Schulte et
 (2010)
Nota. Elaboración propia a partir de Raup (1995), Erwin (1996), McGhee (2012), Wignall y Atkinson (2020),
Schulte et al. (2010) y Longman et al. (2021).
El estudio de estos eventos ha proporcionado información valiosa sobre las complejas interacciones que
ocurren entre factores climáticos, geológicos y biológicos que pueden conducir a la desaparición de nume-
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
130
rosas especies. En la actualidad, los seres humanos

biodiversidad mediante acciones nocivas, como la
destruccn de hábitats, la caza excesiva y la in-
troducción de especies invasoras (Goudie y Viles,
2003). Esta extinción de origen antropogénico ha
sido denominada “sexta extincn” y, aunque aún no

generado un debate acerca de si debe considerarse el
inicio de un nuevo período geológico, que marcaa
la transicn del Holoceno al Antropoceno (Lewis y
Maslin, 2015).
3. 
La extinción de una especie puede estar deter-

general, estos factores se dividen en aquellos que,
por características o hábitos propios de la especie
(intrínsecos), conducen a un aumento de la mor-
talidad y a una paulatina disminución del número
de individuos, y en aquellos que son externos a la
especie (extrínsecos) y afectan la supervivencia de
los individuos de forma gradual o abrupta (Purvis
et al., 2000).

a) Sobreexplotación de recursos. Los recursos
son los elementos del ambiente que permiten a los
individuos de una especie satisfacer sus necesida
-
des básicas de supervivencia y reproducción. Estos
incluyen alimentos (organismos vivos o partes de
estos, así como elementos inertes del ecosistema
como los detritos), refugios, sitios de cría o anida-
ción, y espacio para el crecimiento y la movilidad,
entre otros. La sobreexplotación ocurre cuando una
especie utiliza los recursos a un ritmo superior al de
su regeneración natural. Este fenómeno puede pro-
ducirse cuando la población de la especie aumenta
hasta el punto de que los recursos disponibles resul-

cuando los recursos disminuyen por causas naturales
o antropogénicas (DeSantis et al., 2019). En ambos
casos, se altera el nicho ecológico de la especie, lo
que puede llevarla a la extinción (Smith, 1989).

como generalistas cuando son capaces de prosperar
bajo una amplia variedad de condiciones ambientales
o de aprovechar un rango diverso de recursos. Por el
contrario, las especies especialistas dependen de un
conjunto limitado de condiciones o recursos (Begon
et al., 2006). Por ejemplo, una especie carnívora que
se alimenta únicamente de una o muy pocas presas
se considera especialista. Se acepta comúnmente
que las especies con un alto grado de especializa-
ción presentan un riesgo de extinción mayor que las
generalistas, ya que la disminución o desaparición
-
cación de las condiciones ambientales, incrementa
su vulnerabilidad (Ferrer y Negro, 2004).
c) Interacciones negativas dentro de la misma
especie. En el interior de una población pueden
presentarse interacciones que afectan de manera
negativa la supervivencia y el bienestar de sus in-
dividuos. Entre las más relevantes se encuentran el
canibalismo y la endogamia. El canibalismo consiste
en la depredación entre individuos de la misma es-
pecie. Aunque es un fenómeno relativamente común
en la naturaleza, el aumento de su frecuencia puede

con ello, un mayor riesgo de extinción (Begon et al.,
2006). Un ejemplo de ello son los neandertales, en
los cuales se ha sugerido que el incremento del ca-
nibalismo pudo contribuir a su desaparición (Agustí
y Rubio-Campillo, 2017).
-
ducción entre individuos con algún grado de con
-
sanguinidad o estrechamente relacionados gené-
ticamente. La reproducción endogámica continua
produce un fenómeno conocido como depresión por
endogamia, que implica una reducción en la capaci-
dad reproductiva y en la supervivencia de la especie
(Frankham, 2005). Dicha depresión conlleva una
menor variabilidad genética, un aumento en la fre-
cuencia de enfermedades hereditarias y una reduc-
131
Ensayo
ción en la resistencia frente a patógenos o cambios

el riesgo de extinción.

 La
fragmentación y la destrucción del hábitat son proce-
-
mente a la extinción de especies, ya que implican la
eliminación o alteración parcial o total de recursos
esenciales, como el alimento, el agua y el refugio.
Estos fenómenos suelen ser consecuencia de activi-
dades humanas, entre ellas la urbanización, la agri-
cultura, la deforestación y el desarrollo de infraes-
tructura, las cuales generan impactos profundos en
los ecosistemas y en los organismos que los habitan
(Pardini et al., 2018). Por ejemplo, la construcción de
carreteras, zonas urbanas, campos agrícolas u otras
estructuras provoca una interrupción del paisaje
que impide el libre movimiento de los organismos.
Esto ocasiona aislamiento poblacional, reducción
de la diversidad genética y aumento del riesgo de
endogamia. Especies altamente móviles, como los
felinos, o migratorias, como diversas aves, resultan
especialmente afectadas, ya que encuentran limita-
ciones para realizar sus actividades diarias, como
la búsqueda de alimento, o sus desplazamientos es-
tacionales, como la reproducción (Semper-Pascual
, 2021).
 El cambio climático cons-
tituye uno de los principales impulsores de la pér-
dida global de biodiversidad y puede conducir a la
extinción de especies mediante diversos mecanismos
interconectados. El impacto más directo es la mo-
-
ta, aunque también se producen alteraciones en el

de las precipitaciones. Las especies que no logran
migrar o adaptarse pueden sufrir una disminución
en su éxito reproductivo, una mayor vulnerabilidad a

poblaciones y las lleve, eventualmente, a la extinción
(Barquero, 2016; Bellard , 2012).
Actualmente se ha registrado un incremento sos-
tenido de las temperaturas globales, lo que ha contri-
buido al derretimiento de los casquetes polares y los
glaciares. Esto genera un aumento del nivel del mar
y una presión creciente sobre ecosistemas costeros
como los manglares, las marismas y los arrecifes
de coral. Además, el incremento de los niveles de



gravemente a organismos marinos como corales,
moluscos y especies planctónicas (Hoegh-Guldberg
y Bruno, 2010).

otras especies. Las interacciones que ocurren entre
individuos de diferentes especies (interacciones in-

o ambas especies resultan perjudicadas. Entre las
interacciones con efectos más dañinos destacan la
competencia, la depredación y el parasitismo, cuyo
impacto puede ser considerable, especialmente cuan-
do se combinan con otros factores estresantes (Be-
gon , 2006). Cuando dos especies compiten por
los mismos recursos limitados, ambas pueden verse
afectadas; sin embargo, la especie menos favorecida
tiende a experimentar una reducción en su población
y en su éxito reproductivo (Bengtsson, 1989).
En cuanto a la depredación y el parasitismo, una

de otra (presa o huésped). La depredación excesiva
puede provocar que las especies de presa disminu-
yan drásticamente o enfrenten extinciones locales
(Schoener , 2001). Asimismo, cuando los pará-


reproductiva del huésped, comprometiendo su su-
pervivencia.
d) Reducción de interacciones positivas con
otras especies.
se consideran positivas cuando las especies involu-

mutualistas o de cooperación. Las relaciones mutua-

Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
132
relevantes se encuentran los siguientes:


de ecosistemas, ya sean terrestres, acuáticos o at
-
mosféricos. Se estima que el ser humano ha trans-

sustituyendo los ecosistemas naturales por zonas
urbanas, agrícolas, pecuarias o mineras (Hooke et
, 2012). Asimismo, la construcción de canales,
represas, carreteras y otras obras de infraestructu-

dinámica de los ecosistemas.
 La con-
taminación ambiental derivada de residuos sólidos,
líquidos o gaseosos, así como de otros elementos
ajenos al ecosistema, como el exceso de ruido o la luz
-
minantes como plásticos, metales, gases y productos
químicos son cada vez más comunes en todos los
ecosistemas del planeta, causando alteraciones sig-

componentes abióticos del entorno (Lu , 2018).
La quema de combustibles fósiles ha incremen-

de otros gases de efecto invernadero en la atmósfera,

y Bruno, 2010). Esto ha generado un aumento soste-
nido de las temperaturas globales, el derretimiento
de los casquetes polares y glaciares, y un consecuente
incremento del nivel del mar, con efectos devastado-
res sobre manglares, marismas y arrecifes de coral.
c) Interrupción de procesos ecológicos. La ex-
pansión de las fronteras urbana, agrícola e industrial,
junto con la contaminación ambiental, ha provocado
la interrupción de procesos fundamentales para el
mantenimiento y la estabilidad de los ecosistemas.
Por ejemplo, el libre desplazamiento de los indivi-
duos de una especie se ve restringido por la presen-
cia de asentamientos humanos o construcciones, y la
acumulación de contaminantes altera los patrones
de alimentación y los ciclos biogeoquímicos, como
los del carbono, el nitrógeno y el agua.
de distintas especies, mientras que las relaciones
cooperativas hacen referencia a acciones conjuntas
que realizan los individuos para obtener resultados
favorables (Begon , 2006; Dugatkin, 2019).
Existen numerosos ejemplos de interacciones
positivas. Entre los mutualismos más conocidos se
encuentra la polinización mediada por animales, en
la cual especies como las abejas se alimentan del

de una planta a otra, favoreciendo así la reproduc-
ción vegetal. En cuanto a la cooperación, destacan
los casos de cacería grupal, como la de las manadas
de leones que cazan de forma coordinada a presas
como cebras o ñus.
Algunas de estas relaciones son esenciales para la
supervivencia de uno o ambos organismos, por lo que
la desaparición de tales vínculos puede aumentar el
riesgo de extinción. Un ejemplo de ello es la relación
mutualista entre los seres humanos y las bacterias
intestinales, las cuales contribuyen a la digestión y
a la síntesis de vitaminas esenciales, mientras que el
organismo humano les proporciona un ambiente es-
table y nutrientes adecuados (Bäckhed , 2005).
4. 
masiva
El  es un término utilizado para
describir una nueva era geológica caracterizada por

sobre la Tierra, impacto que se espera sea evidente
en las capas de la corteza terrestre en el futuro (Crut-
zen y Stoermer, 2000; Lewis y Maslin, 2015). Aunque
-
te a la escala geológica, y se mantiene el Holoceno
como la época vigente, el concepto de Antropoceno
ha ganado amplia aceptación tanto en la comunidad
-

naturales del planeta (Crutzen y Stoermer, 2000).
Los impactos humanos sobre la Tierra son aná-
logos a los factores causantes de la extinción de
especies mencionados previamente. Entre los más
133
Ensayo
que, de mantenerse las tendencias actuales, la tasa de
extinción podría llegar a ser hasta 10 000 veces ma-
yor que la de la era prehumana (De Vos , 2015).
Figura 1.
      -
       -
       -
      
     
    
     



 Los
bosques, los suelos fértiles y las reservas de agua
dulce son ejemplos de recursos naturales en peligro
por efecto de las acciones humanas. La deforestación,
el uso indiscriminado de insecticidas y herbicidas,
y el desperdicio de agua potable son prácticas que
deterioran gravemente la disponibilidad de recursos
esenciales para la vida.
Los efectos combinados de estos impactos, jun-
to con otros factores como la propagación de en-
fermedades y la introducción de especies exóticas,
han provocado una pérdida global de biodiversidad
sin precedentes. Las tasas actuales de extinción de
especies son considerablemente más elevadas que
las tasas de extinción natural. Aunque la especie hu-
mana (Homo sapiens) tiene un origen geológicamen-
te reciente —entre 200 000 y 400 000 años atrás,
según Hublin  (2017)—, se estima que la tasa
de extinción actual es aproximadamente mil veces
mayor que la registrada antes de su aparición (De
Vos , 2015).
La Lista Roja de Especies Amenazadas, iniciativa
de la Unión Internacional para la Conservación de
la Naturaleza (UICN) destinada a evaluar el estado
de conservación de las especies del planeta, conta-
biliza actualmente 926 especies extintas y 81 ex-
tintas en estado silvestre (es decir, con individuos
que sobreviven únicamente en cautiverio) (UICN,
2024). Además, más de 46 000 especies presentan
algún grado de amenaza para su supervivencia, cla-

crítico (véase Figura 1) (UICN, 2024). Estas cifras,
junto con el aumento progresivo en el riesgo de extin-

nos encontramos en el 
masiva (Barnosky 
representaría un colapso ecológico de gran magnitud,
capaz de comprometer la supervivencia misma de
la humanidad.
A pesar de la gravedad de la situación, las acciones
emprendidas hasta la fecha no han logrado detener
completamente la desaparición de especies ni pre-
venir un posible colapso ecológico global. Se estima
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
134
-
des públicas. Se ha determinado que una alta con-

se relaciona inversamente con la percepción de la
crisis ambiental y con una menor preocupación por
el cambio climático. En consecuencia, los habitantes
de un país o región tienden a realizar menos accio-

gobierno actúa de manera adecuada (Verner, 2023).
 Algu-
nas personas muestran poco interés por informarse
sobre temas ambientales o por participar en acciones
-
cas como artistas, deportistas o personalidades me-
diáticas (Dirzo , 2022; Barquero, 2023). Otras,
en cambio, pueden incurrir en comportamientos que
generan daños intencionales al ambiente.
Si la especie humana enfrenta realmente un
riesgo de extinción como consecuencia de la crisis
ambiental y de la pérdida de biodiversidad, es po-
sible interpretar la falta de preocupación de ciertos
sectores sociales a partir del modelo propuesto por
Elisabeth Kübler-Ross (1969). Dicho modelo des-
cribe cinco etapas emocionales que experimentan
las personas frente a la muerte o a una pérdida sig-

en que la humanidad enfrenta la posibilidad de su
propia desaparición.
Las etapas del modelo son las siguientes:
a) Negación. Actúa como un mecanismo de defen-
sa que amortigua el impacto de una noticia dolorosa
y permite asimilarla gradualmente. De este modo,
-
dante evidencia sobre la crisis ambiental, muchas
personas (ciudadanos, políticos o empresarios) pue-
den negarse a aceptar que esta situación representa
un riesgo real para la supervivencia humana.
b) Ira. Surge cuando la realidad de la situación
comienza a ser reconocida, lo que genera enojo que
puede dirigirse hacia otros individuos o hacia la
sociedad en general. Esta respuesta se observa con
5. 
La actual crisis ambiental podría representar un
riesgo real de extinción para la especie humana. Esta

ampliamente abordada por diversos pensadores, en-
tre ellos académicos, escritores, teólogos y ambienta-
listas (Carter, 1983; Leslie, 1996; Rees, 2003; Torres,
2023). Aunque se ha documentado un aumento en
la denominada ecoansiedad entre la población más
joven (Boluda-Verdú , 2022), no parece existir
una preocupación inmediata y generalizada entre los
sectores políticos, empresariales y ciudadanos acerca
de la eventual extinción de la humanidad.
Esta aparente contradicción puede explicarse me-
diante uno o varios de los siguientes factores:
a) Falta de conocimiento sobre temas ambien-
tales. La educación ambiental se ha difundido de
manera progresiva en la mayoría de los países desde
hace más de medio siglo. Sin embargo, aún persis-
te un amplio desconocimiento, incluso en naciones
desarrolladas, acerca de la ecología, los problemas
ambientales, el uso sostenible de los recursos natu-
rales y las acciones necesarias para mitigar el daño
ambiental (Robelia y Murphy, 2012; Geiger ,
2019).
 Una
sociedad puede estar informada y consciente de
la crisis ambiental, pero el peso que ejercen otros
factores, como los económicos o los sociales, pue-
de superar el interés por la adopción de medidas
proambientales (Papoulis , 2015).
-
cia. En las dos últimas décadas se ha evidenciado
un incremento del escepticismo y una disminución

rechazo a teorías, hipótesis o procedimientos cientí-

vacunas, la forma esférica de la Tierra, la evolución
biológica, el cambio climático o la extinción de las
especies (Rutjens , 2021).
135
Ensayo
no sean lineales, es decir, que una vez alcanzado un
umbral crítico, los sistemas naturales colapsen de
forma rápida y sin aviso (Richardson , 2023).
Por ejemplo, si el calentamiento global desencadena
retroalimentaciones incontrolables o si los ecosis-
temas colapsan por la pérdida de especies clave, el
deterioro ambiental podría acelerarse más allá de
la capacidad humana para mitigar sus efectos. Di-

superado seis de los nueve umbrales o límites pla-
netarios que, al ser transgredidos, podrían conducir
a un escenario en el que las condiciones para la vida
se vuelvan insostenibles (Richardson , 2023).
La probabilidad de que la humanidad se extinga o
de que ocurra un colapso irreversible de la civiliza-
ción ha sido objeto de estudio por parte de diversos
especialistas. Rees (2003), por ejemplo, sugirió que la
combinación de riesgos tecnológicos, ambientales y
sociales reduce la probabilidad de que la humanidad

del 50 %. Por su parte, Ord (2020) estimó una pro-
babilidad de 1 en 6 (16.67 %) de que la humanidad
se extinga durante el siglo XXI debido a sus propias
acciones. Si bien tales estimaciones consideran una
interacción compleja de factores sociales, económi-
cos, tecnológicos y ambientales, la crisis ecológica
representa un componente determinante del riesgo
de extinción, ya que el deterioro ambiental ha pro-
vocado el colapso de civilizaciones humanas en el
pasado (Diamond, 2006).
La crisis ambiental debería constituir un tema de
máxima preocupación y prioridad para toda la huma-
nidad, tanto en el ámbito social como en el político y
el económico. Sin embargo, esta conciencia no parece
ser generalizada. Ante la posibilidad de un colapso
ecológico que represente una amenaza directa para
la existencia humana, la lógica indica que deberían

de evitar un sexto evento de extinción masiva (Dirzo
, 2022). Si bien algunas medidas de conservación
han logrado desacelerar la disminución de poblacio-
nes de ciertas especies e incluso mejorar el estado
de la biodiversidad (Langhammer , 2024), aún
resulta indispensable la aplicación de estrategias

conscientes del peligro que supone la crisis ecológica
y de la falta de acciones inmediatas y efectivas para
preservar los ecosistemas y mitigar los efectos del
cambio climático.
c) Negociación.-
ta recuperar el control de la situación y revertir los
daños evidentes. Este comportamiento puede obser-

buscan implementar medidas equilibradas que no
generen alarma en la población, pero que al mismo
tiempo contribuyan a reducir el impacto ambiental.
d) Depresión. Una vez comprendida la magnitud
e inevitabilidad del problema, puede experimentarse
una profunda tristeza y sensación de impotencia.
Esta respuesta parece predominar entre las gene-
raciones jóvenes que padecen ecoansiedad, término
utilizado para describir la angustia y preocupación
derivadas del cambio climático y la degradación am-
biental.
 Se presenta cuando se alcanza
un entendimiento racional y emocional de la reali-
dad y de su carácter irreversible. Algunas personas
adoptan esta etapa al constatar la falta de cambios

persistencia de prácticas insostenibles, lo que hace
prever escenarios poco alentadores según las pro-

6. Conclusiones
La idea de que los cambios ambientales po-
drían conducir a la extinción de la humanidad puede
parecer extrema, pero no constituye una posibilidad
alejada de la realidad actual. En consecuencia, la res-
puesta a la pregunta de si la humanidad se aproxima

riesgo de que nuestra especie perezca como resul-
tado del deterioro ambiental. Si bien la humanidad
ha demostrado una notable capacidad de resiliencia
y adaptación, ninguna especie es inmune a los cam-
bios ambientales de gran escala. Uno de los mayores
riesgos radica en que los efectos de dichos cambios
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
136
destructora.
7. 
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, 232-237. ht-
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creases local extinction rate in a metapopu-
globales sostenibles que garanticen la protección de
los ecosistemas a largo plazo (Wilson, 2016). Estas
acciones no se limitan a las políticas públicas impul-
sadas por los gobiernos, sino que también incluyen

La transición hacia una economía baja en carbo-
no, la protección y restauración de al menos el 50
% de los ecosistemas planetarios, y la adopción de
prácticas sostenibles de consumo y producción son
pasos fundamentales para garantizar la continuidad
de la vida en la Tierra (Wilson, 2016). La cooperación
-
bales como el cambio climático y la pérdida de bio-
diversidad. Las soluciones tecnológicas —entre ellas
las energías renovables, la agricultura regenerativa
y las técnicas avanzadas de gestión de residuos—
deben aplicarse de manera equitativa en todos los
países y no restringirse únicamente a las naciones
desarrolladas. Paralelamente, se requiere un cambio
cultural profundo que promueva una relación más
equilibrada y respetuosa entre la humanidad y la
naturaleza. La especie humana debe reconocer que
su supervivencia está intrínsecamente vinculada a
la salud del planeta y actuar en consecuencia.
El cambio más importante hacia el que debería
orientarse la humanidad en el futuro es una reduc-
-
dial (Dirzo , 2022). Actualmente, la población
de Homo sapiens supera los ocho mil millones de
habitantes y se estima que alcanzará alrededor de
nueve mil setecientos millones para el año 2050 (Na-

sumado al uso inadecuado y desigual de los recursos
naturales, resulta completamente insostenible. Se
-
gún Ehrlich y Ehrlich (2009), el tamaño poblacional
óptimo debería situarse entre mil quinientos y dos
mil millones de personas, por lo que una regulación

públicas adecuadas y en el respeto a los derechos
humanos, se vuelve una necesidad urgente. De no
lograrse un cambio sustancial, los seres humanos
seremos la especie responsable de alterar y destruir
los ecosistemas planetarios, dejando nuestra huella
en las capas geológicas de la Tierra como una fuerza
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view of environmental knowledge surveys.
(3),
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(1228), 241-252. https://doi.
DOI 10.15517/9nzv4k28
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Producción Artística
140
El viento sabe nuestros nombres: cuento ganador del Certamen Literario Arturo
Agüero Chaves
El viento sabe nuestros nombresArturo Agüero Chaves Literary
Contest
Fiorella Trejos Molina
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente, San Ramón, Costa Rica

https://orcid.org/0009-0008-9042-0645
Fecha de recepción: 25-8-2025
Fecha de aprobación: 6-11-2025
Resumen
El viento sabe nuestros nombres, de Fiorella Trejos Molina, ganador del 
, 2025, en el género cuento, recrea el misterio de Cedrices de Concepción, un pueblo
perdido entre la niebla de las montañas de Occidente. A través de los jóvenes Fabiola, Antonio y
Tatiana, la autora construye una atsfera de realismo mágico donde el tiempo se detiene y la

explorando el deseo de escapar y el peso del origen como condena y pertenencia a la vez.
Palabras clave: realismo mágico, identidad, memoria, destino, encierro, mito, origen, Occidente.

The Wind Knows Our Names, by Fiorella Trejos Molina, winner of the 2025 
 in the short story category, recreates the mystery of Cedrices de Concepción, a village
lost in the mist of the Western mountains. Through the characters Fabiola, Antonio, and Tatiana,
the author builds an atmosphere of magical realism where time stands still and reality blends with

weight of origin as both condemnation and belonging.

El viento sabe nuestros nombres
Fiorella Trejos Molina

eternos, se encontraba el pueblo de Cedrices de Concepción. Pocos conocían su ubicación, y los pocos
que lograban llegar entre las subidas, bajadas y curvas sinuosas de la carretera de lastre decían que el

se hubieran olvidado de él. Sin embargo, para los pobladores de aquel rincón remoto, Cedrices era el
centro del mundo.
Cedrices de Concepción era un pueblo donde lo cotidiano convivía con lo espléndido. Los
campesinos sabían que, cuando los vientos de occidente traían consigo el olor a melaza de café, las
Fiorella Trejos Molina
141
Producción Artística
antiguas ánimas de sus descendientes car-
gaban en carreta y bueyes los tiempos prós-
peros. Las mujeres, de brazos fuertes y pa-
ciencia centenaria, preparaban el almuerzo
entre hojas de plátano para una mejor sazón,
mientras los niños jugaban con los espíritus
ocultos en el viento entre los palos de guaba.
      -
ra enigmática, se encontraba una iglesia de
madera que parecía haberse construido sola,
donde cada familia asistía disciplinadamen-
te cada domingo para la congregación de sus
bienes. Los jóvenes, con desgana, seguían los
pasos de sus padres: trabajo entre los cafe-
tales de lunes a sábado e iglesia los domin-

las mujeres eran criadas para ser valientes y
atender al varón que les provee, y los hom-
bres, como máquinas congeladas en su labor
y en aparente ausencia de cualquier emoción

Mientras circulaban los días, Fabio-
la, Antonio y Tatiana crecían juntos, con pies
descalzos en la tierra y zapatos callosos crea-
dos por la naturaleza para tener el poder de
caminar entre las piedras, nadando bajo la
corriente de la catarata que algunos asegura-
ban que estaba encantada, pues no aparecía
dos días seguidos.
Antonio era el más callado, con los
ojos siempre puestos en el horizonte, como
si esperara algo que nunca llegaba. Tatiana
tenía un corazón bondadoso, conocido por
todos en el pueblo; albergaba en su casita de
tejas gallinas como mascota. Fabiola, por su
parte, era la soñadora, siempre inventando
historias sobre criaturas con alas que vivían
dentro del tronco de los árboles o bajo la nie-
bla que rodeaba Cedrices. Nadie sabía si las
inventaba o las había visto realmente, por la
elocuencia con que las narraba. Sin duda, los
tres jóvenes eran inusuales para la rutina del
pueblo.
Los tres audaces crecieron y comen-
zaron a darse cuenta de que su pueblo era
más pequeño que sus sueños, por lo que, en-
tre tardes con olor a vientos decembrinos,
comenzaron a planear irse del pueblo. La
capital, San Ramón, era para ellos una tier-

cielo y la vida se movía como los relámpa-
gos que chocaban en la copa de los laureles.
Pero, muy en el fondo, sabían que Cedrices
no los dejaría ir.
Una tarde, justamente el segundo
día en que aparecía la catarata, el cielo se
tornó de un rojizo vivo mientras los jóvenes
se encontraban en la orilla de la corriente.
Decidieron hacer un pacto. Antonio fue el
primero en hablar sin dudar, y por primera


Fabiola, al igual que Tatiana, te-
merosas, asintieron y aceptaron. Lo que
ninguno de ellos sabía era que la corriente
que alimentaba todo el pueblo había estado
escuchando.
Esa noche, el aire en el pueblo se
volvió denso, como si una niebla invisible
se deslizara entre las tablas de madera de
cedro que formaban las paredes. Nadie salió
de sus casas, salvo los tres amigos que se
reunieron cerca de la iglesia al amanecer.
Empacaron sus pocas pertenencias en mo-
chilas raídas y comenzaron a caminar car-
retera arriba. Mientras el viento susurraba
entre los árboles, las palabras eran extrañas,
como si el propio viento intentara advertir
de algo; ellos lo ignoraron.
El camino a la ciudad era largo.
Mientras avanzaban, más sentían el cambiar
del aire. Las montañas se desdibujaban a
la distancia, y el sol, en lugar de alzarse, se
quedaba atrapado en el horizonte. Nada de
esto parecía preocuparles hasta que llega-
ron a un puente del mismo río donde pasa-
ba la corriente de la catarata.
142
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
estar cerca de San Ramón cuando, entre
-
gaban a tocar las nubes. Pero no fue más
que una ilusión, a causa del cansancio por
los kilómetros recorridos en cada vuelta.
Comenzaron a dormitar hasta que cayeron
en un profundo sueño, de esos que se sient-
en como el primer trago de agua dulce en
pleno temporal de octubre. Despertaron en
un amanecer gris, arrastrados por la corri-
ente en el primer día en que se manifestaba

Fue en ese momento cuando una
mujer mayor se les acercó. Tenía una ex-
presión amable, pero sus ojos eran extraña-
mente familiares. Se sentó junto a ellos sin
pedir permiso y les habló con una voz sere-
na, casi susurrante.
—Siempre supe que llegarían. Ced-
rices los dejó venir, pero no se equivoquen
—dijo—. Ustedes nunca han salido real-


La anciana se rehusaba a dar más
detalles.
—Fabiola, siempre has sabido la ver-

se parecía a la que desyerbaba el jardín en
el camino.
Al despertar, sentían sus cuerpos
livianos, como si hubieran dormido por
semanas. Los días continuaban, y aunque
intentaron seguir con sus vidas en Cedrices,
la sensación de estar atrapados nunca desa-
parecía. Entre migrañas, Fabiola resonaba
incesantemente las palabras de la anciana
en su cabeza. Todos los días se repetían con
una extraña monotonía: las mismas conver-
saciones, los mismos trabajos en el cafetal,
la misma niebla envolviendo el pueblo. Pero
había algo más que no lograban intuir.
Una tarde, los tres amigos decid-
ieron que era hora de intentar de nuevo.
No podían vivir con la sensación de que
sus vidas estaban condenadas a la habitual
—Güilas, es el mismo río, pero ya
caminamos como todo el día —dijo Tatiana,
confundida.
Antonio se detuvo y observó la cor-
riente.
—No puede ser, ¿será que nos esta-
-
dose los ojos.
Fabiola, siempre con la cabeza en
otras, sonrió nerviosa. —Tal vez el río tiene
piernas y nos sigue.


Siguieron caminando, pero cuanto
más lo hacían, más cosas familiares comen-
zaban a aparecer. Pasaron junto a una casa
que juraron haber visto antes, con una an-
ciana desyerbando sus matas. Más adelante
vieron un cafetal que parecía igual al que
estaba en su pueblo.
—Sigamos, ya estamos cerca —in-
sistió Antonio, aunque su voz empezaba a
quebrarse.
—No es posible —dijo Tatiana.
Aunque nadie supo si su asombro
era real.
Al caer la tarde, con los pies can-

detrás de las montañas, llegaron a la enig-
mática iglesia. Habían estado caminando en
círculos todo el tiempo. El viento soplaba
tan fuerte que parecía reírse entre las ramas
de los árboles. Ahora era imposible ignorar-
lo; sus murmullos se volvieron gritos. Los
gritos rebotaban como voces familiares: la
madre, el hermano, el amigo de cada uno de
los jóvenes, ensordeciendo sus almas de una
amarga melancolía con las memorias de sus
familias sin su ayuda en el trabajo diario,
el padre enfermo exclamando atención, la
madre ausente trabajando lejos, las conv-
ersaciones de la cena familiar con una silla
vacía.
Aturdidos por los lamentos del vien-

143
Producción Artística
El viento, que había sido un murmullo con-
stante, ahora era un rugido, una voz distante
que se burlaba de sus intentos.


que todos temían.
El silencio que siguió fue ensor-
decedor. Todos los del pueblo, con gesto
melancólico, parecían observarlos, como si
fueran los personajes de una historia que se

recorrerle la espalda.
—¿Y si nunca hemos existido fuera

Fabiola no respondió, pero en su
interior algo empezó a desmoronarse. Las
historias que siempre había contado sobre
criaturas que vivían en la niebla, sobre los
ríos que tenían voluntad propia, sobre el



La niebla se hacía más espesa, en-
volviéndolos hasta que apenas podían ver
más allá de unos metros. El pueblo desapa-
reció de su vista, pero ellos sabían que esta-
ba ahí, observándolos, esperándolos.
Tatiana se detuvo y miró a Fabiola
con ojos llenos de incertidumbre. Comenz-
aba a notar que ella sabía algo y no quería
decirlo, por lo que comenzó a forzar a su
amiga, haciéndola dudar de su vida en Ced-
rices, su infancia, sus amigos. La hizo dudar
de si eran reales y si sus recuerdos eran
falsos y no existían más allá de las densas
fronteras.
El viento sopló de nuevo, esta vez
más suave, pero susurrando con una voz
que parecía burlarse. Fabiola cerró los ojos,
intentando aclarar su mente, pero cuanto
más lo intentaba, más dudaba de lo que era
real. Todo a su alrededor parecía uno de
los cuentos que narró en tardes soleadas
acerca de Cedrices: la corriente que sigue a
rutina. Se encontraron al borde del pueblo,
junto al mismo río que siempre parecía se-
guirlos. Las montañas los observaban desde
la distancia, y el viento, más fuerte que de
costumbre, soplaba con un murmullo insis-
tente, advirtiendo algo.
—Esta vez no fallaremos —dijo An-
tonio, con determinación.
Fabiola y Tatiana lo miraron espe-
ranzadas. Pero, mientras comenzaban a
caminar hacia las colinas, Fabiola sintió algo
extraño. A medida que avanzaban, el paisaje
a su alrededor no cambiaba. Caminaban,
pero los árboles, las casas y hasta el propio
río parecían no moverse, como si estuvieran
atrapados en una pintura que se negaba a
desdibujarse. Llevaban horas caminando,
pero parecía que no habían avanzado nada.
El aire se volvía denso; sin certeza, cam-
inaban en círculos. Todo parecía seguirlos,
como si Cedrices no les permitiera irse.
—Es imposible —dijo Antonio, pero
su voz ya no tenía la certeza de antes.
-
ola, pero se calló. No quería poner en pal-
abras lo que su mente había estado susur-
rándole desde hacía días.
Continuaron caminando hasta que,
-
vo al mismo punto. La iglesia de Cedrices se
alzaba ante ellos. El sol se ocultaba tras las
montañas, y las sombras del pueblo pare-
cían alargarse, abrazándolos. Todo estaba
igual, habían vuelto.
Fabiola se quedó quieta, observan-
do el paisaje. Algo en ella sabía que nunca
habían salido. Ella misma comenzaba a
sentirse engañada por las historias que
desde su infancia narraba, haciendo ver a su
pueblo como místico. Todo, en la mente de
Fabiola, llegaba en vagos recuerdos que se
deslizaban como la densa niebla del pueblo,
cubriéndolo todo con un velo casi fantasmal.
144
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
los pobladores, la leyenda de la catarata y el
místico pueblo sin salida. Al abrir los ojos,
vio la misma escena de siempre: la iglesia,
las montañas, el río. Y entonces, una inqui-
etante certeza la golpeó. ¿Habían intentado

-
guía entre lo que inventó de su pueblo y
cómo ahora actuaba. Con dolor en los pies
de intentar salir y la vista adormecida por
volver a la iglesia, suspiró y dijo:
—No importa cuánto lo intente-

Fabiola quiso decir algo, pero las
palabras no salieron. En el fondo lo sabía:
todo lo creó, los atrapó.
Hortensia
Poemario ganador del Certamen Literario Arturo Agüero Chaves,
Hortensia
 Arturo Agüero Chaves Literary Contest, 
Que siembre el rico
y que coma el pobre,


Para mi tata.
Natali Franciny Gara Trejos
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente, San Ramón, Costa Rica
nataligarciat3@gmail.com
https://orcid.org/0009-0002-6207-7882
Fecha de recepción: 25-8-2025
Fecha de aprobación: 6-11-2025
Resumen
Hortensia, de Natali García Trejos, ganador del , en el género
poesía, reúne poemas sobre migración, raíces y memoria rural. La voz lírica narra el desplazamiento,
la nostalgia por la tierra, la precariedad laboral y el choque cultural con la ciudad; evoca imágenes
domésticas y familiares (tata, madre, abuela) y denuncia la pérdida de infancia y la explotacn. Entre
colonización y resistencia, los poemas reclaman pertenencia y defensa de la identidad, mezclando
ternura y rabia. El poemario articula tradicn oral y lenguaje correo para reivindicar la dignidad
popular frente a la desigualdad y celebra la voz campesina auténtica.
Palabras clave: migración, memoria rural, nostalgia, identidad, resistencia, tradición oral, dignidad
popular.

Hortensia, by Natali García Trejos, winner of the  in the
poetry category, brings together poems about migration, roots, and rural memory. The lyrical voice
narrates displacement, nostalgia for the homeland, labor precariousness, and the cultural clash with
the city; it evokes domestic and family images (father, mother, grandmother) and denounces the
loss of childhood and exploitation. Between colonization and resistance, the poems assert belonging
and the defense of identity, blending tenderness and anger. The collection weaves together oral

the authentic peasant voice.
 migration, rural memory, nostalgia, identity, resistance, oral tradition, popular dignity.
DOI 10.15517/ck208429
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Producción Artística
145
Natali Franciny García Trejos
146
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente

¿Por qué nadie habla


Mis ojos se consumen
conforme avanza la carretera,
los potreros se vuelven grises.
Las vacas, cada vez más pequeñas,
hasta que le amarran una correa al cuello,
el canto del gallo
ya no se escucha.
El picor de la sueta,
tejida por tita, se le pudren los hilos,
quedando fría.
Expuesta.
El remiendo de los caites,

se los come el cemento,
solo veo mis pies descalzos.

Estando desnuda ante el mundo,
con miedo.
No, con miedo no.


solo dos veces al año,
y renunciar a la infancia guardada
cada cuatro meses.
Cómo me emperran
ese bolso y esa caja
cada vez que los tengo que volver a coger.
Hortensia


Es irónico pensar
que somos cortadas,
de la misma semilla de ayote tierno,
sembradas en las mismas tierras.
La mancha de plátano,
bien embarrada en nuestra frente,
mestiza, indígena y chola.
Germinamos,
y la ciudad,
desconocida y siniestra, nos aturdió.

-
gar.
Cambiaron las vacas
por french poodle miniatura.
¿De dónde putas se sacaron la sandía

¿Para qué demonios funciona el banano

Me asusta la ciudad,
me aterra la ciudad.
¡Me asusta, me aterra,

Es tan incoherente,
no tiene barro
ni el olor a boñiga fresca en la mañana,
no hay cuitas en la cocina.

Huele a corrupción,
malicia y almas corrompidas.
Es irónico pensar
que somos cortadas
de la misma semilla de ayote tierno.
147
Producción Artística

—Franciny, ponete a estudiar.
Me dijo una vez un viejo
de manos agrietadas
y codos apelotados.
Viejo que fue niño
y a su vez niño que fue hombre,
encarcelado junto a las vacas
siendo su sentencia:
Ordeñar para el queso de su mama.
Hombre que fue niño,
prohibido de tener infancia,
niño que aprende en el trabajo
y varón que juega en la escuela,
solamente tuvo cinco horas de niñez
en doce años de vida.
Aporreaba frijoles con el cuello curtido por
la tierra,
mientras el sol le penetraba las mejillas,
le carcomía su alegría,
su sangre se perdía entre la tierra
y las ampollas se le reventaban con cada
maldito grano.
Las rodillas se despellejaban
con cada plegaria que le obligaban
a rezar: un padrenuestro, tres avemarías y
una salve,
pidiéndole y suplicándole a la Virgen Santí-
sima
o quien fuera que le escuchaba
que lo arrancara de esa vida.
— Estudie para que tenga un futuro.
— Estudie para que no termine como yo.
— Estudie para que no le duelan las rodillas.
Me dijo mi tata,
acostada en su regazo.
Porque mis raíces
se quedaron bien agarradas
entre las piedras de ese cerro.

Fueron arrancadas
por un fulano de tal,
uno
al que le dicen:
“Colón
3. 
Dime cómo me arranco el pavimento de mis
zapatos,
cómo lavar el humo en mi cabello
y dónde encuentro una yegua
para ir a buscarte.
Madre,

cómo termino este martirio,
al tenerte lejos,
renunciar a la adultez,
correr hasta tus brazos.



volver a casa,
estar contigo.
Madre,
cómo desprecio al futuro
si lo único que anhelo
es el pasado que tengo contigo.
148
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente

¿Cómo me piden que me deshaga

se enreda en mis corvas
se vuelve raíz en la planta de mis pies.
Si soy árbol

La humanización
«no tan humana»
de la santa trinidad
venerada por las rodillas de mi abuela.
— No me talen.
— No me sequen.
— No me incendien.
Ni el pizuicas se atrevió a tanto.
Más que voz
soy grito.
Grito


Vuélvanse piromaníacos
préndanle fuego a toda esta corrupción.
Denle
sus buenos tajonazos a la política
agarren a chilillazos al enemigo público
Porque les digo,
es más fácil eso

En traje de fuego: Memoria, género y resistencia
In a suit of fire: Memory, gender and resistance
Marian Montero Jiménez
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente, San Ramón, Costa Rica
marian.montero@ucr.ac.cr
https://orcid.org/0009-0007-3700-9905
Fecha de recepción: 2-9-2025
Fecha de aprobación: 4-10-2025
Resumen
 escrita por Francisco Rodríguez Cascante y dirigida por Carlos Paniagua, es una


de su vida, marcada por la lucha contra el patriarcado, la defensa de la educación y el pensamiento

dramaturgia construye un retrato profundo de una mujer que convirtió la palabra y la docencia en



la libertad, la dignidad y la coherencia ética. Más allá del retrato individual,  es una

simbólica.
Palabras clave: memoria, género, resistencia, teatro costarricense, Corina Rodríguez López.

, written by Francisco Rodríguez Cascante and

Corina Rodríguez López. Combining biography and poetry, the play explores the intimate, political,


of childhood and youth, the dramaturgy portrays a woman who transformed words and teaching



Beyond the individual portrait, In a Suit of Fire is a meditation on collective memory and on theatre’s
role as a space for symbolic representation.
 memory, gender, resistance, Costa Rican theatre, Corina Rodríguez López.
DOI 10.15517/wf4twe60
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Reseña
149
Marian Montero Jiménez
150
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
lidad, mientras que Corina encarna la rebeldía, la
vocación social y el ideal de justicia. A través de su
conversacn, se percibe el costo de ser una mujer
que se atreve a pensar y actuar fuera del molde: la
soledad, el desprestigio, la violencia y la incompren-
sión, incluso dentro del propio hogar. Sin embargo,
la escena no se inclina hacia el resentimiento, sino
-

podría ser otra sin renunciar a sí misma.
A medida que el primer acto avanza, el tiempo
vuelve a desplazarse hacia ats hasta llegar a la
adolescencia de Corina en San Ramón, en 1911. En
este punto, la dramaturgia cambia de tono: del dra-
ma político y social se pasa a una atmósfera cos-
tumbrista, familiar y entrañable que muestra los
orígenes de su espíritu libre. La joven Corina apa-
rece curiosa, soñadora y llena de deseos de conocer
el mundo y aprender. Pero el entorno la limita: su
madre, amorosa aunque tradicional, le enseña la
prudencia; su padre, don Teodoro, autoritario y do-
minante, le impone obediencia y disciplina.
Este segmento del primer acto funciona como una

protagonista. En la casa familiar se percibe el peso
de las costumbres, las jerarquías y las expectati-
vas que recaen sobre las mujeres: cuidar el hogar,
comportarse con decoro y no aspirar a más de lo
permitido. Corina, sin embargo, siente que hay algo
s al. Lo expresa en pequeños gestos, en su amor
por los libros, en su fascinacn por el mar, en su
deseo de estudiar y en su rebeldía ante las órdenes
de su padre.

Corina quiere asistir al evento con su amiga Leticia,
pero don Teodoro se lo prohíbe. El episodio parece,
a primera vista, una simple disputa entre padre e
hija; sin embargo, el enunciador lo convierte en un
momento de ruptura simbólica. Corina decide esca-

desobediencia marca el inicio de su independencia
personal. No obstante, el regreso del padre al salón,
su furia y el posterior castigo con el látigo muestran
1. 
El 2 de setiembre de 2025, en el auditorio de la
Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica, el
grupo de teatro E’yawök estrenó la obra 
fuego
costarricense Corina Rodríguez López, escrita por
Francisco Rodríguez Cascante y adaptada y puesta
en escena por Carlos Paniagua.
 inicia con una escena profun-
damente simbólica: una Corina Rodríguez López
anciana, sentada en su mecedora, observa el cielo
desde su humilde casa en La Uruca. Es el primero
de diciembre de 1980 y, mientras el tiempo parece
haberse detenido, ella dialoga consigo misma entre
el sueño y la lucidez. La voz de Corina se desdobla en
un monólogo poético que mezcla ternura y melanco-
lía; habla con la niña que fue, recordando la tibieza
del vientre materno y el inicio de su existencia. Esta
primera imagen instala el tono de toda la obra: la
búsqueda constante de sentido en la memoria, la
conciencia de haber vivido intensamente y el fuego
interior que nunca se apaga.
Desde ese presente de vejez, la historia retrocede
en el tiempo y transporta al público a marzo de 1944,
cuando Corina, ya profesora, enfrenta la violencia
del fanatismo político y religioso. La escena de su la-
pidación es una de las más duras y conmovedoras del
drama: sus estudiantes, manipuladas por la intole-

sus ideas progresistas. En ese momento, el escenario
se convierte en un espejo del país; la muchedumbre
simboliza la rigidez de una sociedad conservadora
que no tolera a las mujeres pensantes ni a quienes

Corina, herido y ensangrentado, se transforma en
una metáfora del castigo histórico que la sociedad

Luego, la obra muestra a una Corina convalecien-
te, visitada por su hermana Irene. Este diálogo revela
no solo el afecto familiar, sino también las profundas
diferencias entre ambas: Irene representa la voz del
conformismo, del deber doméstico y de la estabi
-
151
Reseña
contexto social y político de Costa Rica durante el
siglo XX. La obra muestra con crudeza la violencia
-
mas. La escena de la lapidacn, en la que Corina es
atacada por sus propias estudiantes, plantea que

simbólica, pues representa el castigo que la socie-
dad impone a las mujeres que piensan de manera
diferente, que se atreven a enseñar, a escribir y a
expresar ideas propias. Esa escena resume el peso
del conservadurismo, la intolerancia religiosa y el
miedo a la libertad que marcaron una época.
La lapidación puede leerse también como un acto

no comprende, pero Corina sobrevive y, al hacerlo,
se convierte en símbolo de resistencia y dignidad.
Este momento de la obra enseña el valor de soste-
ner la verdad propia, incluso cuando ello implica
quedarse sola.
El diálogo entre Corina e Irene constituye una
de las secciones más humanas del texto. En esa con-
versación se enfrentan dos visiones del mundo: la
de quien busca seguridad, aceptación y estabilidad
(Irene), y la de quien persigue libertad, justicia y


-
jar tensiones sociales más amplias. Irene no es una
antagonista en el sentido clásico, sino una mujer
común que, desde el miedo, reproduce los valores
tradicionales. Corina, en cambio, encarna la posibi-
lidad de cuestionar esos valores. Más que un con-

dos maneras de entender la vida. La conversación

que castiga la diferencia, pero también sugiere que
la comprensión y el afecto entre las mujeres pueden
romper, aunque sea de forma momentánea, las es-
tructuras del silencio.
El viaje al pasado que ocupa la segunda parte
del primer acto posee un fuerte valor simbólico. A
través de los recuerdos de su infancia y adolescencia,
el espectador comprende el origen de la rebeldía
de Corina. El texto destaca la vida familiar en San
la violencia contenida en la estructura familiar. La

amenazarla, la abraza y baila con ella mientras la
madre irrumpe para defenderla, deja una impresión
ambigua: ternura y crueldad se entrelazan, como si
el amor y el poder fueran inseparables.
El acto cierra con una imagen desgarradora: la
madre grita que “los hijos son de la madre” y que
nunca más vuelva a tocarla. Esa frase, cargada de
fuerza emocional, resume la lucha de las mujeres por
proteger a las suyas del poder masculino.
 trasciende el plano teatral y se
convierte en una experiencia vital, en una lección
sobre la memoria, la libertad y el poder de la pala-
bra. Desde el primer acto, me encontré no solo con
la historia de una mujer excepcional, sino también

y las esperanzas de muchas mujeres a lo largo del
tiempo. Lo que más impacta es la manera en que
logra condensar la esencia del texto teatral: el fuego
interior de Corina Rodríguez López, esa llama que
la acompañó desde su juventud rebelde hasta su
vejez solitaria, y que simboliza la fuerza de vivir
con coherencia incluso cuando el mundo se opone.
El acto primero está lleno de simbolismos. La
escena inicial, con una Corina anciana hablándose
a sí misma en su humilde casa de La Uruca, está im-
pregnada de humanidad. Ella no aparece como una
heroína distante, sino como una mujer real, cansada
y consciente del paso del tiempo, pero aún sostenida
por una energía invisible que brota de su memoria.
Esta escena no solo introduce el tono poético de la
obra, sino que funciona como una metáfora del re-
cuerdo: Corina conversa con su pasado porque el
pasado sigue vivo dentro de ella. El diálogo entre
la vejez y la infancia permite percibir la estructura

tocan, como si el tiempo fuera un espacio interior
donde todo ocurre simultáneamente.
La dramaturgia entrelaza lo íntimo con lo his-
tórico. A través de los recuerdos de Corina, el es-
pectador conoce no solo su vida, sino también el
152
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente


y militante.
A lo largo de la obra, la dramaturgia combina el
realismo histórico con un tono poético y, en ocasio-
nes, onírico. Las acotaciones no se limitan a descri-
bir acciones, sino que también evocan emociones,
atmósferas, colores y sonidos. El jardín de Corina,
por ejemplo, aparece en reiteradas ocasiones como
metáfora de su espíritu, fértil, libre y resistente, aun
cuando el tiempo y las circunstancias intentan mar-
chitarlo.
 es, en última instancia, una obra
sobre la memoria de una mujer que encendió luces en
medio de una época de sombras. El fuego del título
no alude únicamente al sufrimiento, sino también
a la pasión, a la energía vital que la impulsó a escri-
bir, enseñar, luchar y amar. Cada etapa de su vida
(la infancia curiosa, la juventud rebelde, la adultez
-
trato completo de una mujer adelantada a su tiempo.
El cierre del drama, circular y melancólico, nos
devuelve a la imagen inicial: Corina en su mecedora,
dialogando con el pasado. Sin embargo, su voz suena
ahora más apacible, como si hubiera logrado recon-
ciliarse con la historia y consigo misma. El público
queda con la sensación de haber presenciado no solo
la vida de una mujer, sino también la historia íntima
de un país que aprendió, poco a poco, a aceptar la
diferencia y la libertad.
En conjunto,  es una pieza de
profunda sensibilidad y compromiso histórico. A
través de un lenguaje poético y de una estructura
fragmentada, retrata el alma de Corina Rodríguez
López con respeto y emoción. Su vida, atravesada
por la política, el amor, la enseñanza y el arte, se
convierte en símbolo de todas las mujeres que en-
cendieron una llama en medio de la oscuridad. La
obra no es únicamente un homenaje, sino también
una advertencia: recordar a Corina es tener presente
Ramón: la madre amorosa, el padre autoritario y
los sueños de una joven que siente que el mundo le

una metáfora de la libertad femenina. En esa escena,
Corina empieza a romper los límites del mandato
patriarcal; su desobediencia constituye el primer

El momento en que el padre amenaza con cas-
tigarla y luego la abraza plantea la dualidad entre
el afecto y el control, una síntesis del vínculo con-
tradictorio que tantas mujeres han tenido con las

ese instante de tensn en el que el amor paternal se
confunde con la violencia. Este episodio es esencial
porque marca el inicio de una lucha interior que
Corina mantendrá toda su vida: la lucha por amar
sin someterse, por ser hija sin renunciar a la libertad
y por pensar sin pedir permiso.
El acto segundo retoma a la Corina anciana, que
vuelve a hablar desde su soledad, ahora rodeada
de recuerdos y fantasmas. En su monólogo, la voz
de la memoria se convierte en testimonio. Corina
repasa los años de lucha, los viajes, las lecturas y
las experiencias que forjaron su pensamiento. Habla
de su paso por Estados Unidos, de su amor por la
literatura, de su relación con el conocimiento y con
los movimientos políticos y feministas. La aparicn

tanto un amor pasado como la voz del recuerdo, in-
troduce un tono simbólico y poético. La realidad se
fusiona con lo imaginario: la memoria se transforma
en teatro dentro del teatro y la protagonista dialo-
ga con las sombras de su pasado como si buscara
reconciliarse con ellas.
Este segundo acto no constituye únicamente una

sobre el sentido de la vida, la soledad y la persis-
tencia del ideal. Corina no se presenta como una
heroína intachable, sino como una mujer de carne
y hueso, sensible, apasionada y contradictoria, pero
-
153
Reseña
advertencia: cada generación tiene su propio fuego
que cuidar y su propia libertad que defender.

ser coherente con los ideales. Corina vive una exis-
tencia marcada por la consecuencia: no renuncia
a sus principios, aun cuando ello le cuesta afectos,
estabilidad o reconocimiento. Esa es una enseñan-
za profundamente humana. En una sociedad que
con frecuencia premia la conveniencia antes que la

no se negocia.
También es relevante la función de la memoria en
la obra. A través de los recuerdos de Corina, el teatro
se convierte en un espacio de reparación simbólica.
Ella revive lo vivido no solo para recordar, sino para
otorgarle sentido. Esa es una de las funciones esen-

La obra transmite un sentimiento de reconciliación
con la vida, con los errores y con el dolor.
El título mismo, , encierra una
imagen múltiple. El fuego simboliza la pasn, la

porque decide vivir intensamente, aun cuando ello
implique arder. No se refugia en la comodidad ni
en la indiferencia; elige el camino del compromiso,
del pensamiento y de la sensibilidad. Esa metáfora
resulta central para comprender tanto la obra como
-
vir con conciencia, con valentía y con amor por la
verdad.
En conclusión,  no solo rescata
la memoria de Corina Rodríguez López, sino que
también enseña a valorar la educación como una
forma de libertad, la cultura como una herramienta
de resistencia y la palabra como un acto de coraje.
La imagen de Corina logra transmitir el espíritu de
la obra con profundidad, mostrando cómo la drama-
turgia transforma la historia personal en un canto
colectivo a la dignidad humana.
-
trar una parte de nosotros mismos en la historia de
que la libertad se conquista con valentía y que el

lo único que realmente vence al olvido.
En el segundo acto se percibe un tono más intros-
pectivo y poético. En esta parte de la obra, Corina, ya
en su vejez, se enfrenta a los fantasmas del pasado.
El “fantasma” que aparece en escena no representa

de todo lo que viv, amó y perdió. Esa presencia
espectral constituye una de las imágenes más bellas
del teatro costarricense: el pasado dialogando con
el presente, la memoria hecha cuerpo. Este recurso


que queda de nosotros después de las luchas, los
amores y las decepciones.
En este acto destaca la relación de Corina con el
conocimiento y la educación. A lo largo de la obra
se advierte que enseñar y aprender no fueron para
ella simples profesiones, sino actos de resistencia.
En una época en la que la educación femenina era
limitada, Corina la transformó en un espacio de li-
bertad. En ese sentido, la obra posee una enorme
relevancia educativa, pues enseña que pensar, leer
y enseñar son formas de lucha contra la ignorancia
y la opresión.
Otro punto esencial es la descripción del lenguaje
poético del texto.  no es una obra
realista en el sentido tradicional, ya que combina lo
histórico con lo simbólico, lo político con lo íntimo.
El jardín de Corina se erige como una mefora de su
espíritu, fértil, libre y lleno de vida, aunque también
vulnerable. Ese jardín representa la capacidad de
crear belleza incluso en medio del dolor.
Desde el punto de vista educativo, la obra posee
-
camente sobre el pasado y, al mismo tiempo, sobre

siglo XX; representa a las mujeres que hoy continúan
luchando por la igualdad, el reconocimiento y el res-
peto. La obra subraya este aspecto al recordar que
la historia de Corina no es una reliquia, sino una
154
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente

u hombre que decide no ceder ante la injusticia. El
fuego de Corina, lejos de consumirse, se multiplica.
Y en ese acto de permanencia, el teatro cumple su
funcións profunda: mantener encendida la con-
ciencia del ser humano frente al olvido.
Corina: en sus dudas, en su fuerza, en su ternura y
en su manera de seguir soñando incluso en medio
del cansancio.  no es solo teatro,
es memoria viva, es una lección ética y emocional
que invita a no dejar apagar nuestro propio fuego
interior.
 trasciende los límites del teatro


López emerge no solo como un personaje histórico,
sino como un símbolo de la mujer latinoamericana
que se enfrenta al silencio, la incomprensión y la
violencia de su tiempo sin renunciar a su verdad
interior. A través del fuego que la envuelve (esa me-

la dramaturgia devela una dimensn espiritual del
compromiso: vivir con coherencia, aun cuando el
precio sea la soledad.
La obra recuerda que la memoria no es un sim-
ple regreso al pasado, sino una forma de redención.
Corina revive en escena para reconciliar sus múl-
tiples voces: la niña curiosa, la maestra rebelde, la
intelectual crítica y la anciana que medita frente al
cielo. Esa circularidad vital convierte el drama en un
espejo del alma, en el que todo lo vivido regresa, no
para doler, sino para comprender. En este sentido,
el teatro se transforma en un espacio de reparación
simbólica, donde el dolor se vuelve palabra y la pa-
labra, a su vez, se convierte en libertad.
Más allá de su valor estético, 
es una leccn ética. Interpela a los espectadores y
a los seres humanos en general: ¿qué hacemos con


invita a mantener encendida la llama del pensamien-
to crítico, de la empatía y de la memoria colectiva,
porque recordar a Corina no es mirar hacia ats,
sino proyectar hacia adelante una forma de espe-
ranza, la de creer que el conocimiento, la palabra y
la dignidad aún pueden transformar el mundo.
Así, al cerrarse el telón, comprendemos que En
 no concluye, sino que permanece viva
Minor Herrera Valenciano (comp.). Nuevos horizontes de la investigación
Volumen II: Clásicos en Occidente: desde la Antigüedad hasta Hispanoamérica.
Prólogo de Francisco García Jurado, San Ramón, Alajuela, Coordinación de
Investigación, Sede de Occidente, Universidad de Costa Rica, 2025, 427 pp.
ISBN:978-9930601297
Minor Herrera Valenciano (comp.). New Horizons of Research, Volume II: Classics in the
West from Antiquity to Spanish America. Prologue by Francisco García Jurado, San Ramón,
Alajuela, Coordinación de Investigación, Sede de Occidente, Universidad de Costa Rica,
2025, 427 pp. ISBN:978-9930601297
Andrey Gómez Jiménez
Universität Osnabrück, Osnabrück, Alemania
agomezjimene@uni-osnabrueck.de
https://orcid.org/0000-0003-3551-7184
Fecha de recepción: 01-10-2025
Fecha de aceptación: 15-11-2025
Resumen
La Coordinación de Investigación de la Sede de Occidente y el Programa de Posgrado en la Enseñanza
del Castellano y la Literatura han publicado “Nuevos Horizontes de Investigación Volumen II, Clásicos
en Occidente: Desde la Antigüedad hasta Hispanoamérica”. Los trabajos publicados, divididos
en cuatro secciones, examinan el modo en que las huellas del mundo grecolatino dialogan con la
historia y las literaturas de Hispanoarica. De este modo se examina como los mitos y géneros de

con otras cosmovisiones ancestrales y cuál es el papel que desempeñan los estudios clásicos en los
debates intelectuales actuales. Cada capítulo adopta un enfoque interdisciplinario. En general, el
libro propone nuevas vías para la investigación y el intercambio académico, al proyectar los estudios
clásicos dentro de un marco global.
Palabras clave: tradición clásica, recepción de los clásicos, Hispanoamérica, estudios comparados,
estudios clásicos.
DOI 10.15517/7japjp42
Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025
ISSN Impreso: 1409-0112
ISSN Electrónico 2215-3586
Período Junio 2025-Noviembre 2025
Reseña
155
Andrey Gómez Jiménez
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Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
y ricas áreas liteararias de México, Colombia, Cuba,
Argentina o Perú, como desde Centroamérica (tierra

s allá de la clásica imitatio, sino de una relación
dialéctica desde el ámbito hispánico, pues se ha lo-
grado repensar las ideas modernas acerca de cómo
se leen los clásicos. Este argumento de Jurado cobra
especial relevancia para la región centroamericana,

que no goza de grandes aportes al mundo literario,

en la “literatura mundial”. Contrario a ello, en Cen-
troamérica se encuentra el nacimiento de un antes
y un después en cuanto al dlogo planteado entre
las antiguas y modernas tradiciones literarias: el
modernismo literario. Otro ejemplo de ello, es el
reconocido realismo mágico producido en la región,
basado en otra igual de valiosa Tradición Clásica
propia de nuestra región; la maya-quiché.
Es así entonces, como en este ejercicio de diver-
sos reconocimientos y puentes transculturaliza-
dores , que los trabajos aquí recogidos dan cuenta
a una amplísima y novedosa práctica literaria (la
-
tudios comparativos) con respecto a la recepción de
lo clásico en el mundo hispánico, hecho que dialoga
no solo con la literatura , sino con la historia, la polí-
tica, con las subjetividades y discursos que han dado
forma a aquello que nombramos como Occidente y,
de manera particular al devenir de nuestra región
latinoamericana.
Bajo el título «Clásicos en Occidente: Desde la
Antigüedad hasta Hispanoarica», se realizaron
Las Primeras Jornadas de Estudios Clásicos en la
Universidad de Costa Rica, Sede de Occidente. Di-

compleja relación entre el Mundo Antiguo y su in-

un amplio y novedoso espacio para pensar en dos
mundos; por un lado, el innegable legado de la Lite-
ratura Clásica Universal; y por el otro, esa literatura
heterogénea (Polar, 1994) de la vibrante y resistente
región latinoamericana, un espacio caracterizada
tanto por sus violentos procesos históricos como
por su rica diversidad artística, literaria, lingüística
y cultural. Es en este encuentro, no solo dialógico
sino también dialéctico, donde surgen complejas
conexiones que impregnan los sistemas literarios
de nuestra región.
Estas conexiones se visibilizan de manera no-
vedosa gracias a los aportes de las personas inves-
tigadoras en las jornadas. Como resultado de este
evento, dirigido por el Doctor en Lenguas Clásicas y
director de la Maesta en Enseñanza del Castellano
y la Literatura, Minor Herrera Valenciano, se publica
el segundo volumen de la serie Nuevos Horizontes
de la Investigación, titulado Csicos en Occidente:
Desde la Antigüedad hasta Hispanoamérica, com-
pilado por el mismo organizador.
Como cita el reconocido Dr. Francisco García Jura-
do al prologar este volumen, tanto desde las grandes

The Coordinación de Investigación, Sede de Occidente and the Posgrado en la Enseñanza del Castellano
y la Literatura have published 
 The works included in this volume, organized into four
sections, explore how the traces of the Greco-Roman world engage in dialogue with the history and
literatures of Hispanic America. In this way, the book examines how ancient myths and genres are

worldviews, and what role classical studies play in current intellectual debates. Each chapter adopts
an interdisciplinary approach. Overall, the book proposes new avenues for research and academic
exchange by situating classical studies within a global framework.
 classical tradition, classical reception, Hispanic America, comparative studies, classical
studies.
157
Reseña
y otros sistemas de pensamiento y cosmovisiones
no eurocentradas, tales como las tradiciones hebrea
s, indias o mesoamericanas. Sin proponer equiva-



así a una comprensión más compleja y globalizada
del pensamiento antiguo. Ejemplo de ello se da tres
diferentes estudios basados en el extenso texto épi-

autoras Vanessa Garbanzo Pizarro, Alisson Umaña
Chaves y Yirlany Solano Huertas. A propósito de
esta región, destaca una lectura del cine desde la
tradición religiosa india con una propuesta en cla-
ve contemporánea y feminista de Daniela Chaves
Robles. Además, los alances de esta parte del libro
recorren desde la tradición grecolatina a la impor-
tante tradición mesoamericana, pues María Cecilia
Colombani propone una lectura cruzada entre la

modo, esta sección de miradas comparadas muestra
su gran alcance al cruzar tres continentes.
Finalmente, la cuarta parte Los estudios clásicos
en el mundo actual, examina el posicionamiento de
-
poráneos. En este apartado los trabajos presentes
analizan la pertinencia actual de las humanidades
clásicas en el terreno educativo, su aporte a la for-
macn del pensamiento crítico, su lugar en las ins-
tituciones académicas y su contribución a la cons-

Dichos debates se dan desde diversas aristas; por


Henry Campos Vargas explora la noción del titulo de
su ponencia acerca de las palabras desde sus implia-

en gran medida al debate educativo por medio de los
textos: En Lenguas clásicas como claves educativas:
-
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actualidad, de Minor Herrera Valenciano, Nociones
sicas sobre la religión y la identidad griegas como
herramientas para el abordaje de textos clásicos de
De este manera, el libro se organiza en cuatro
grandes áreas que permiten articular diversas líneas
de investigación y abrir un diálogo interdisciplinario
entre voces, contextos y prácticas. En la primera
parte, Ecos del mundo clásico en Hispanoamérica,
destaca cómo las ideas, símbolos y estructuras del
mundo antiguo fueron integrados en las prácticas
culturales, educativas y literarias del continente
americano, desde el periodo colonial hasta el siglo
XX. En esta resaltan los estudios sobre la regn
mesoamericana, con trabajos en el área mexicana,
guatemalteca y costarricense. Algunos ejemplos
son los aportes Javier Espino Martín con respecto
a la enseñanza del latín en México desde una pers-
pectiva histórica, Maricela Cerdas Fallas y Alexán-
der Sánchez Mora al abordar la tradición clásica en
la literatura colonial centroamericana o la lectura
mitocrítica de Rafael Landívar de Jenny Salas-Moya
y Nazira Álvarez.
Por su lado, la segunda sección, Mitos, géneros y
reescrituras contemporáneas, se centra en el análi-
sis de cómo los mitos clásicos y los géneros literarios
provenientes de la Antigüedad continúan siendo
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intelectual y artística actual. Este apartado eviden-
cia la persistente capacidad del imaginario clásico
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del presente, así como para cuestionar y problema-
tizar nuestras concepciones y percepciones del mun-
do contemporáneo. Destacan estudios de autores
canónicos de la Literatura Latinoamericana, tales
como Gabriel García Márquez y Jorge Luis Borges,
llevados a cabo por David García Pérez y Francisco
García Jurado, respectivamente. A su vez, destacan
también novedosos estudios que se encargan de la
modernidad, tanto desde los estudios de perspectiva
de género y en escritoras hispanoamericanas, por
Fiorella Camacho Garrote y Nazareth Araya Solís,
como trabajos desde las nuevas tecnologías y la hipe-
rrealidad, veáse el caso de María Di Muro Pellegrino
al analizar el videojuego Hades (2020).
En la tercera sección, Miradas comparadas: tra-
diciones antiguas en diálogo, se amplía el análisis al
establecer relaciones entre la tradicn grecolatina
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Revista Pensamiento Actual - Vol 25 - No. 45 2025 - Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente
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nchez, I. (2006). América Latina en la “literatura
mundial”. Instituto International de Literatura
Iberoamericana
Cornejo-Polar, A. (1994). Mestizaje, transcultura-
ción, heterogeneidad. Revista de crítica lite-
raria latinoamericana, 20(40), 368-371.
Jenny Salas-Moya y La poesía didáctica en Homero
y Hesíodo: una mirada a las cosmogonías helénicas
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lógico no es una excpeción, con las contribuciones
de Bernal Monge Gómez en La relación uirpuer
delicatus/cinaedus en la lírica erótico-amorosa de
Catulo, el artículo Anagnórisis en el teatro latino
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Morales Harley y Saecula maiores spondent uentura
triumphos (Proteusecloga, 10, 29): la literatura je-
suítica novohispana y la tradicn clásica, de Marcela
A. Suárez.
En conjunto, los estudios reunidos en este volu-
men revelan la extraordinaria vitalidad que adquie-
re la tradición clásica cuando entra en contacto con
los imaginarios, tensiones, estéticas y discursos de
Hispanoamérica. Lejos de funcionar como un canon
invil, la Antigüedad, al cruzarse con las voces y
experiencias del continente, se comporta como un
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donde los ecos del pasado encuentran nuevas mo-
dulaciones en diálogo con las realidades históricas,
políticas y culturales de la regn. Así, cada una de
las contribuciones aquí presentadas demuestra que
la recepción csica no es un ejercicio sincrónico,
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perados en el marco de sociedades atravesadas por
la diversidad y la búsqueda permanente de formas
expresivas propias.
De este modo, Clásicos en Occidente: Desde la
Antigüedad hasta Hispanoamérica se erige como un
puente, sólido como las antiguas columnas dóricas,
pero también dúctil, como los tejidos mesoamerica-
nos, entre tradiciones distantes en el tiempo y en
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intelectual donde el pensamiento clásico y las lite-
raturas hispanoamericanas no se observan desde
la jerarquía o un añejo eurocentrismo, sino desde
la fecunda reciprocidad que surge cuando dos mun-
dos se reconocen como interlocutores legítimos. En
esa intersección donde la tradición csica vuelve a
desplegar sus interrogantes fundamentales, invi-
tándonos a pensar de nuevo —y de otro modo— lo
que somos y lo que podemos llegar a ser.